Lo que se dijo...

Lo que se dijo...


Aquí están las exposiciones de cada uno de los panelistas centrales.
Haciendo clic en los nombres junto a las fotografías se leen en la página.
Más abajo descargar los PDF de cada exposición.


Lic. Fabio Erreguerena

Lic. Fabio Erreguerena

Secretario de Extensión Universitaria - Universidad Nacional de Cuyo

Se ha producido un cambio en la agenda temática, una profunda transformación en los ejes, en las orientaciones, en los objetivos y en los fines de la Extensión Universitaria. Así que agradecerles esa decisión, agradecerles que hayan pensado que sea yo el que haya podido llevar esos cambios. Y por último, y no por menos importante, agradecer fuertemente al equipo que a hecho posible esto, que es ni más y menos el equipo de Secretaría de Extensión. No los voy a nombrar porque me voy a olvidar seguro. Agradecerle en la figura de Gustavo Nieto, que es el Coordinador General del Congreso, a todos y cada uno por lo que han hecho que lo han hecho con la pasión militante, que sólo puede permitirse entrega por fuera de los horarios, por fuera de los compromisos de cualquier formato de relación laboral. Agradecerles, ya que sin el trabajo comprometido, sin el trabajo lúcido no hubiésemos podido organizar esto.

Hay un lema, que es el lema del Congreso que es el de Calidad Educativa y Compromiso Social. Son los objetivos que en este Congreso disputamos. Disputamos como cristalizamos y hacemos realidad esto que es una consigna, que suena bien, que es políticamente correcto. Cómo hacemos, que realmente esto funcione y como la universidad pública cristaliza y consolida esa vinculación. Nosotros estamos convencidos que es posible estar comprometido con el medio, comprometido con la sociedad, y sin resignar un ápice de la calidad educativa. Ese es el desafío, que ese compromiso no involucre una pérdida en la calidad educativa, en los formatos que ofrecemos y demás compromisos que vamos tomando en esa relación.

Creo que como Universidad Pública, esto no es opcional nosotros tenemos la obligación de democratizar el conocimiento que aquí se produce. De socializar ese conocimiento que aquí se produce, en gran parte financiado por sectores de la sociedad que no acceden a la educación superior. Creo que estamos transitando, hace varios años menos de una década,  pero ya varios años una nueva época. Una época en donde de a poco vamos abandonando la larga noche de los noventa, la larga noche del individualismo, de la desconfianza, de la distancia de cualquier proyecto colectivo, de la falta de compromiso, de la falta de solidaridad. Esa nueva época, digamos que esta nueva época que va construyendo, lo que dicen algunos sociólogos d nuevo estos militantes. Es una nueva época en donde se va recuperando la política y su capacidad transformadora, donde hay una revalorización de la militancia en todas sus posibilidades y potencialidades, la militancia política, social y religiosa. Una época en donde la solidaridad, el compromiso, el volver apostar por los proyectos colectivos, empieza a convivir con lo viejo. Como dice el dicho, lo nuevo no termina de nacer y lo viejo no termina de morir. Hoy coexisten enorme posibilidad de, en el marco de esta nueva época, cristalizar y concretar la tan llamada función social de la Universidad. Y en esto de concretar la función social de la Universidad, la Extensión tiene mucho que hacer, mucho que aprender y mucho que decir.

Si bien la Extensión no es la única que incluye este formato de vinculación de la universidad con la sociedad, es sin duda una de las mas desarrolladas. Una de las funciones de mas trayectoria, con mayores herramientas, con mejores herramientas para concretar esto que llamamos la vinculación entre compromiso social y la calidad educativa. Que la universidad haya empezado a hacer todo esto, si uno recorre los datos cuantitativos y cualitativos de la extensión universitaria en los últimos años vemos como a partir, sobre todo a partir de la crisis del 2001 en esa explosión de los tejidos sociales, de los tejidos institucionales como una universidad publica intentó con todas sus posibilidades dar una respuesta a esa enorme necesidad de colaborar en la reconstrucción del tejido social, en la reconstrucción del tejido institucional, como se multiplicaron cuando uno ve los datos de los proyectos de extensión, ve claramente como se multiplicaron geométricamente los proyectos de extensión, como la agenda temática fue ocupada por dos problemas socialmente relevantes, como los sectores sociales sobre los cuales se focalizaron los proyectos, fueron claramente los sectores sociales mas vulnerables, digamos, como toda esa enorme explosión de solidaridad encausada mayoritariamente por las áreas de extensión de la universidades nacionales deben, creo que hoy deben ser reformuladas, deben ser institucionalizadas, institucionalizadas en el buen sentido, no por ahí en el sentido negativo sino que debemos iniciar  un proceso de discusión y generación de nuevas herramientas que consoliden esa expansión de las actividades de extensión. Para esto debemos:

  • mejorar nuestra formulación de proyectos
  • mejorar nuestro formato de valoración de proyectos
  • introducirnos fuertemente en la valoración de los medidores de impacto de calidad de impacto en los proyectos
  • jerarquizar la extensión universitaria. Fomentando políticas para que sea reconocida en los distintos formatos de la valoración de desempeño docente y concursos docente
  • involucrarla fuertemente en la dinámica pedagógica. Toda actividad de extensión debe estar sostenida sobre una matriz de docencia; una matriz de investigación.
  • insertarla en la dinámica curricular. Proceso que ya han iniciado algunas universidades.
Este congreso como lo fue el año pasado el del Litoral y como seguramente lo será el próximo, son escenarios propicios para discutir esta agenda. Contienen problemas que posibiliten esta consolidación de un momento de muy fuerte desarrollo de la extensión.

Pero para no retroceder, para no volver atrás y no reiniciarnos, necesitamos consolidar prácticas, mejorar las herramientas y promover discusión. Reflexionar además sobre nuestras prácticas, los formatos, las agendas, las diferentes formas que nosotros vamos ejecutando. Esto tan fuerte que percibimos en nuestra época es salir del voluntarismo. Mejorar nuestras ordenanzas, nuestros formatos administrativos para jerarquizar la extensión. Con el objeto que tiene la extensión como sin equanon que las otras funciones de la Universidad no tienen como exigencia. La extensión tiene como exigencia un cambio de la realidad, esta claro que para cambiar una realidad hay que conocerla, ahí está la investigación, enseñar también modifica. Pero cuando hablamos que es y qué no un proyecto de extensión, para que sea un proyecto de extensión debe modificar algo y lo que debe modificar son realidades que son injustas por distintos motivos.

La Universidad debe colocarse al frente de la resolución de los problemas que son socialmente relevantes, la Universidad debe articular sus objetivos institucionales con los objetivos  definidos como prioritarios por la sociedad y en especial de los sectores vulnerables. Creo que este es el objetivo nuestro, con este espacio que se abre en estos tres días de discusión en donde a partir de tres ejes la universidad y su papel en el rol de la construcción y formulación de políticas públicas, universidad y sociedad: diálogos y saberes para la transformación social y la práctica de extensión para una formación educativa integral. A partir de estos tres ejes impulsar la discusión crítica y  creativa que consolide el momento de la extensión. Que mejore, cristalice y asegure este salto cualitativo y a su vez nos posibilite ingresar una nueva agenda. Con nuevos problemas pero ya desde un lugar mucho más firme, mucho más consolidado.

Por último, nuevamente agradecer al equipo que ha trabajado en esto y bienvenidos a Mendoza, bienvenidos al IV Congreso Nacional de Extensión.

Ing. Gustávo Menéndez

Ing. Gustávo Menéndez

Secretario de Extensión Universitaria - Universidad Nacional del Litoral

Muy buenos días autoridades de la mesa, amigos y amigas, me complace estar en este IV Congreso Nacional y en nombre de la Red Nacional de Extensión y del mío propio quiero destacar este enorme esfuerzo que ha hecho la Universidad, la Secretaría de Extensión y todo su equipo para promover y llevar a cabo este IV Congreso de Extensión y las IX Jornadas de Extensión. Hago extensivo también mi saludo a la SPU, al Ministerio de Educación por acompañar, por apoyar la realización del mismo.

Para el sistema universitario y fundamentalmente para todos los que hacemos Extensión Universitaria, cada congreso o jornada es un hecho más que importante en la vida de la Extensión y de la propia universidad. El Congreso Iberoamericano, y Nacional y las Jornadas Nacionales han marco un punto de referencia importante en el sistema y en el desarrollo teórico conceptual, metodológico y de las políticas de Extensión universitaria.

Esto es demostrativo si miramos a cada uno de ellos. Un congreso, o cada uno de estos congresos no solamente ha significado el ámbito de encuentro de socialización de experiencias, de mirar al otro, de reflexionar sobre nuestras prácticas, sino que también ha sido una referencia en buscar en la que  el sistema universitario y cada uno vive en cada momento histórico. Así lo fue el primer Congreso Nacional de Extensión que se hizo en esta universidad en el marco del II Congreso Iberoamericano de Extensión allá por el año 1997. Año muy especial, década muy especial, donde se puso de manifiesto un fenomenal debate a cerca de la construcción de la educación, la concepción de la universidad, la atención entre los distintos modelos de universidad. Este Congreso dejó un fuerte debate en función de  estas concepciones, dejo la diversidad de acciones, de estrategias, de líneas de trabajo por la sociedad en función de estos posicionamientos. Pero este Congreso Nacional creo que dejo uno de los hechos más importantes en el Consejo Interuniversitario Nacional, dejo el Acuerdo Interuniversitario 167 de ese año. El año 1997 donde marcó, sin lugar a dudas uno de los acuerdos más importantes en materia de Extensión. El sistema universitario toma al definir teórica y conceptual y también como propuesta metodológica la extensión universitaria. Pasaron 10 años más hasta llegar al año 2007 donde se realiza el segundo Congreso Nacional de Extensión en Mar del Plata, en el medio las Jornadas Nacionales de Extensión, donde también cada una de las Jornadas fue sumando, fue abonando experiencias y fundamentalmente enfoques, ideas, planteos, reflexiones a cerca de nuestras prácticas.

El segundo Congreso Nacional de Mar del Plata dejó sin lugar a dudas tres hechos muy importantes:

·        Se reafirma la extensión como función sustantiva de la Universidad

·        Se plantea la institucionalización de la Extensión como propuesta estratégica la Extensión formando parte de la vida académica de la universidad

·        Se revaloriza este trabajo intenso por la sociedad con las Organizaciones y con el Estado.

Pero sin lugar a dudas el Congreso Nacional del Litoral, el III Congreso Nacional realizado en Mayo del año pasado deja como resultado algunas cuestiones fundamentales para la extensión y para la propia Universidad. Se comienza a debatir nuevas formas de construcción del conocimiento la integración de la extensión con la investigación. No solamente el modelo lineal de transferir conocimiento sino repensar las formas de construcción del conocimiento. El conocimiento para qué, para quién, con quién, con quién hacemos, cual es el destinatario del conocimiento y como lo construimos; la construcción social del conocimiento.

El debate a cerca de prácticas diferentes, en los procesos de enseñanza-aprendizaje incorporamos particularmente la integración de la extensión con la docencia. Aparece la educación experiencial, aparecen modelos alternativos, donde da el eje central de la formación, no solamente de muy buenos profesionales, sino también de ciudadanos críticos y comprometidos socialmente. Nos preguntábamos en aquel congreso como se forma un ciudadano crítico y comprometido socialmente, dejó también una fuerte impronta en el rol de las universidades ante las políticas públicas del Estado y la sociedad. También convocando a toda la comunidad universitaria, especialmente a los estudiantes a participar de todos los procesos de la Extensión universitaria. Con eso llegamos a este IV Congreso Nacional de Extensión, donde se revaloriza, se profundiza esta función académica de la universidad, se profundiza la relación con la investigación y con la docencia.

Se toman las políticas públicas como uno de los ejes importantes de trabajo cualquier problema que abordemos en la sociedad. En cada línea, en cada proyecto, en cada intervención; permanentemente debemos hacer esas miradas de las políticas públicas. No solamente como objeto de estudio, de investigación, sino también fortaleciendo su desarrollo, planteando alternativas, planteando justamente el fortalecimiento de las mismas.

Este IV Congreso Nacional, en realidad incorpora y enfatiza dos cuestiones importantes, que son dos compromisos de la universidad; su compromiso social, pero también su compromiso en términos de calidad académica. No podemos hacer cualquier cosa de cualquiera porque tenemos que hacer lo mejor que esté disponible, tenemos el compromiso de todo lo que hagamos hacerlo no solamente bien, sino lo mejor. Entonces se pone en manifiesto este valor de la calidad académica incorporado justamente a la extensión y revalorizando la dimensión académica de la extensión universitaria.

A diferencia de relatar una película, en función de lo que ha ido pasando en el sistema los últimos 15 años o en las últimas décadas, digo que este IV Congreso Nacional es una nueva película o una continuidad de la película. Pero la diferencia de eso es que todos nosotros somos protagonistas centrales, justamente de la producción de lo que va a pasar hoy. Quien en lo personal ha podidito estar en cada una de estas instancias, le puedo decir que se ve y se percibe claramente la evolución y la profundización de la extensión en su dimensión dialógica, comunicacional, académica, social, socio productiva y cultural.

Todo esto está puesto en juego en lo que llamamos la Extensión Universitaria. Por eso este Congreso es un hecho importante que depende su resultado de cada uno de nosotros. El compromiso puesto de manifiesto hoy en este IV Congreso Nacional. Por lo tanto deseo una muy buena producción a este, quiero agradecer en nombre de la Red a la Universidad Nacional de Cuyo por tremendo esfuerzo para tomar la posta y para proyectar.

Muchas Gracias.

Lic. Daniel López

Lic. Daniel López

Ministerio de Educación

Buenos días a todos y a todas, decanos, secretarios de las distintas facultades. Hay una frase que voy a usar en este acto, resulta que estaba Jorge Cafrune en España con una señora de acomodada posición social, le dice frente a una plaza que estaba inaugurando, le dice: “que buena que es la gente que vive acá, esa señora agarro y dono la tierra para hacer esa plaza, donó esa plaza” y cuenta la historia que Jorge Cafrune dijo, donó o devolvió.

Partimos del principio, las universidades, el conjunto de universidades nacionales son parte integrante y por ende son parte del conjunto de la sociedad. Y cuando digo el conjunto de la sociedad, digo el conjunto de la sociedad, que con su esfuerzo, financia cada una de las actividades de la universidad. Digo el conjunto de la sociedad porque todo lo que hacen las universidades son políticas publicas, y las universidades son publicas. Y tienen una forma particular de lo publico que es esa originalidad, digamos que le da la esencia propia de su desarrollo eso no es otra cosa que ser autárquicos y autónomos. El desafío no es poco y no es chico, o sea, nos financian entre todos y nosotros decidimos lo que hacemos, el cuerpo de colegiados, el conjunto de la universidad es quien decide lo que hace. Yo creo que este es el hecho fundamental, digamos es en las universidades donde se plasman y se deben plasmar la mayor responsabilidad social. Por la lógica propia de acercamiento y llegada al mundo universitario el mundo universitario es un mundo al que accede cada vez mas gente pero a su vez no deja de ser un grupo minoritario de la población el que tiene acceso sea como alumno o como docente o investigador. Entonces todo lo que se hace tiene que estar absolutamente no teñido, sino absolutamente fundamentado de lo que es el bien común.

Pensaba recién que la Universidad hace muchas cosas y desde el punto de vista de lo que es el conocimiento, crea conocimiento, transmite conocimiento y aplica conocimiento. Y aquí hablamos de la década del 90, del muerto que no termina de morirse, y de los nuevos niños que están naciendo. En las últimas semanas tuvimos un ejemplo claro de los niños que están naciendo de lo que puede significar tomar cuenta frente a la falta de lo que es la militancia social. Decía esto de los 90, porque cuando se pensaba en como aplicar el conocimiento, era pura y exclusivamente a través de la relación, con el sector privado y con el sector de emprendimientos de inversión privada, propio de los 90. Esto se tradujo en mil cosas que seguramente ustedes van a debatir y que han debatido desde siempre y lo van  debatir bastante tiempo. Por qué se puede categorizar como investigadores y no como extensionistas, es simple, porque estamos hablando de dos cosas distintas.

Cuando hablamos de Extensión, un hombre que tiene tradición que personal, yo como ex secretario de Extensión creo que tenemos que superar la idea de solamente sino que somos parte de la sociedad. Pero toda la tradición de la extensión tiene que estar realizada en la responsabilidad social de toda la comunidad universitaria. Cuando digo toda la comunidad universitaria, digo toda la comunidad universitaria. Son importantes las políticas y es un ejemplo cabal esta universidad las políticas que lleva adelante respecto de lo que es extensión universitaria. Son importantes las políticas académicas en torno de las cátedras que forman parte del accionar de la Universidad en lo que es extensión. Pero lo mas importante son los miles de alumnos que pasan por nuestra Universidad y que algún día, con la satisfacción de los padres, reciben el diploma firmado que le acredita los saberes para ejercer una profesión o varias profesiones. En muchos casos no deja de ser su propia profesión y no deja de ser su propia facturación de la profesión. Entonces ese cartón que esta impreso y que lleva la firma que acredita conocimiento, un cartón que esta formado por centímetros cuadrados y milímetros cuadrados del esfuerzo de mucha gente, el esfuerzo de toda la sociedad. Y el lugar donde se materializa ese compromiso, donde se devuelve parte acotada de ese esfuerzo de la sociedad por formarnos, inevitablemente y por suerte en la extensión universitaria.

Nuestra sociedad en un esfuerzo inmenso ha llevado el presupuesto universitario de 1600 millones en el año 2003 arriba de 12000 millones en el año 2010. Tenemos un monto cercano a los 14000 millones en el presupuesto que se está debatiendo hoy día en el congreso de la nación. Nunca la historia argentina, de cada 100 pesos que se producen en Argentina $6,40 son orientados a educación pero de esta orientación $5.40 son para educación básica y de cada 100 pesos que se producen en argentina un peso es para las universidades el 1% del PBI compone el presupuesto universitario.

Creo que con buenas intenciones solamente, las cosas no se hacen. Tenemos las intenciones, hay políticas en las universidades y en el Estado, creo que no hay nada de “peros”,  sino que son venturas respecto de lo que la extensión le puede dar a la universidad.


Ing. Agr. Arturo Somoza

Ing. Agr. Arturo Somoza

Rector de la Universidad Nacional de Cuyo

Bueno mi exposición y esto ha sido conversado con el secretario, que obviamente de alguna manera vinculado a mi actual rol y al enfoque que estamos dando a la Universidad es sobre el tema de la Universidad y su articulación con la sociedad, y he punteado algunos temas que me parecen importantes para analizar  sobre todo teniendo en cuenta que estamos en el año del Bicentenario de la Nación Argentina  y el Consejo Interuniversitario Nacional ha hecho entrega con la presencia de todos los rectores de las universidades públicas a la Señora Presidente de la Nación hace muy poco, hace veinte días atrás, un documento que expresa el pensamiento del sistema universitario público y que esta bajo el lema de la Universidad Pública en el bicentenario de la patria hacia el centenario de la reforma universitaria, entonces mis consideraciones de alguna manera tienen que ver con una rápida visión de lo que significó la reforma del 18 y particularmente mas enfocado entiendo es el 2010 y los nuevos cambios de paradigmas.

Respecto de la reforma del 18 que tiene mucho que ver con el enfoque clásico de la extensión como irrupción importante en la Argentina y Latinoamérica yo diría que ese proceso visto desde acá, desde el hoy con todo el riesgo que tiene que ver con los procesos históricos y todos los cuidados que hay que tener creo que se caracterizó por parte de un grupo en un principio reducido pero después fue creciendo en primer lugar digo yo como un correcto análisis de la situación es decir características que hacen a procesos que se inicia con algunas personas, algunos miembros de una comunidad en un momento, puedan impactar en la realidad y modificarla propiamente, porque siempre hay preocupación por el estado de la situación, hay análisis, hay acciones pero pocas veces tiene el impacto que tuvo esta situación. Entonces el primer elemento que caracteriza este proceso de la reforma de Córdoba es un correcto diagnóstico de la situación. Luego otro elemento absolutamente necesario una respuesta que toco el nervio de la universidad fue a donde tenía que ir esto seguido de una acción conducente en lo local y lo regional que generó primero un impacto dentro de la universidad de Córdoba, luego trascendió impactó en todo el sistema universitario. Este es el cuarto concepto que planteo que es un indicador de su acierto, de su correcto diagnóstico, de sus pertinentes propuestas y de sus acciones, el impacto indiscutible en lo latinoamericano cuando ve el análisis de la situación no son pocos los pensadores latinoamericanos que hacen diferencia a l proceso de la reforma del 18 y generó un fuerte cambio de paradigma un fuerte cambio de paradigma y obviamente yo soy Ingeniero agrónomo y no historiador por eso voy a hacer un análisis político que histórico pertinente con un establecimiento de lo que mucho tiempo en la Universidad Argentina fue considerado necesario en tres ejes, el eje de la docencia, el eje de investigación y el eje de la extensión.

Decía en las palabras de inauguración que en este correcto diagnóstico la valoración de extensión tenía que ver con una universidad encerrada, ensimismada y autoritaria y la necesidad de abrir fuertemente las puertas y las ventanas y que esta universidad tomase fuerte contacto con la realidad y allí entiendo yo este concepto de extensión.

Yendo en un salto geográfico, hoy 2010 y los cambios de paradigma yo creo que hay una serie de conceptos o de valores que están en función en estos casos pero en otros casos fuertemente consolidados el planteo sobre los tres fundamentos que me parecen fundamentales para la lectura del hoy de la Universidad Argentina de la universidad pública, de la universidad latinoamericana pero los adelantos que son los documentos del 2008 de Cartagena de Indias, Conferencia la participación latinoamericana con el apoyo africano y asiático para parte de la  publicidad que da la conferencia mundial de París en el 2009 y el documento de la universidad pública que recoge mucho de estos elementos.

Uno de los temas que esta en el documento en el 2010 revalorización de la autonomía universitaria y seguir siendo así como documento imprescindible para la defensa de las universidades momentos de avasallamiento, de dictaduras y de defensa en otros momentos, con otros vientos tiene la autonomía universitaria en entendida en forma rígida en riesgo de convertirse en una propia cárcel, en un propio encerramiento, en un propio ensimismamiento, entonces el concepto que se valoriza cada vez es el concepto de autonomía con responsabilidad social o autonomía responsable, no es fácil encontrar el calificativo, son los que hasta ahora se han abordado pero que tienen después en su descripción los descriptores de qué significan las autonomías responsables fundamentalmente un fuerte compromiso con la sociedad, entonces aparece una doble misión universitaria, la mas histórica y tradicional que era la de formación de profesionales o formación de personas de alta calidad para la sociedad que los cobija con la del servicio a la sociedad y su desarrollo integral y sustentable entendiendo que el conocimiento que se trabaja dentro de los sistemas universitarios la de los sectores científicos técnicos no solo pueden ser transferidos con nuevos profesionales y su acción en el medio sino también en forma directa parte de la universidad como institución. Entonces creo que hay un tránsito muy fuerte de estos tres ejes de análisis hacia otro que es de multiejes o de complejidad, me parece que nosotros ya estamos fuertemente inmersos como sociedad y como institución en una institución muy compleja y que a veces entiendo que es un ejercicio teórico casi de difícil discusión el tratar de sistematizar o ver los ejes pero a veces puede ser peligroso intentar simplificar la realidad tiene esta característica muy fuerte presente de la complejidad las teorías del abordaje a la complejidad son mas pertinentes para entender nuestra propia institución y ver cómo abordar esta realidad compleja. Y algunos elementos de esta complejidad que cada vez esta mas presente en nuestras universidades distintas expresiones y podemos después hablar sobre ello son el concepto de la transdisciplinariedad o también de la interdisciplinariedad y la multidisciplinariedad que es un elemento cada vez mas fuerte, el de la flexibilización académica y la horizontalización la universidad procesos transversales; del cambio de la oferta académica oferta universitaria oferta de carreras ordenada por las capacidades internas o capacidades existentes por el potencial existente hacia la demanda y la necesidad de la sociedad como vamos migrando de esta comprensión que debemos ofertar de lo que somos competentes y lo que sabemos, a aprender  lo que es necesario y demandado por la sociedad y como nos debemos prepara para esta migración sin abandonar nuestra competencia y nuestro potencial pero si atendiendo a lo que necesario y demandado que no es solo interpretado por la universidad que debe tener un fuerte diálogo con la sociedad y que esto no sea un efecto de replica Todo esto significa rupturas de inercias institucionales fuertes conflictos internos.

Y el otro tema que quizás esta mas demorado más esta mas demorado pero creo que va a seguir inexorable por parte de algunas universidades es como es el concepto del auto gobierno elemento distintivo de la universidad es la única universidad nacional que tiene claramente autogobierno a el diálogo con los otros actores sociales, porque el diálogo de los otros actores sociales no es para hacer cómo sino para modificarlo y esto de alguna manera va tener que ir cambiando el concepto de nuestro gobierno. Sé que es un tema polémico, es un tema que recién se esta enfrentando que hay distintos ejercicios que se están analizando y me parece que es uno de los temas que tiene que estar fuertemente en el debate. Otra de las caracterizaciones que hacen a esta complejidad frente a emergentes de distintas formas de abordajes de las distintas universidades es un concepto que de alguna manera disputan espacio al concepto clásico de la extensión, en algunos ya está fuertemente consolidado por ejemplo el concepto de vinculación que tienen modos orgánicos en las distintas universidades y tiene abordajes de conceptos amplios y algunos muchos reducidos, por ejemplo la vinculación productiva la vinculación tecnológica que tiene inclusive ya organizaciones redes. No olvidemos que a nivel del CID vamos a tener en nuestra universidad las jornadas nacionales al respecto, y existe la RED VITEC, la Red de Vinculación Tecnológica que es también nacida del concepto de la extensión.

Hay otro concepto quizás más difuso en cuanto a su abordaje y no al término, que es la articulación. Hay otras denominadas de transferencia, quizás relacionadas con las carreras más duras. En las matrices evaluativas de las instituciones y de los docentes a parece como un elemento de evaluación que es la transferencia, un elemento clásico de transferencia es la publicación, los papers; pero aparecen otros conceptos como son los ligados a la propiedad intelectual: patentes, y otros.

Aparecen otros roles que tienen organizaciones diferenciadas, como los roles ligados al emprendedorismo. Y aparece otro que es abordado de distintas maneras, que en nuestro caso está incluido fuertemente en la Secretaría de Extensión, que es el servicio social o la vinculación social, a través de distintos programas. También hay otro, tomado de distintas maneras, la vinculación entre la universidad y el desarrollo local o desarrollo endógeno, con fuerte vinculación con los municipios, intendencias y organizaciones civiles. Yo creo que también tiene mucho que ver con este concepto que yo planteé anteriormente, del el cambio de la oferta, del potencial o la capacidad de la oferta a la demanda. Nuestro país, como todo Latinoamérica, tiene un grave problema de asimetrías sociales y territoriales. Y en el caso de las asimetrías territoriales aparece un tema que pesa muy fuerte sobre las estructuras y los diseños territoriales, que son los procesos migratorios desde la ruralidad hacia las pequeñas ciudades, y de las pequeñas ciudades a las grandes ciudades. Ese proceso todavía no se ha detenido, creo que habría que revertirlo, y es un tema en el que nuestra Universidad se ha involucrado fuertemente: el ordenamiento territorial. Un proceso del que estamos participando, que contempla un plan estratégico provincial, un plan de ordenamiento territorial, y después planes municipales. Cuando llegamos a este punto, todos los intendentes que tienen departamentos que son aportadores, lugares de emigración, se plantean fuertemente cómo revertir ese proceso. Y en una comunidad que pretende tener desarrollo endógeno, su principal elemento es la dirigencia de esa comunidad. Uno de los elementos fuertes que tiene que tener la universidad es formar a los dirigentes de esas comunidades locales que estén para trabajar por el desarrollo de esa comunidad y no para emigrar. Muchas veces, ofertas universitarias han sido elementos que han favorecido fuertemente la emigración por no haber sido pertinentes.

Nosotros hemos puesto terminología para otro concepto: la Territorialización de la Universidad. Cómo podemos generar “justicia territorial”, con una visión particularizada de la justicia social, porque muchas veces se habla de la injusticia social y se abordan los procesos de la inequidad social, pero poco se habla de la inequidad territorial, otra dimensión muy fuerte que aleja la posibilidad de la educación superior a los territorios alejados de los centros educativos. Sabemos que hay muchas formas de atenderla, una de ellas la educación semi - presencial y a distancia es uno de los abordajes, pero todavía está en ebullición. También hay un elemento que hace al desarrollo local, que es la visión a futuro. No hay posibilidad de retener población si no hay futuro, y el conocimiento, la educación, la ciencia y la tecnología son muy importantes para dar sensación de futuro.

Otro de los elementos que estamos trabajando y sabemos que muchas universidades lo están haciendo, es la plataforma de políticas públicas. Esto ha sido una maduración y hemos tenido muchos elementos que nos han indicado el camino, a través de un programa que estamos terminando su primera fase: Estudio de la demanda de las necesidades de educación superior en la región. Esto proviene de un rápido diagnóstico, tenemos vacancia de ofertas muchas generadas en nuestro proceso histórico, una universidad creada como regional, después en el 73 se crean la Universidad de San Juan y San Luis, la Universidad Nacional de Cuyo mantiene su identidad, con referencia en la provincia de Mendoza, la única Universidad Nacional. Pero también tenemos la conducción académica del Instituto Balseiro en Bariloche. Este estudio de demanda de educación superior, en una de sus etapas se hizo entrevistas a referentes calificados y otra 1200 encuestas a la población de Mendoza, con metodología de encuestas segmentadas territorialmente, y uno de los elementos que aparecía recurrentemente, por un lado una alta consideración, una alta valoración de la universidad pública; pero al mismo tiempo una alta exigencia de involucramiento con los problemas de la sociedad. Una fuerte demanda de que la universidad tiene que colocarse en las respuestas de la sociedad. La universidad tiene que involucrarse en las políticas públicas o en las políticas de estado. Es verdad que aparecía un elemento muy fuerte, nuestra reciente participación de la Ley de Ordenamiento territorial de la provincia de Mendoza. Un proyecto de ley con media sanción que había tenido fuertes reclamos de proyecto inequitativo y concentrador. El día previo al tratamiento la Universidad se expidió en contra de ese proyecto de ley, que hizo que ese proyecto no fuese aprobado. Hubo un compromiso público de la universidad de trabajar con todo el sistema educativo de Mendoza y con el sistema científico tecnológico, para elaborar un proyecto de ley sistémico en reemplazo del anterior. El compromiso fue hacerlo en seis meses, se demoraron un poco más de nueve meses, más de 100 investigadores y docentes. Y fue llevado al vicegobernador de la provincia, sobre el final de la gestión anterior. En esta gestión, el gobierno decidió remitir este proyecto como proyecto del ejecutivo a las cámaras. Tuvo una sanción en Senadores con unanimidad, con algunas modificaciones, y el sector educativo hizo algunas observaciones sobre esas modificaciones, que fueron tenidas en cuenta. Tuvo otra media sanción en Diputados, volvió a senadores y fue aprobado. Este antecedente ha sido muy valorizado en la provincia, y ha llevado a una muy fuerte demanda de que la universidad se involucre en políticas públicas. Hemos definido 6 áreas, y ahora estamos trabajando fuertemente en educación y salud. Cuando nos piden involucrarnos en educación no es sólo en educación superior.

La Universidad no puede decir que haya áreas de conocimiento en las que no pueda involucrarse o abordar. Por lo tanto, teniendo áreas de conocimiento, investigación y estudio, debemos avanzar en lo que llamamos plataformas de políticas públicas, que son instrumentos objetivos para que luego quienes son responsables políticos determinen las políticas públicas. No estamos pretendiendo tener un rol que no nos compete por la Constitución, no pretendemos legislar ni ejecutar. Estamos planteando un aporte sistémico para la construcción de políticas públicas.

La otra dimensión cada vez más presente es la militancia sobre la integración latinoamericana. Y otra, presente en los discursos, pero que hace falta abordarla de forma más sistémica, es la escuela de dirigentes. Cuando hablamos de escuela de dirigentes tiene que ver con un déficit de las universidades, la formación de sus propios dirigentes institucionales. Nuestro sistema rotatorio de gobierno no nos garantiza la formación de nuestros propios dirigentes con nuestra propia lógica. Muchas veces nos encontramos con prestigiosos docentes, investigadores y hasta extensionistas que no tienen capacidad de gestión. También participamos, como en otros países, en la formación de dirigentes políticos y sociales.

Hay que ratificar estos tres instrumentos de lectura obligatoria para comprender los procesos más modernos: el documento del 2008, la conferencia mundial del 2009 y la declaración del CIN por el bicentenario; donde fundamentalmente como carácter distintivo de la educación latinoamericana, está planteada la educación como derecho humano, derecho social, bien público y obligación ineludible del Estado. Una definición muy fuerte y de altísimo valor, que nos posiciona con alta responsabilidad.

Muchas gracias.

Alicia Camilloni

Alicia Camilloni

Profesora de Filosofía y Pedagogía

Muchas gracias señor Rector. Muchas gracias al secretario de Extensión de la UNCUYO. Yo le preguntaba qué me dejó por decir… Tenía la intención de plantear algunas cuestiones, sobre todo dudas sobre las cual hay controversias y debates.

El tema de esta exposición es calidad académica e integración social. La Universidad integra, como un componente fundamental, la sociedad del conocimiento. Forma profesionales creativos; capacita a graduados en la misma Universidad y en sus lugares de trabajo; produce bienes y proporciona servicios; desarrolla trabajos de consultoría para sectores públicos y privados y produce sistemáticamente conocimiento a través de la investigación, lo cual la distingue de las otras instituciones de educación superior. Una actividad que desarrolla no sólo en el campo de las ciencias básicas sino también en las ciencias aplicadas, en desarrollo y tecnología, en artes y humanidades.

Todo esto en un contexto en el que el factor humano es el más importante de los medios de producción y en el que es necesario crear y recrear constantemente redes de innovación en las que todos deben ganar en mayor conocimiento y velocidad de actualización tanto en los programas de formación inicial y continua cuanto en los de investigación. Aunque no se puede afirmar la existencia de una relación causal entre educación y trabajo, el desarrollo de una economía basada en el conocimiento hace probable que el trabajo crezca también en la medida en que la educación haya formado no solamente a productores sino también a un público consumidor de bienes y servicios con alto valor componente de conocimiento. La universidad constituye, en consecuencia, un factor estratégico para promover el crecimiento económico, social y cultural y, por consiguiente, el bienestar de la población.

La nuestra es una época particularmente desafiante para las universidades porque los retos a los que hoy deben responder son de naturaleza heterogénea y de magnitud muy significativa. Son cambios rápidos, variados y simultáneos. Afectan a las universidades en aspectos estructurales, académicos, administrativos y culturales y se traducen en un numeroso conjunto de problemas interrelacionados. Exigen adaptabilidad para responder a las demandas cambiantes de un contexto cambiante, sin perder los principios de la moral académica y para servir mejor al interés común.

La educación universitaria dejó de ser un proyecto individual para convertirse en un instrumento de la sociedad para su propia transformación.

Si las misiones de la universidad son variadas y no están sujetas a una única interpretación, los cuatro términos que componen el título de esta conferencia son también polísémicos. ¿Cuál debería ser el título de esta exposición? ¿Calidad académica e integración social? O ¿podría ser Calidad Social e integración académica?

¿De qué hablamos cuando nos referimos a la calidad académica? Margaret Clarke afirma, por ejemplo, que “las conceptualizaciones de calidad que se emplean en los esfuerzos por establecer rankings entre las universidades se encuentran organizadas en tres categorías: los logros de los estudiantes, las actividades de los profesores y los recursos académicos de las instituciones” (p.444). En cuanto a los logros de los estudiantes se incluyen los porcentajes de alumnos que se gradúan en el grado y el posgrado y los resultados obtenidos en sus estudios y en exámenes estandarizados. También, los niveles de desempeño de los graduados en sus carreras profesionales. Las actividades de los docentes son medidas en encuestas de prestigio acerca de la calidad de los profesores y de los programas académicos de la universidad, los subsidios y publicaciones, los premios y las citas de sus trabajos, las patentes y el volumen de ingresos en dinero que aportan a la universidad.

Los recursos académicos considerados son el gasto educativo por estudiante, la relación docente-estudiante y los recursos de biblioteca y equipamiento con los que cuenta la universidad. Estas categorías son elegidas, principalmente, no sólo porque se encuentran entre los indicadores que son relevantes, sino porque son fácilmente medibles. El propósito de usar el concepto, así definido, de “calidad académica” para la evaluación institucional, reduce, por tanto, su alcance y su sentido cualitativo a lo que es medible cuantitativamente. No es sencillo definir su significado porque, si adoptamos una postura crítica, es menester hacerlo respetando y comprendiéndolo, en cambio, en toda su riqueza y complejidad. Nos atendremos pues, a interpretaciones más generales de este concepto, procurando respetar la complejidad y el dinamismo que caracteriza hoy a las instituciones universitarias. En este marco actual de la vida institucional, en el que la multiplicidad de misiones y funciones se impone en la universidad, no cabe duda de que, con mayor intensidad que en el pasado, las misiones de docencia, investigación y extensión deben estar entretejidas.

Colocar a la universidad al servicio de la sociedad plantea numerosos interrogantes respecto de cómo se define a la sociedad, qué lazos deben unir a universidades y sociedad, y cuáles son, si deben establecerse, los valores predominantes que rijan esa relación.

Cuando hablamos de integración social, ¿nos referimos a la integración de sus variados componentes en el seno de la sociedad, o de la integración de la universidad con la sociedad? Podemos responder que, dado que la universidad es uno de los componentes de la sociedad, en la primera opción estaría contenida la segunda. Nos referiremos, entonces, a la integración de todos sus componentes en la sociedad y, en este caso, en particular, en la sociedad civil. ¿Por qué elegimos hablar de la sociedad civil? ¿No es la universidad pública parte del Estado? ¿La Universidad está al servicio del Estado o al servicio de la sociedad civil? ¿Se trata de opciones excluyentes?

Las relaciones sociedad civil y Estado no son definidas de una única manera. Según Norberto Bobbio, cuando se contraponen hoy las ideas de sociedad civil y Estado, “se entiende por sociedad civil la esfera de relaciones entre individuos, entre grupos y entre clases sociales que se desarrollan fuera de las relaciones de poder que caracterizan a las instituciones estatales”. Esta es la respuesta de Bobbio, pero esas relaciones, sociedad civil - Estado son vistas, desde las perspectivas de otros autores, como no conflictivas, y aún complementarias. Tal, por caso, la visión que encontramos en un documento reciente donde se afirma que “las condiciones para una sociedad civil sana incluyen altos niveles de confianza social y de igualdad así como la protección legal para la independencia y la relación colaborativa con el estado”. Aceptando incluso, la posible relación colaborativa con el estado, optamos aquí, por la afirmación de que una sociedad civil fuerte provee un contrapeso a las tendencias de intereses monopolizados por los mercados y la política. Porque incluye en su organización a todos y les asegura mayor protección y apoyo, aún cuando el estado esté ausente. Lo que implica, de suyo, que si consideramos a la universidad en tanto integrante de la sociedad civil, e incluso si así se entendiera, del estado, la universidad tiene una responsabilidad social hacia los individuos, grupos y organizaciones que se movilizan en demanda de la satisfacción de necesidades y que, además, como institución generadora de personas competentes en la producción de bienes y servicios, puede contribuir a responder a esos requerimientos sea en una forma orgánica, sea en una forma organizativa, poniendo a disposición de las acciones de integración el conjunto de los instrumentos idóneos con los que cuenta.

Pero, como también sabemos, no hay una única respuesta para la cuestión de cuáles son los valores a los que debe darse prioridad en la sociedad civil y, tampoco, si desde el estado o de una de las agencias de socialización es aceptable que se promueva la implantación de un plexo de valores con la fuerza moral de lo que debe respetarse inexcusablemente. Distintos enfoques generan diversas respuestas. Pero si diferenciamos el concepto de sociedad civil del de “buena sociedad”, aunque en este último concepto encontremos, a la vez, mayor consenso y, también, mayor conflicto, se abre el camino para hacer frente a la posibilidad de discutir, elegir y definir con cierta viabilidad, el compromiso de la universidad con un conjunto de valores que pueden ser equilibrados con la libertad de elección en la decisión y la acción. La universidad se encuentra entre las instituciones sociales que son creadoras de valor. Es de esta postura que mana la capacidad para asumir su misión de formar en valores que se expresan en sus dispositivos de docencia, investigación y extensión. El concepto de capital social acuñado por Robert Putnam, por ejemplo, como “conjunto de redes, normas y confianza que posibilitan a los participantes una acción conjunta y eficaz para conseguir objetivos compartidos…” mejorando la eficiencia social, podría ser incluido como uno de los instrumentos que sustenten la acción positiva de la universidad para la instalación un sistema de socialización direccionado hacia la vida social democrática. Desde otro punto de vista, Pierre Bourdieu, sin embargo, pondría un mayor acento en el conflicto que en el consenso social, pero ambos, consensos y conflictos, tienen su lugar esencial en la universidad porque el estudio de su generación y de sus expresiones y consecuencias es, precisamente, una de sus fundamentales razones de ser. Y de unos, los consensos, y otros, los conflictos, nacen las decisiones finales que los actores encaran libremente en sus acciones individuales y colectivas, personales e institucionales.

En la búsqueda de un soporte para que las relaciones entre universidad y sociedad se construyan a partir de un diálogo, se proponen distintas vías de creación de sinergias con el fin de iniciar y desarrollar innovaciones productivas de integración de la universidad en la sociedad. Son ellas, por ejemplo, la creación de un Consejo Económico Social que integre o que asesore al gobierno universitario, el establecimiento de organismos mixtos que sirvan de enlace y estímulo para la programación de actividades estratégicas de conexión entre las unidades académicas y los grupos de investigación con organizaciones estatales o privadas, la priorización a través de incentivos especiales a las actividades universitarias que respondan a la solución de problemas sociales y, entre otras, la instauración de redes asociativas que exceden el marco de los sistemas universitarios, incluyendo a otras organizaciones de la sociedad. Sin embargo, analizando estas propuestas, queda siempre pendiente el interrogante sobre cuáles han de ser las voces que deben ser escuchadas, cómo procesa la universidad, que en su interior también es heterogénea, la multidiversidad de la sociedad con la que se encuentra en diálogo, cuáles han de ser los actores representativos de la definición de las necesidades y de los proyectos sociales, qué necesidades deben atenderse y cuáles no, quién determina cuáles han de ser las prioridades presentes y futuras que la universidad deberá atender, cuáles son los canales que se abren para que, en la escucha de la comunidad, la universidad respetuosamente aprenda de ella y se nutra de su riqueza cultural.

En lo que respecta a la misión de docencia, el proyecto social de la universidad se expresa en su oferta académica, en los currículos establecidos y enseñados y en la naturaleza de los aprendizajes de sus estudiantes. En lo que se refiere a los currículos universitarios, es útil emplear el concepto de Michael Young (2002)6 que prefiere reemplazar la especialización divisiva por la especialización conectiva en la que se manifiesta la comprensión de las implicaciones sociales, políticas y económicas de cualquier conocimiento o habilidad en su contexto y se comprende cómo, por medio de ese currículo, un individuo puede aprender habilidades y conocimientos específicos para adquirir también capacidad de tomar iniciativas y de asumir responsabilidades, sea cual fuera su profesión u ocupación específica. Ello supone que sea capaz de desarrollar nuevos tipos de habilidad y de comprensión interdisciplinar, así como la capacidad de innovar y de usar lo aprendido en diferentes contextos. El diseño curricular, para convertirse en currículo en acción, debe implementarse mediante el uso de estrategias de enseñanza, evaluación y aprendizaje bien alineadas con los propósitos que guían la formación. Un principio fundamental, en tiempos en los que la universidad no puede omitir la formación de sus estudiantes para el trabajo profesional, y/o investigativo y/o docente, es que tampoco se puede olvidar que la educación superior tiene valores que sobrepasan la utilidad de la formación para el trabajo, valores que apuntan al desarrollo personal y cultural y a la construcción de una sociedad democrática.

En lo referente a la investigación, la misión de producir conocimiento en los distintos campos del saber, se manifiesta en la necesidad de consolidar su importancia en la concepción de universidad que poseen tanto los medios externos a la institución cuanto los sectores internos a ésta. La producción de nuevo conocimiento en nuestra sociedad constituye una función en la que la universidad es irreemplazable. Es menester atender al medio externo a la universidad atento el peso del condicionamiento que sus decisiones ejercen sobre el cumplimiento de esta misión. En lo que se refiere a los docentes investigadores, tampoco se pueden ignorar las dificultades que se plantean en la efectivización plena de la relación entre docencia e investigación respecto de la cual es indispensable realizar un trabajo cuidadoso en términos de la implantación de programas y estrategias para facilitar la optimización de su articulación. Pero es, asimismo, imprescindible, articular aprendizaje con investigación, incluyendo ésta última en las actividades de aprendizaje para lo cual se puede apelar a una diversidad de modalidades que van desde su inclusión como componente del diseño curricular hasta el empleo de estrategias de enseñanza centradas en la indagación por el alumno.

El enhebramiento de la tercera misión de la universidad, la extensión, con las otras misiones, permite avanzar en una mejor definición de aquéllas y en una ampliación de los significados de la concepción de universidad, que ya no se encierra en sí misma, sino que se conecta con su medio social entablando un diálogo destinado al enriquecimiento mutuo. En el Estatuto de la Universidad de Buenos Aires, al igual que en otros estatutos de otras universidades nacionales, se afirma que “La Universidad estimula todas aquellas actividades que contribuyan sustancialmente al mejoramiento social del país, al afianzamiento de las instituciones democráticas y a través de ello, a la afirmación del derecho y la justicia”.

Las acciones de extensión universitaria, instrumentos, entre otros, para el logro de esos fines, en interacción con la comunidad, se articulan necesariamente con las otras dos misiones de la universidad:

• La investigación que permite reconocer, diagnosticar e identificar las causas de los problemas sociales y programar con eficiencia sus mejores soluciones

• La docencia que debe formar a los estudiantes y graduados que estén en condiciones de efectuar una efectiva intervención en el campo social profesional o no profesional y facilitar la relación teoría-praxis-teoría como dispositivo de formación

• En ambos casos, con el fin de realizar las acciones sociales directas que contribuyan a la solución de los problemas sociales e individuales

La universidad es una unidad de docencia, investigación y extensión. Y dada la importancia que la extensión tiene en el establecimiento y la producción de los dispositivos de conexión con la comunidad, nos detendremos en las condiciones que sería necesario tener en cuenta para llevar a cabo su mejor enlace con las otras misiones de la universidad. En el ejercicio de la misión de docencia de la universidad, la educación experiencial es un componente necesario del currículo.

La Educación experiencial es una estrategia de enseñanza con enfoque holístico, que está destinada a relacionar el aprendizaje académico con la vida real. Con ese fin, propone al alumno realizar actividades en las que, a partir de esa conexión con la práctica, desarrollarán experiencias que resultan de poner a prueba en situación auténtica las habilidades y los conocimientos teóricos que poseen, evaluarán sus consecuencias, enriquecerán esos conocimientos y habilidades e identificarán nuevos problemas.

Cuando el aprendizaje es experiencial, quien aprende lo hace en las condiciones sociales de la utilización auténtica de los conocimientos. Aprende en un marco en que se apunta al logro simultáneo de fines comunitarios y fines educativos. Aprende a usar los conocimientos en el trabajo. Pero para que se sostengan los valores a los que antes nos referimos, debe tratarse de un trabajo con organización democrática, que otorgue a la vez derechos y responsabilidad al estudiante, en el que se promueva la adopción de decisiones autónomas y que debería estar lejos de las organizaciones que Lewis Coser (1974) denominaba “organizaciones glotonas” (greedy institutions) que exigen lealtad total a los individuos, ya que ellas reclamarían acciones no autónomas, contrarias al tipo de formación que la universidad debe promover en sus estudiantes. En la realización de esta actividad formativa, el estudiante requiere orientación, de tal modo que se salvaguarde su libertad y se estimule, a un tiempo, su creatividad. Para que un programa de educación experiencial, en sus variadas formas, pueda configurarse de manera adecuada la universidad debe crear condiciones que permitan una rápida toma de decisiones en cuanto a la apertura y cierre de actividades, es preciso que establezca redes de relaciones con instituciones socias, que facilite la rápida adaptación de tutores y estudiantes y, para ello, debe contar con rasgos significativos de permeabilidad a las necesidades, a los problemas y a las demandas de la comunidad, escuchando y haciendo sus propias lecturas.

Entre las diversas modalidades de la educación experiencial, se encuentra el Aprendizaje-servicio que es una estrategia de enseñanza en la que los estudiantes aplican sus habilidades y conocimientos académicos y profesionales específicos para satisfacer necesidades reales en respuesta a requerimientos explícitos de la comunidad.

Además de servir a la formación profesional, el aprendizaje-servicio contribuye a la educación para la ciudadanía y a la formación ética de los estudiantes. Les facilita, también, el conocimiento del contexto comunitario y social al tiempo que les permite brindar servicios de valor positivo en respuesta a demandas de satisfacción de necesidades externas o internas a la universidad. El aprendizaje-servicio pone el acento en los dos términos que constituyen esta expresión, el aprendizaje y el servicio, y no sólo en uno de ellos. Se diferencia, así, de la práctica profesional que se centra en el aprendizaje y del voluntariado que lo hace en el servicio.

 El programa académico de la universidad, atendiendo al significado que hoy requiere la formación de los estudiantes debería sustentarse sobre algunos principios:

  • El currículo debe asegurar que los fines y propósitos sean coherentes con el proyecto o plan estratégico de la universidad y con sus prioridades
  • El currículo debe ser relevante, riguroso, actualizado y coherente
  • El currículo debe proporcionar situaciones de enseñanza y aprendizaje que faciliten los mejores logros de aprendizaje de los estudiantes
  • El currículo debe estar integrado por variados componentes de formación general, básica y profesional en los que estén presentes el aprendizaje de y a través de la investigación, la educación experiencial y la educación para la ciudadanía.
  • El currículo debe hacer uso inteligente y eficiente de los recursos disponibles en la universidad
  • El currículo debe procurar contribuir al desarrollo de un ejercicio profesional respetuoso de la ética y de actitudes prosociales
  • El currículo debe integrar de manera claramente visible el programa de integración de la universidad como institución con la sociedad civil y con las políticas de estado.

Así, entonces, la calidad académica se manifiesta en el modo y en los fines con los que las universidades encaran cada una de sus misiones y también en la manera en la que se resuelve su entrelazamiento, apuntando a su propia integración interna, como definición de identidad y como proyecto para el presente y anticipatorio del futuro, al servicio de la construcción de una sociedad heterogénea pero integrada, en la que no hay desigualdades sociales estructurales, en suma, una “buena sociedad”.

Por tanto, “Calidad académica e integración social" es un título equivalente al de “Integración académica y calidad social”, que es lo que queríamos demostrar.

Muchas Gracias


Moderador: Lic. Raúl Alfredo Linares

Moderador: Lic. Raúl Alfredo Linares

Licenciado en Ciencia Política

Buenas tardes a todos, bienvenidos a este primer panel de este IV Congreso y IX Jornadas Nacionales de Extensión Universitaria.

Quería agradecer especialmente a todas las autoridades de la UNCUYO, de la REXUNI, por esta invitación a moderar este panel y a participar de este espacio que creo que va a ser sumamente útil para aquellos que estamos muy involucrados con la extensión. Este primer panel trata de la práctica de la extensión como herramienta de la formación universitaria integral.

Nos acompañan tres expertos que ya voy a ir presentando. Consideramos que esta práctica es clave para la época en que vivimos, la práctica de la extensión como parte del compromiso social con calidad educativa, como es el lema de este congreso. Creo que reflexionar sobre estos temas que incumben tan profundamente a la relación Universidad–Sociedad, en la época en la que estamos transitando puede ser de gran utilidad. Como moderador no quiero acaparar la palabra. Por lo tanto, voy a comenzar a presentar a los profesionales que nos acompañan.

Si me permiten, lo que voy a realizar es una presentación a medida que vayan hablando. La metodología es la siguiente: 20 minutos cada expositor y luego vamos a abrir un debate, esperando que se hayan movilizado algunas cuestiones para que ustedes pregunten y ellos contesten, finalizando con un balance y conclusiones.

Por lo tanto, podemos decir que hay Universidades del país que han incorporado a sus currículas este tipo de prácticas. Entre ellas estas tres que vamos a presentar hoy que cuestionan la forma tradicional de enseñar y aprender y proponen una obligación para la Universidad de construir colectivamente el conocimiento socialmente relevante.

Lic. Oscar García

Lic. Oscar García

Secretario de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil Univerisdad de Buenos Aires

Hola, buenas tarde a todos. Antes que nada quiero agradecer a las autoridades de la UNCuyo por haberme dado la oportunidad de compartir con Uds. lo que estamos realizando en el campo de la extensión, y no sólo eso sino, y creo que es más interesante, sobre todo la manera en que lo estamos haciendo.

Bueno, y qué es lo que estamos haciendo. Esta primera diapositiva es más que elocuente. La extensión universitaria y su impacto curricular: esto trata de cómo realizamos la extensión universitaria en las diferentes disciplinas de las carreras que constituyen nuestra Universidad. Se concretan en lo que nosotros dimos en llamar Prácticas Sociales Educativas, aprobada por la resolución número 520 del Consejo Superior de la UBA. Que nos dice que de cara al año 2013 estas prácticas van a ser obligatorias, eso significa que todos los alumnos deberán realizar al menos 50 hs. de prácticas sociales educativas para recibir el título. Si nosotros estamos pensando y hemos logrado la instalación de la extensión universitaria con impacto curricular es porque consideramos que algo faltaba. Concebíamos que el proceso educativo, el proceso de formación, no era lo suficientemente integral, o la integralidad de ese proceso de formación requería de la pata extensionista. Si es que algo faltaba, y si eso era la extensión, es que la extensión es una función que debía caracterizarse de manera exhaustiva respecto de las otras dos funciones, que son la docencia y la investigación. Qué quiero decir con esto, que antes de cualquier decisión producto de los debates académicos, teóricos, hay una decisión que es fundamentalmente política. Si todos y cada uno de Uds., la mayoría extensionistas, que participan de congresos, realizan conferencias, ponencias, escriben documentos, y en cada uno de ellos escribe, a través de todos estos años, que además hubo un contexto favorable, escriben que la extensión es el tercer pilar sobre el cual se sostiene, junto a la docencia y la investigación, nuestro modelo de Universidad, eso implica que la extensión es una visión que se caracteriza de manera diferencial con respecto a las otras dos funciones. Si están de a cuerdo bien, y si no, no tenemos nada que explicar. Nosotros desde la UBA estamos de acuerdo y por lo tanto hemos llevado a cabo este proceso de institucionalización de prácticas sociales educativas sostenidas en lo que entendemos de manera exhaustiva como extensión. 

Claro, que si esto es así tenemos un problema porque la realidad nos indica todo lo contrario: la extensión no tiene atributos esenciales que lo han caracterizado. De hecho, es más que  lamentable que los antecedentes de la extensión provienen de las Universidades europeas, las británicas, en 1872, en que las Universidades se abren a través de un proceso de formación de las clases trabajadoras en el marco de la Segunda Revolución Industrial. Desde ahí en adelante llega a Hispanoamérica, se institucionalizan con la Reforma universitaria, si bien existieron antecedentes previos a la reforma. Pero es la reforma la que las instala de manera institucional. Ahí existe una función educativa de la Universidad nacional, ahí empezamos con el discurso de que la extensión es la tercera pata sobre el cual se sostiene nuestro modelo de Universidad. Pero lo cierto es que llega a nosotros sin atributos que la caractericen de manera exhaustiva. Si uds. le preguntan a gente que no pertenece a la Universidad, a Doña Rosa, qué es la investigación científica, o la docencia, qué es la formación académica universitaria, más o menos les va a dar una respuesta aceptable. Pero si Uds. tomaran a un profesor universitario y le preguntaran qué es la extensión, tendrían tantas respuestas como profesores consulten, y algunas de estas respuestas serían diametralmente opuestas. Por lo cual, da una idea de que la extensión no se puede definir en sí misma, sino que se define por la negativa. Nosotros definimos la docencia y la investigación, y todo lo que no lo es, es extensión. Por lo cual podríamos decir que institucionalmente podríamos llamar el departamento, la secretaría, la dirección de “varios” universitarios. Eso da la idea de por qué la extensión tiene este problema de que no tiene atributos esenciales que la caractericen. Y esto tiene consecuencias graves, que son las que se van definiendo de una a una.

Si no tiene características esenciales que definan a la extensión, hay una falta de integración en una propuesta global; a diferencia de lo que pasa con las estrategias pedagógicas o a veces los proyectos científicos que se desarrollan durante años y décadas, porque además el conocimiento que se va generando es acumulativo. En el caso de la extensión, como la extensión es un poco de todo, y como todo lo que es todo, termina siendo un poco de nada, no hay una propuesta global integradora, y no la hay porque tampoco hay un financiamiento, que permita continuidad de esa propuesta. No voy a entrar en este debate que es largo y que a través de las autoridades universitarias se lleva adelante, pero es cierto que hasta que nosotros no tengamos una columna presupuestaria que financie de manera permanente, con certidumbre las políticas y procesos de extensión universitaria, este financiamiento va a quedar reducido al contexto favorable o no. Se nos ha dicho que la extensión se financia a través de proyectos y programas, y esto es así porque hoy hay voluntad política por hacerlo, mañana deja de existir esa voluntad y se acaba la extensión. Para eso se requiere una columna más allá del contexto político de la Universidad. Pero eso lamentablemente no lo tenemos.

Entonces, estas dos cosas terminan en la última: la falta de continuidad en las propuestas. Y esto es un círculo vicioso: si hay falta de continuidad en las propuestas es poco seria, porque no tiene atributos esenciales que la definan, entonces no hay una propuesta global articulada, entonces para qué la vamos a financiar. Y así seguimos sin resolver este problema y así mientras tanto seguimos estableciendo que la extensión es una de las tres funciones que sostienen nuestro modelo de Universidad.

Hay que tomar una decisión política, nosotros lo estamos haciendo porque hay que salir de este círculo vicioso. Claro que esto va a generar una ausencia de consenso en su definición, y esto va a generar una debilidad conceptual. Y además es peligroso, todo concepto que peca de debilidad conceptual, el que puede explicarlo todo, como dije recién, si lo puede explicar todo termina sin explicar nada. Y es por eso que la extensión universitaria, como existe porque está institucionalizada, comienza a adaptarse a cualquier tipo de propuesta. Como no tenemos muy claro qué es la extensión, es todo lo que el contexto nos indique que es extensión.

Digamos, propuestas puramente asistenciales, como en el 60 y 70; o la del 80 con el advenimiento de la democracia, la extensión se realizaba a través de difundir los beneficios de la distribución del capital cultural, y ahí fuimos corriendo en los 80 a hacer los coros, orquestas, centros culturales, los grupos de teatro, porque eso era extensión. Y llegaron los 90: borrando todo eso, porque era una pérdida de tiempo, había que hacer vinculación tecnológica, la Universidad consultora había que cobrar, por una situación de reducción presupuestaria. Y pasamos al siglo 21, y hoy pensamos, cosa que me pone muy contento: paremos la pelota, vamos a ver qué hacemos en extensión, la vamos a definir de manera exhaustiva, y una vez que lo logremos vamos a hacer extensión de una vez y para siempre de la misma manera. Eso es lo que debemos hacer.

Bueno, Uds. ven ahí esos datos, es de Carmen García Guadilla, es una investigación, se hizo en la UBA entre el 89 y el 96, sobre los proyectos de extensión que de 3315 sólo 24 serían este tipo de prácticas. Lo que quiero que observen, si pensamos este dato con más profundidad, acá la investigadora no tiene muy claro qué es la extensión, porque ella analiza la extensión desde la investigación, desde el proceso científico, entonces ella no está planteando lo que nosotros queremos plantear en esta ponencia. Por supuesto, debe haber alguna característica diferenciadora por la cual ella habla de proyectos de extensión, que es su intervención en el campo. Entonces, no diferencia la extensión de la investigación, y además utiliza un elemento diferenciador que es la intervención en el campo, el terreno. La investigación en los 90 no pisaba el campo social, se hacía investigación científica desde la introspección teórica. Eso es un dato para que tengan en cuenta.

Características de la función de extensión

Nosotros hemos dado un gran debate estos últimos 4 años, justamente para lograr la aprobación de lo que llamamos prácticas sociales educativas, sostenido en lo que entendemos como extensión universitaria. Esas características son las siguientes:

Requiere como condición una acción social directa, contundente, inmediata, en el campo social. Si no hay intervención en el campo social, no hay extensión. No cualquier intervención, sino una sostenida en una matriz de investigación y docencia. No cualquier investigación y estrategia pedagógica, esto lo vamos a ver más adelante.

El conjunto de estas actividades, este triángulo virtuoso entre acción social directa, sostenida en una matriz de investigación y docencia, es lo que nosotros definimos como extensión universitaria.

Por supuesto, la extensión se afirma como una de las principales acciones de intervención social y de acción pedagógica, enseñamos y aprendemos del campo social. La acción pedagógica es fundamental en el proceso de extensión universitaria.

Su esencia confronta con la idea de recuperación de costos por venta de servicios. No tenemos nada en contra con la vinculación tecnológica, con la transferencia tecnológica, nos parece bien, pero no es extensión.  El extensionista no puede cobrar por la intervención en el terreno. La recuperación de costos por el cobro de servicios es la idea de Universidad consultora, está muy bien, y forma parte de lo que es la investigación científica.

Esto sería el esquemita que representa en teoría lo que acabo de expresar: hay una acción social directa, una esfera de interrelación donde la Universidad aprende y la sociedad comunidad es beneficiada, la comunidad pasa a partir de la intervención de un punto de partida a un punto de llegada. Esa diferencial en mejorar, aportar el grano de arena, mejorar la calidad de vida de la gente cuando se produce la intervención: es lo que llamamos impacto. Diferente al resultado, que son aquellos datos que el investigador social, el extensionista puede lograr de su intervención de la comunidad, y que también va a ser interesante, porque por supuesto que va a haber investigación científica en esa intervención, pero una cosa es el resultado y otra cosa es el impacto. Si no hay impacto, cuidado, porque hasta se puede hacer una tarea bastante innoble, porque se puede usar el ámbito social como conejillo de indias, para trabajos que después van a ser presentados en otro lado. La sociedad, en términos de extensión, tiene que ser beneficiada. Y en ese proceso es que se produce el aprendizaje.

Yo les dije hace un momento que a la extensión la definíamos como esta acción social directa, contundente en el campo social, sostenida en una matriz de investigación y docencia, no cualquier investigación y no cualquier docencia.  Desde el punto de vista de la docencia, entendemos esto como la nueva estrategia pedagógica aprendizaje servicio, sobre la cual depositamos el quehacer docente en lo que son las prácticas extensionistas. En esta estrategia, que se define como lo pueden leer en la diapositiva, lo más importante es que no son propuestas simuladas. Esto es muy interesante porque lo va a diferenciar de la tradicional pasantía o práctica profesional.

De qué docencia hablamos

Qué ocurre en las prácticas profesionales: se simula un escenario y esto es peligroso, porque  el nivel de incertidumbre es nulo, entonces el estudiante no aprende aquellas cosas que nos interesan de la práctica, que es justamente trabajar con la incertidumbre del problema, cómo resuelve el problema, cómo negocia con el ambiente, cómo enfrenta un ambiente adverso de alto grado de incertidumbre. Esto además es lo que le interesa al campo laboral, entonces comienza una traslación de interés de las prácticas profesionales a las prácticas sociales educativas, porque en las prácticas profesionales se genera un ambiente tan artificial que no hay nada que discutir, el chico termina haciendo las cosas como  un autómata. Una de las características del aprendizaje servicio es que genera a través de estas experiencias auténticas y reales esta idea de enfrentar un ambiente adverso en un alto grado de incertidumbre.

Acá tiene que ver con una cuestión puramente pedagógica y que surge con lo que yo llamo la importancia de la práctica. Es claro que no todas las Universidades son iguales, más allá de que podamos caracterizarlas con un modelo de Universidad. Pero algunas son mucho más modernas que otras, algunas son llamadas tradicionales, entre ellas la Universidad de Buenos Aires, la Universidad Nacional de Córdoba, la Universidad Nacional de Tucumán, la Universidad Nacional de La Plata, están organizadas en departamentos, rígidas, facultades, compartimentos estancos en todos lados. Y sobre todo son enciclopedistas. Hay una cuestión academicista. Esto del academicismo significa un desprecio a la práctica, la práctica no es bien vista, es una actividad menor.

Nosotros creemos que, incluso consultando pedagogos renombrados, aseguramos que la práctica forma parte del proceso de enseñanza aprendizaje. Es fundamental, justamente porque hoy no podemos hablar de enseñanza aprendizaje, es contradictorio. Hoy se sabe que el docente tiene una idea de lo que tiene que enseñar, por lo tanto la enseñanza es intencional; va a establecer una estrategia para enseñar lo que quiere enseñar, para lo cual va a determinar acciones planificadas, y por supuesto que va a estar culturalmente mediada porque lo va a hacer desde un lugar, no lo va a hacer desde cualquier lugar. Un hombre, una mujer, docente universitario tiene un background cultural que lo va a llevar a ver el lugar desde un lugar y va a enseñar desde ahí. Entonces, la enseñanza es una actividad intencional, culturalmente mediada y con acciones planificadas. Va a haber una estrategia para enseñar. Por ejemplo, yo me pongo frente a un curso de chicos del primario y decido enseñar hoy la regla del 7, y los chicos me miran como diciendo “vamos a ver si yo aprendo la regla de l7, y voy a aprender lo que yo quiera de la regla del 7”. Y esto es un problema para esta actividad, porque hasta ahora se concebía que si el profesor tenía una intencionalidad determinada en enseñar tal tema, planificaba sus clases y lo hacía desde un lugar, el chico iba a aprender exactamente lo que el profesor quería, y por eso hablamos de proceso lineal, el proceso de enseñanza aprendizaje. Y eso sabemos que hoy no se da, ese proceso va a estar mediado por la subjetividad del alumno.

El aprendizaje, el rendimiento va a ser lo que la tarea del chico lo motive a aprender. Como bien indica, la enseñanza incide en el aprendizaje como tarea, y serán las tareas que el alumno emprende las responsables del aprendizaje como rendimiento. Lo que el chico llega a aprender es lo que va a lograr con las tareas y las tareas que el profesor logre que lo motiven. Y esas tareas no son otra cosa que la práctica. Entonces, la práctica en el proceso de enseñanza aprendizaje, si lo queremos llamar de la misma manera, es fundamental, porque sino corremos el peligro de creer que les estamos enseñando cosas que los estudiantes aprenden y no es así. Los estudiantes pueden no aprender incluso.

Y qué entendemos por investigación…

Con respecto a la investigación, no estamos hablando de cualquier investigación, sino de investigación acción. Estas son las fases: diagnóstico, propuesta de solución, intervención, resultado e impacto. Acá quiero hacer dos consideraciones. Generalmente estos procesos de investigación social que sostienen exhaustivamente de manera característica a la extensión se realizan a través de proyectos y programas. Hay que ser consistentes, que significa tener muy claro la coherencia entre los recursos financieros, recursos humanos,  los objetivos y los tiempos. No se puede decir “yo voy a hacer un trabajo de extensión y al mismo tiempo un proceso de investigación social sobre violencia escolar, y voy a trabajar sobre los 4500 colegios de la Ciudad de Buenos Aires haciendo un relevamiento de campo durante 6 meses”. Imposible, salvo que sea un instituto extranjero con muchísimo financiamiento. Pero si es un programa universitario que depende de una cátedra es inconsistente. Ese es uno de los problemas que tienen a veces en la investigación social los programas y proyectos de extensión. Con respecto a esto, no mucho más.

El modelo de prácticas educativas

Este modelo es importante, que Alicia reelabora, porque las prácticas son importantes en el sostenimiento y la definición de la extensión universitaria para nosotros. Este modelo es el que diferencia estas condiciones: pasantías, que pueden poner prácticas profesionales. Las dos prácticas de la parte superior van a poner el foco en un solo lugar: en la formación técnica personal. Yo hago una práctica para formarme, especializarme técnicamente, la comunidad no importa, no quiere decir que uno es un ogro y quiere hacer un mal a la comunidad. Simplemente se está desarrollando una práctica para la formación propia, la comunidad está al sólo efecto de enseñarme a mí conocimientos técnicos o perfeccionar mis conocimientos técnicos. En cambio, las prácticas solidarias ponen el foco exclusivamente en el beneficio de la comunidad, no importa si aprendo algo o nada, yo hago una tarea puramente asistencial y beneficio a la comunidad. Si el foco está puesto en mi propia formación es una práctica profesional, si está puesto en el mejoramiento de las condiciones de vida de la gente con que trabajo de la comunidad, es una práctica solidaria.

Pero las otras dos hablan de otra cosa, que nosotros establecemos como estrategia pedagógica que sostiene la extensión. Son aquellas prácticas que ponen el foco de manera dual tanto en el aprendizaje del alumno como en el beneficio de la comunidad. Ahora bien, también este aprendizaje puede ser dual, porque el alumno puede aprender dos cosas: cosas relacionadas con la currícula, con su carrera; o no, socialización de valores. Creo que tienen que tener las dos cosas. Pero en términos de lo que estamos explicando, si no tienen impacto curricular serían voluntariados, sino serían prácticas sociales educativas, en la estrategia de aprendizaje servicio e investigación-acción. Sobre éstas es que se sostienen lo que entendemos como prácticas sociales educativas y algunos otros autores lo llaman educación experiencial.

Estrategias: prácticas sociales educativas

Ya sabemos cómo definirlas, sobre cuáles cosas se sostienen, sobre qué concepto de extensión. Pero cómo lo realizamos, porque es fácil decirlo. Después hay que hacer modificaciones curriculares, hay que hablar con los decanos, está la cuestión política de por medio. Nosotros hicimos un relevamiento por contenido, por programas y por ciclo curricular.

Por contenido quiere decir que algunos contenidos de las materias directamente hacen prácticas; por programas o proyectos integradores; o por ciclo curricular, que se da en las carreras asistenciales, por ejemplo odontología. Hay un ciclo curricular que implica prácticas sociales que todo el mundo tiene que pasar. Esas son las estrategias con las cuales se instalan las prácticas sociales.

Buscamos en los alumnos descubrir nuevos mundos, nuevos conocimientos; preparar alumnos para desenvolverse en ambientes inciertos y adversos.  Fomentar en cada alumno la toma de confianza en sí mismo, reforzar la identidad personal en el marco de la acción colectiva. Todo esto que no se encuentra en las prácticas profesionales.

Nuestras prácticas profesionales están acompañadas, porque no podía ser de otra manera, de financiamiento. Hay que financiar los proyectos de extensión cada vez más. Nosotros aspiramos a tener 500 proyectos de extensión financiados para el 2013, que es el momento en que se van a transformar en prácticas sociales educativas obligatorias. Y por otro lado, jerarquizar la tarea extensionista. Hay que reformar los reglamentos de concursos. Hay que incorporar, dejemos de ser hipócritas, las publicaciones, las historias de vida, las entrevistas, el tiempo utilizado en la extensión, como puntaje para los concursos docentes. Sino no tiene sentido, sino la gente no va a dedicar toda una vida de trabajo para hacer algo que después no va a ser reconocido. Financiamiento y reconocimiento institucional son cosas necesarias para  jerarquizar la extensión universitaria. Muchas gracias a todos por haberme escuchado.  

Prof. Viviana Macchiarola

Prof. Viviana  Macchiarola

Programa de Incorporación de Prácticas Socioeducativas al Currículo Universidad Nacional de Río Cuarto

Muchas gracias, gracias también a la UNCuyo por la invitación y a Uds. por la presencia y fundamentalmente por el trabajo. Yo voy a centrar la exposición en la experiencia de Río Cuarto en la incorporación de prácticas socio comunitarias al currículo en la primera parte; y en la segunda los fundamentos en los que se sustenta esta propuesta.

La Universidad de Río Cuarto, en su plan estratégico institucional, define a la extensión como interacción integración con las comunidades regionales, nacionales e internacionales para asegurar la proyección social y su contribución a la comprensión y solución de problemas sociales relevantes. En el plan estratégico también diferencia cuatro dimensiones o ejes de la extensión: cultural, educativa, científica y curricular. Cuando habla de la extensión en su dimensión cultural refiere fundamentalmente a las actividades culturales o artísticas relevantes para el medio. En la dimensión educativa comprende todo lo que son trabajos de capacitación, formación que hace la Universidad hacia fuera, o educación no formal especialmente destinado a adultos: nuestra Universidad tiene un programa de educación de adultos mayores. La tercera dimensión es la científica, que vincula la investigación con el desarrollo tecnológico. En nuestra Universidad, el desarrollo tecnológico está dentro de la extensión. Y la última dimensión es la curricular, que implica la incorporación de la extensión al currículo, en esta cuarta dimensión se empieza trabajar la incorporación de prácticas socio comunitarias al currículo. A fines del año pasado el Consejo Superior aprobó la resolución 322 que aprueba la incorporación de prácticas socio comunitarias a todos los planes de estudio de la Universidad bajo la modalidad de módulo. En alguna asignatura, seminario, práctica, en al menos uno de los espacios curriculares se debe incorporar alguna práctica socio comunitaria. Entendemos módulo a una unidad de enseñanza aprendizaje, que puede integrar también la investigación, dentro de las asignaturas existentes. Se pensó esta modalidad para no realizar cambios en el plan de estudios. Si lo colocábamos como una asignatura diferente, ad hoc, implicaba cambios en los planes de estudio, que en nuestra Universidad es absolutamente inviable en este momento. Entonces, como estrategia viable en este contexto lo veíamos como un módulo dentro de alguna asignatura.

Cómo se ejecutan las prácticas socio comunitarias

Cuál fue la idea, políticamente: el primer artículo da la señal de la política institucional de toda la Universidad de las prácticas, pero a la vez descentraliza la implementación, pensando que esto es un proyecto nuevo, difícil. Decirlo es fácil, pero implementarlo es difícil. Algunas carreras y facultades tienen trayectorias y otras no. Es nueva la curricularización de estas prácticas, por lo tanto con una idea de respeto y prudencia a las identidades y características de cada una de las unidades académicas. En esta primera instancia se descentraliza la implementación. Posiblemente en una segunda instancia, cuando ya egrese la primera cohorte con todas las carreras en marcha, podemos decir que ya hay una normativa institucional homogénea.

Se establece en el artículo 2 de la resolución que cada facultad reglamenta los aspectos vinculados a la implementación. Inclusive, en especial las comisiones curriculares, en nuestra Universidad existe la figura de comisión curricular permanente que son quienes diseñan, desarrollan y arman cada plan de estudio. Entonces, delega a la comisión curricular la definición de la carga horaria y la ubicación del módulo que crea conveniente.

La resolución en el artículo 3 establece que va a ser el Centro de Investigación, Formación y Desarrollo sobre Problemática Educativa quien va a realizar la formación y el seguimiento institucional de la propuesta. En nuestra Universidad hemos creado centros de investigación, formación y desarrollo que articulan las funciones de investigación, extensión y docencia en torno a grandes problemáticas: medio ambiente, energía, sistema parlamentario, educación. Desde el educativo, que justamente articula las funciones en torno a las problemáticas educativas, y más específicamente una mesa coordinadora donde están representadas las 5 facultades y las distintas secretarías involucradas (académica, extensión, planeamiento). Eso en cuanto a la resolución en sí.

El eje está puesto en el cambio curricular

Como verán, el eje de la propuesta está puesto en el cambio curricular. No decimos en ningún momento que el estudiante está obligado a… La obligación no la tiene el estudiante, la tiene la institución. La obligatoriedad está en el currículum. Cuando se elaboró el plan estratégico institucional, el lineamiento para el modelo curricular, decimos: la UNRC quiere un currículum que transversalice la práctica profesional, que se piense la práctica profesional desde el comienzo de la carrera; quiere planes de estudio que avancen en la flexibilidad, pensando en más materias optativas, electivas con orientación, con espacios de integración curricular; y que incorpore la formación socio crítica del estudiante. Eso está en una resolución, las resoluciones a veces sólo se quedan ahí. Esto pasó con esta resolución, entonces avanzamos en cómo ejecutar ese modelo curricular que queremos. Entonces, para incorporar la formación socio crítica del estudiante fue que implementamos las prácticas socio comunitarias.

Al estar el eje en el cambio curricular, uno puede decir que a partir de ahí se da la formación crítica y ciudadana del estudiante y el cumplimiento del compromiso social de la Universidad. Cómo hacemos para que la Universidad se articule y cumpla su función social: un medio, no el único, es la inclusión de este tipo de formación. Así como decimos que el estudiante tiene que tener formación práctica profesional, tiene que tener espacios de integración; tiene que tener también formación social porque creemos que es un componente tan importante como cualquier otro en la formación de los futuros profesionales.

Qué entendemos por prácticas socio comunitarias

Las definimos como prácticas de aprendizaje de contenidos académicos, los estudiantes aprenden los contenidos de sus carreras a partir de proyectos interdisciplinarios que contribuyan a resolver problemas de tres tipos: sociales, ecológico productivos o medio ambientales. No reducimos la problemática sólo a lo social, la problemática de la pobreza; también se incluyen problemáticas como alimentación, salud, deterioro del medio ambiente, desarrollo de micro emprendimientos, soberanía alimenticia, cooperativismo, etc.

Estamos pensando también en proyectos interdisciplinarios, en proyectos articulados entre investigación y extensión; y obviamente interinstitucionales, trabajando con organizaciones sociales, municipalidades, uniones vecinales, etc.

Ideas fuerza que están sustentando el proyecto

En primer lugar, para que esto realmente sea un proyecto innovador y transformador tenemos que pensar una nueva forma de concebir el conocimiento. Este tipo de proyecto supone pensar el conocimiento de otra manera, y en este sentido hablamos de que no sólo tiene prioridad el saber académico, sino que se articula con otros saberes: populares, experienciales, humanísticos, cotidianos. A lo mejor como Sousa Santos, que habla de Ecología de saberes: diferentes saberes que crecen en la interacción. Otros autores pueden dar ejemplos de comunidades de prácticas o comunidades de aprendizaje: estudiantes, profesionales, trabajadores, campesinos, aprenden juntos a partir del desarrollo de una práctica común. Se habla también de conocimiento contextual, conocimiento múltiple, pluridiversitario. No podemos pensar en este tipo de prácticas que la Universidad tiene el monopolio del saber. La Universidad aprende del contexto, del trabajo con la comunidad. Implica, como ya hemos dicho, el trabajo interdisciplinario.

También implica, en segundo lugar, una nueva forma de pensar la institución. Creo que lo decía recién Oscar. Tenemos que pensar una institución donde se transversalicen las funciones. Tenemos que pensar lo que algunos autores llaman la gramática de la institución: actúan y funcionan en función de reglas implícitas que regulan las instituciones y nosotros las naturalizamos. Por ejemplo, son reglas que hacen la gramática de la Universidad la división de funciones de investigación, extensión y docencia; la división en asignaturas, la graduación de los contenidos según determinadas lógicas. Esa gramática hay que romperla. Hoy, si incorporamos prácticas socio comunitarias, las reglas que regulan el contenido curricular ya no es la lógica de la disciplina, sino la lógica de los problemas que estamos resolviendo. Esta lógica es también la que debería primar en la investigación. Qué debería regular la nueva investigación, la resolución de los grandes problemas nacionales. Eso implica un cambio en la gramática profunda institucional. No es fácil, creemos que hay que generar desde la gestión dispositivos y formas organizativas nuevas. En el caso de nuestra Universidad, creemos que los centros de investigación serían nuevas formas organizativas que podrían acoger esta nueva gramática institucional.

Implica nuevas formas de aprender. Incorporar prácticas socio comunitarias implica aprender a partir de la práctica, de la experiencia, aprender haciendo. Implica, un término muy en boga, aprender competencias. En nuestra Universidad las definimos como saberes integrados en la acción, no la competencia como la destreza técnica pretendiendo resultados. Porque creemos que con el desarrollo de prácticas socio comunitarias los estudiantes estarían usando, activando, articulando conocimientos, saberes y actitudes, e integrándolos y usándolos para la resolución de problemas. Eso implica el concepto de saberes integrados en la acción, desde una perspectiva más constructivista y menos técnica.

Implica también cambios en los modelos curriculares. También hay que flexibilizar el currículo. Nosotros estamos pensando en la posibilidad de que los chicos puedan realizar sus prácticas articulados con otras disciplinas. Eso implica que los estudiantes puedan cursar algún módulo o hacer sus prácticas en otras facultades, incluso otras Universidades. Eso implica flexibilizar. En ese sentido creemos que sería auspicioso caminar hacia un sistema de créditos, como sistema de administración de los planes de estudio, facilita mucho más la flexibilidad curricular que el sistema que tenemos actualmente.

Otra cuestión que creemos importante y se está discutiendo mucho en nuestra Universidad, es hasta qué punto la incorporación de las prácticas implica transformación social. Hasta dónde se transforma con la incorporación de las prácticas socio comunitarias. Si tomamos a Bernstein, sociólogo del currículum, diría que el cambio curricular impacta en la transformación social en la medida en que uno cambie las reglas del discurso pedagógico. Implica que uno tiene que cambiar el formato del currículum de tal manera que cambie la conciencia de los sujetos. Por ejemplo, reducir la clasificación en códigos curriculares, en formatos más interdisciplinares. O por ejemplo cuando el control pedagógico ya no lo tiene el docente sino el estudiante, la comunidad. Ese es un cambio en el código curricular, donde el control de qué se enseña, cuándo y a qué ritmo lo tiene el docente, el estudiante y, en este caso, la comunidad con la que se trabaja. Eso implica un cambio en las relaciones de poder y estaría implicando un cambio en la formación de la conciencia de los estudiantes.

Entonces decimos que la práctica en sí no tiene impacto transformador, si cambiamos la formación de nuestros estudiantes y formamos estudiantes sí. Si después esos estudiantes se insertan en lugares de poder o contra hegemónicos, es un cambio a mediano o largo plazo. Y la otra condición es que la Universidad trabaje con otras organizaciones. Los grandes cambios no los va a hacer la Universidad, pero sí la Universidad puede poner el conocimiento al servicio de otras organizaciones, y en la medida en que trabajen juntos podemos ayudar al cambio social. Y fundamentalmente, y esto lo decía esta mañana el Rector de la Universidad, creo que en estas prácticas el resultado que pueden estar dando los estudiantes y docentes, es brindarlo para que pueda ser usados para el diseño de políticas públicas.

La otra condición que nos parece fundamental para que estas prácticas tengan impacto social es que sean acompañadas por procesos de reflexión antes, durante y después. Y apostamos más a esos procesos de reflexión que a la práctica en sí. Si los estudiantes están haciendo unas prácticas deben poder usar los contenidos de las asignaturas para entender qué genera las problemáticas tratadas en las prácticas. Cuál es la trama, las consecuencias de nuestra profesión en estas prácticas, qué hacemos desde nuestra profesión, de qué manera los profesionales generamos los problemas. A veces los educadores somos los causantes del fracaso escolar, por ejemplo. Entonces, poder hacer todo ese trabajo de reflexión a la problemática particular que se está trabajando.

La otra cuestión, también creo que hay que hacer un pasaje importante de la actitud solidaria individual al proyecto político social. Es decir que las prácticas socio comunitarias no se entiendan, lo cual no quiere decir que está mal, pero para que se cumpla la imagen objetivo que tenemos como Universidad en este tipo de prácticas, hay que trabajar profundamente con los estudiantes el pasaje de que la práctica sea una acto solidario individual a la inserción en un proyecto político social más amplio. Que sea un proyecto interdisciplinario, regionales, interinstitucionales, articulado con las políticas públicas. Esa es la imagen objetivo a la que queremos transitar.  

Lic. Néstor Cecchi

Lic. Néstor Cecchi

Secretario Académico Universidad Nacional de Mar del Plata

Quiero también agradecer por esta oportunidad de charlar, poner en común, con mis amigos de diferentes Universidades públicas, con los que nos vamos encontrando en diferentes ámbitos y en diferentes momentos de nuestra historia de gestión de estas prácticas comunitarias. Y felizmente cada vez que nos encontramos, encontramos algún avance, algún consenso. Hoy hablábamos con Estela Bianchi, ex Rectora de la Universidad de Salta, que hace mucho que nos venimos encontrando en diferentes ámbitos, pero además encontramos que muchos de nosotros estamos pensando, diciendo y haciendo las mismas cosas. Cada uno con sus particularidades, con sus singularidades, con sus tiempos. Pero evidentemente hay una tendencia, felizmente irrefrenable, en América Latina en la que las Universidades públicas nos hemos puesto a hacer cosas en relación con esta articulación entre la Universidad y esta comunidad de la que formamos parte. Yo vengo a hablar un poco en condición múltiple de ser un veterano director de proyectos de extensión, pero además en este momento Secretario Académico de la Universidad de Mar del Plata, y además soy responsable de la cátedra de Prácticas Comunitarias de La Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Por lo tanto, desde esa múltiple identidad es que vengo a compartir humildemente algunas reflexiones con ustedes.

Siempre estas reflexiones implican un recorte, uno recorta y plantea algunas ideas para empezar a conversar. Sin perjuicio de esto entendemos nosotros, y eso lo comparto con mis amigos panelistas, que estas ideas que uno plantea seguramente esconden otro montón de cuestiones conceptuales que la acompañan, pero en principio yo decía que hay una tendencia muy fuerte que estamos viendo en los últimos años en particular, no es nueva, que es una suerte de reverdecer y consolidar con cuestiones concretas, estos planteos que surgen de organismos internacionales, de los grupos internacionales, de los grupos de rectores de América Latina y de nuestro país también. Pero, hoy también coincido con lo que planteaba el Rector de la UNCuyo, que hay dos o tres ejes que nos invitan a pensar un poco concretamente y a involucrarnos en este compromiso social de las Universidades.

Tomo algunos puntos de referencia: el encuentro de diálogo entre Universidades, febrero de 2010, ahí tenemos algunas definiciones concretas y conceptuales que nos permiten sostener lo que hacemos; y cito otra, muy reciente, que tiene que ver con la participación e involucramiento del CIN en una presentación muy concreta a la Presidente hace 2 ó 3 semanas, donde plantea básicamente esta idea de que defendemos y promovemos el concepto de calidad que se complemente necesariamente con el de pertinencia social e inclusión. Sólo por tomar algunos ejemplos, es una tendencia irrefrenable, que implica un compromiso a asumir por nuestras Universidades por consolidar lo que sentimos, pensamos y decimos con acciones concretas.

Yo voy a hablar de una de las experiencias concretas que tengo. Yo soy uno de los docentes que desde hace unos años, desde 2008, comenzamos con las prácticas comunitarias en la Facultad de Ciencias Económicas como un requisito de grado para los estudiantes de todas las carreas de la Facultad. Pero es interesante pensar en el origen de esto: surge básicamente de un grupo de estudiantes socialmente comprometidos que lo toma como una cuestión de militancia social, militancia institucional, un modo de transformar las prácticas comunitarias en esa Facultad. Esos estudiantes sostienen sus puntos de partida y  comienzan a tomar forma las prácticas en esa facultad. Pero comienzan a planificarse y finalmente comienzan a implementarse en el año 2008. Seguramente, se complementan con una clara voluntad reformista de los claustros de esta facultad, de comprometerse con estas prácticas sociales.

Evidentemente, además de estas ideas y militancia de estos grupos estudiantiles, hubo un compromiso muy fuerte de todos los claustros por avanzar con este tipo de reformas. Porque siempre que uno inicia esas reformas se choca con resistencias variadas. En nuestra Universidad pública ésta fue una experiencia transformadora. Además, contamos con un grupo de docentes que nos formamos desde hace mucho tiempo, también dispuestos a comprometernos en esta experiencia que resultaba totalmente innovadora, por lo menos en estas condiciones. Este grupo de docentes nos formamos conceptualmente, trabajamos en términos de aprendizaje servicio, y nos pusimos a trabajar concretamente. Este compromiso docente no es menor, porque son prácticas que implican otro tiempo y salir un poco de nuestras lógicas habituales. Muchas veces los docentes pecamos de conservar demasiado nuestras prácticas habituales. En este sentido, estas prácticas comunitarias implicaban transformar nuestras prácticas habituales.

Yo decía recién que son un requisito curricular de todas las carreras de grado, por lo tanto los estudiantes de Contabilidad, Lic. en administración, Lic. en economía y Lic. en Turismo, básicamente recorren estas prácticas  comunitarias como espacio curricular obligatorio. Hay un panel anterior que ha mostrado, y después otro, que muestra en detalle estas prácticas

Prácticas socio comunitarias, a modo general

El requisito previo tiene que ver con que los estudiantes hayan aprobado al menos 20 materias de sus carreras, en nuestra Facultad eso implica en casi todas ellas la mitad de la carrera. Por lo tanto, los estudiantes ya poseen algunos saberes y conocimientos básicos que le permiten intervenir en la comunidad aprovechando concretamente y aplicando concretamente sus saberes específicos. Ellos realizan 30 horas completas en la comunidad. Pero el seminario dura todo el cuatrimestre y supera esas 30 hs en la comunidad. El seminario tiene 4 ó 5 encuentros donde trabajamos temas conceptuales, de modo que los estudiantes sepan de qué van a ser parte o por qué van a ser parte de esto. Y ahí trabajamos muchos conceptos que tienen que ver con pensar y repensar la misión social de la Universidad, el compromiso social de la Universidad. Vemos algunas buenas prácticas de Latinoamérica, algunas que son requisito de grado en algunos países. Yo conozco bien las experiencias de Venezuela, México y Costa Rica. Países en que las prácticas comunitarias son requisitos obligatorios para todos los estudiantes de todas las carreras.

Esto es importante porque el estudiante antes de salir al territorio debe saber de qué va a formar parte, y trabajamos un poco el marco conceptual que genera actitudes pro sociales con las cuales después van a participar. Es un tema central, esta aproximación conceptual nos ayuda a ver que los estudiantes llegan a la institución no solamente para cumplir un requisito, sino a  cumplir con una buena parte en cuanto a lo que le toca de la misión social de la Universidad.

Hay una segunda etapa, que es un poco más instrumental, donde trabajamos algunas herramientas más concretas de este involucramiento. Los estudiantes se acercan, ese acercamiento implica un proceso de formación instrumental, donde entrevistan a actores sociales de las organizaciones, de los sectores con los que trabajarán. Estas entrevistas generan algún tipo de diagnóstico, el planteamiento de algún programa inicial de lo que van a hacer. Finalmente, una intervención comunitaria. Es que van a una organización de la comunidad, que por supuesto nos necesita, que no podría pagar un profesional de estas carreras. Los estudiantes después de esta etapa de acercamiento se involucran con la organización y empiezan a trabajar. Van en pareja, muchas veces estudiantes con distintas formaciones. Y cada uno de ellos  realiza 30 hs en comunidad, asociando saberes específicos con las necesidades de la comunidad. Cada pareja destina 60 hs de trabajo, pero en la formación tenemos un tiempo mayor.

Después seguimos con otras etapas que tienen que ver con un contacto directo, mientras están trabajando con la organización, que tienen que ver con instancias de auditoría, ver técnicamente qué están haciendo, con acompañamiento de docentes o estudiantes avanzados, que monitorean el ejercicio concreto de lo que están haciendo en tanto profesionales. Pero además, aparecen instancias básicas de reflexión, de pensarse un poco más en relación a lo que están haciendo, pensarse en relación al otro, pensarse en tanto actores universitarios que están contribuyendo en sumar un granito de arena en términos de capital social.

Finalmente, tenemos instancias de evaluación, como proceso, durante todo el tiempo; y como producto final en tanto síntesis de lo que fue esa práctica. Y una instancia de evaluación compartida con otros actores, con otros grupos que han participado de esta práctica comunitaria.

Sabemos que todavía tenemos mucho que aprender, cada cohorte que pasa asumimos los cambios que debemos hacer. Pero notamos un gran compromiso de las autoridades de la facultad, de los estudiantes, los que hacen la práctica y aquellos que no la han hecho; y notamos un fuerte compromiso de todos los actores universitarios. Estamos convencidos de que tenemos mucho por transitar, pero creemos que el camino nos lo marca una tendencia muy clara.

Lo que queda de las prácticas

Un poco por la invitación de las autoridades, intento pensar conceptualmente algunas cosas que quedan de las prácticas comunitarias. Qué queda de esto: yo entiendo que aparecen por lo menos 4 ejes privilegiados en los cuales de algún modo impacta la formación con estas prácticas en comunidad.

El primero tiene que ver con lo social, donde estamos de algún modo planteando un modo diferente de ser y de situarnos como Universidad. Evidentemente esta práctica hace que haya un cambio de paradigma en las relaciones de saber y poder. Nosotros pensamos que los saberes son todos aquellos universitarios y no universitarios. En este diálogo de saberes todos aprendemos y todos enseñamos. Felizmente muchos estamos pensando, diciendo y actuando del mismo modo. Esta reconceptualización de las asimetrías, desde la Universidad en su versión, todavía presente pero felizmente más debilitada, que se planteaba como una organización que derramaba sus saberes, y desoía otros saberes que circulan por la comunidad. Para nosotros, la experiencia en comunidad implica también repensar el diálogo de saberes. Los estudiantes mismos dicen que se dan cuenta de que lo que las personas en la organización, desde un modo básico, artesanal, sencillo, decían tenía algunas fortalezas que les permiten revisar los contenidos teóricos que aprenden en la Universidad. Esta cuestión de la construcción activa del capital social. Este enorme involucramiento de actores universitarios y no universitarios también fortalece esta idea de capital social en términos de asociatividad, confianza, involucramiento, construcción ciudadana. Al involucrar a todos los otros, los otros y nosotros, en un proyecto colectivo seguramente estamos contribuyendo en la construcción de capital social. Así lo entienden los estudiantes y así lo entienden los otros actores sociales que forman parte de la decisión en términos de saber.

Esta es otra de las dimensiones que entendemos que tiene fortalezas interesantes: la dimensión epistemológica. En esta idea de ver qué pasa con el conocimiento que se produce, circula y se valida en términos universitarios. Y en la medida en la que no aprovechamos debidamente otros conocimientos que circulan por otros ámbitos no académicos. Estamos planteando un poco, y ya se ha hablado de esto por eso sólo lo voy a mencionar, las limitaciones del modelo tradicional del conocimiento. El modelo  tradicional del conocimiento que circula por las Universidades poco contribuye con la transformación social. Esta organización universitaria, lo digo como secretario académico de la Universidad, tenemos la voluntad de cambiar los procesos institucionales. Tenemos que ser conscientes de que este modelo tradicional poco contribuye. Seamos conscientes de que la conservación y circulación del conocimiento poco tiene que ver con el conocimiento necesario para las transformaciones sociales. Las lógicas de vinculación de nuestra Universidad tampoco nos ayudan a avanzar. En general, nos manejamos en sectores, en cátedras, en general poco articuladas. En esta idea del paso del conocimiento disciplinar hacia un inter y transdisciplinar, que permite el aprovechamiento máximo de todos los saberes, me parece que ésta es una experiencia que debemos transitar.

Si bien estamos contentos con lo que estamos haciendo, también tenemos rumbos hacia los cuales queremos llegar.  Tenemos mucho para aprender. Hay una cuestión ética de la cual la Universidad no puede desprenderse. Felizmente, tenemos cada vez más consciencia los universitarios de intentar pensar en un modelo ético de ser Universidad. Si lo recortamos un poco, y pensamos que estas prácticas en comunidad pueden ser una oportunidad, estoy seguro de lo que estoy diciendo porque lo veo con los estudiantes que han transitado por las prácticas. Muchos de estos estudiantes se repiensan en términos de proyecto de vida, porque la Universidad les dio un modo posible de situarse, porque fue un modo posible y diferente de ser Universidad. Entendemos nosotros que la práctica comunitaria es una muy buena oportunidad para que la Universidad ponga en acto pensarse en términos diferentes de ser Universidad. Y también es un tema que nos preocupa permanentemente: qué tipo de profesionales estamos dispuestos a formar. Escuché una vez en Chile una frase que me marcó: me dijo un secretario de extensión: “Mirá, un estudiante que no sirve, no sirve”. Cuando pude hacer la pausa necesaria para darme cuenta de lo que me quería decir, me di cuenta de que el estudiante tiene que formarse en un modelo que, sin exclusiones del proyecto de vida personal, también forma estudiantes profesionales sensibles, activos y comprometidos con las transformaciones sociales. Con las que nos están pidiendo en tanto Universidad, que la sociedad nos está demandando en tanto Universidad, y esas transformaciones sociales que se debieran dar en las Universidades sostenidas por todos los ciudadanos. Esa formación de ese profesional es un imperativo.  Y entiendo también en ese sentido, que la Universidad a través de esas prácticas comunitarias, tiene una muy buena oportunidad de formar en el campo al profesional deseado.

Finalmente, hay una dimensión pedagógica. Hay que repensar los supuestos teóricos de los procesos de enseñanza y de aprendizaje. Hay teorías que estamos recogiendo permanentemente que nos dicen la fuerza de las concepciones del aprendizaje situacional, lo experienciado, situado, aprender en territorio concreto. La importancia que tiene para el estudiante que aprende algunos conceptos en relación concreta con Juan y con Pedro, con María, con los actores sociales concretos que tienen necesidades concretas, tiene una potencia y una fuerza que ese aprendizaje tiene una dimensión ética y epistemológica que son irreemplazables.

Por qué digo esto, básicamente adhiero a estas concepciones de aprendizaje servicio. Tuve la oportunidad de formarme durante mucho tiempo junto a Nieves Tapia. El aprendizaje servicio, más que una metodología, es una pedagogía que implica básicamente recorridos para transitar estas dos dimensiones: la dimensión social y comunitaria y la dimensión de la buena enseñanza. La práctica comunitaria bien puede ser una oportunidad para generar una buena enseñanza. Nuestra recientemente desaparecida Edith Litwin planteaba mucho estas cuestiones del impacto de una buena enseñanza en las prácticas. La comunidad, el escenario comunitario, puede ser una oportunidad. Porque el estudiante resignifica lo que aprende; dialoga entre la práctica y la teoría, en términos de praxis, para decirlo en términos freirianos; participa activamente de la construcción del conocimiento; sabe que esto que aprende tiene sentido en relación con lo que ve. Cuántas veces uno escucha “y esto para qué me sirve, profe”. Los profesores lo escuchamos todos los días. En el aula, con tiza y pizarrón, pocas oportunidades tenemos de desarrollar este tipo de habilidades, o como decimos ahora, competencias.

Algunas tensiones a resolver

Nos parece que debemos todavía, para seguir creciendo, resolver algunas tensiones. Una de ellas es asociar las intervenciones comunitarias con los propósitos o contenidos académicos. Esta idea de asociar lo comunitario a lo académico le da una fuerza, una consolidación y una idea de formar parte del currículum, que hace que estas experiencias no sean espasmódicas, sino experiencias afincadas en las instituciones. Si lo afincamos en lo académico, lo afincamos en la institución. Es un camino complejo, lleno de resistencias, pero necesario.

Otra cuestión es una buena oportunidad para ver que el conocimiento tiene que ver con esta vinculación entre las prácticas con los procesos de docencia, extensión, investigación, los procesos políticos de gestión. Son una muy buena oportunidad para avanzar en este sentido.

Evidentemente, para esto tenemos que repensar lo que hacemos. Si pensamos en los modos de enseñar y los modos de aprender en la buena enseñanza, no podemos dejar de incluir en esto las formas de evaluar los aprendizajes. Las prácticas comunitarias exigen nuevos modos de enseñar. Se están gestando muchas concepciones diferentes, en México usan mucho los portafolios, carpetas que tienen que ver con una presentación completa. Los estudiantes dan cuenta de su paso por la institución, implica todas las dimensiones: desde lo conceptual hasta lo actitudinal, comunitario y representaciones. Estas ideas de repensar un poco lo que hacemos es un tema central en términos de evaluación.

También tenemos que repensar la formación metodológica de todos los actores. No se trata solamente de ir a la comunidad con la buena voluntad. Personas de bien, de buena voluntad vamos a la comunidad y hacemos lo nuestro, hacemos lo que podemos: esto no alcanza. Nosotros entendemos que los actores comunitarios que trabajan con prácticas comunitarias deben tener una formación clara, fuerte, rigurosa y exhaustiva. No se trata solamente de buena voluntad. No quiero molestar a nadie, pero creo que muchas veces con la mejor voluntad generamos prácticas que son totalmente disfuncionales. Y cuando trabajamos con sectores sociales vulnerabilizados debemos entender que hay sectores que no soportan un abandono más, ya han tenido muchos abandonos. Y las Universidades tenemos una larga tradición, y debemos hacernos cargo, de esta idea de que vamos, hacemos lo nuestro y desaparecemos. Esto debe ser pensado, y la formación de los actores concretos en comunidad debe ser repensada. Nosotros intentamos trabajar mucho con esto. En conjunto con el Subsecretario de Extensión tenemos una cátedra de Compromiso Social, donde generamos instancias de compartir experiencias, de visibilizar buenas experiencias, traer otras personas con experiencia para que contribuyan en la formación de los actores que trabajamos en comunidad. Nos parece un escenario posible, pero la formación de quienes trabajan en comunidad es un principio imprescindible.

Y finalmente, que nuestras experiencias sean intervenciones sistemáticas, sostenibles en el tiempo, y evitar esta cuestión de que la Universidad desaparece sin dejar rastros. Con un profundo sentido ético y un rigor metodológico. Seguimos conversando por los pasillos. Gracias por la escucha.


Dra. Graciela Tonón

Dra. Graciela Tonón

Doctora en Ciencia Política. Universidad Nacional de La Matanza. Universidad Nacional de Lomas de Zamora

Ante todo, muchas gracias por habernos permitido participar. Estamos filmando esto Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora. Mi nombre es Graciela Tonon y quería particularmente agradecer al Sr. Rector de la Universidad Nacional de Cuyo y al Sr. Secretario de Extensión, así también como a los jóvenes que han venido colaborando para que esto sea posible. Con el orgullo de poder que he trabajado con ellos hace algunos años, me refiero a Alberto Molina y a otro lo conocí en esta semana por estas circunstancias, hablo de Roberto Salim. También quiero decir que es un honor para mí compartir este panel de la mañana con el Dr. Aldo Isuani, con el Magíster Juan Carlos Aguiló, así que yo voy a hablar, particularmente, en estos 20 minutos que me han dado, a cerca de la construcción de indicadores para pensar las políticas y, específicamente, el rol de la Universidad en este sentido.

La primera cosa en decir que la Universidad aparece no solo como un lugar para enseñar y aprender, sino también como un lugar donde las personas viven su vida cotidiana, que cumple un importante rol social. Y en este sentido es desde donde miraremos la construcción de políticas públicas.

Vamos a hablar de 4 conceptos particularmente para intentar entender esto a lo que nos estamos refiriendo: Las políticas públicas – Las necesidades sociales – El bienestar social y la Calidad educativa.

Respecto de las Políticas Públicas, las políticas tradicionalmente sean configuradas en torno a la satisfacción de los derechos sociales o colectivos como una actividad externa y propuesta polista. Pero actualmente la idea es proponer un proceso de formación de las políticas que se caractericen por la interacción de entre sus fases y por la posibilidad de ajuste permanente de las decisiones – acciones.

En relación a las Necesidades Sociales, tradicionalmente, en la década del 70 hubo un tipo de calificación, que quizás alguno de nosotros recordemos, que es la clasificación de Bradshaw, que él las ha tipificado en 4 formas concretamente: las normativas, que eran las que estaban determinadas por expertos y profesionales; las comparativas que estaban basadas en la insuficiencia de recursos para un grupo particular; las expresadas  que eran aquellas que eran enunciadas por los sujetos en relación a su satisfacción; y las sentidas que no expresadas por los sujetos o articuladas de forma tal que no posibilita acceder a su satisfacción. En ese momento se las consideraba que toda necesidad respondía a más de uno de estos tipos, cuando en realidad deberían ser prioritarias todas.

En realidad pasaron los años, y hoy no estamos coincidiendo en este tipo de clasificación; y si con la propuesta de la década del 80 del chileno Manfred Max Neef, quien decía que las necesidades no son solo la falta de algo (carencia) sino que la potencialidad que eso implica.

En cuanto al Bienestar Social,  tradicionalmente, ha sido definido en relación a la satisfacción de las necesidades individuales y pluripersonales, cuyo diagnóstico se ha caracterizado por la apreciación de una realidad externa (observable), el hecho de partir de “mínimos”, es decir de consideraciones indispensables y la utilización de medidas cuantitativas tendientes a la búsqueda de la denominada “objetividad”. Lo que ha ocurrido entonces, es que la delimitación de estas necesidades se ha basado tradicionalmente en la opinión de los expertos que las estudian, más que en la percepción y opinión de los ciudadanos que las viven.

Llegamos así a la década del 90, la propuesta de bienestar – libertad, en la concepción de Sen, considera la relevancia de las diferencias entre la satisfacción de las necesidades que tiene las personas, centrando la atención en el hecho en el que las mismas pueden necesitar diferentes recursos para pensar el desarrollo de las mismas. De esta manera, la persona actúa como un agente concreto que provoca cambios cuyos logros pueden evaluarse en función de sus propios valores y objetivos, independientemente de los que se puedan evaluar desde criterios externos. Una de las cuestiones que considera más ínfima es el tema de las oportunidades sociales, y él dice que las oportunidades sociales son la educación y el acceso a la salud que tiene la sociedad y todo el país debe garantizar.

En relación a la Calidad de Vida, que es una palabra que ya ha sido muy usada, pero en realidad es un concepto categórico que empieza a desarrollarse también a partir de los 90, remite al bienestar social, que sería entonces el bienestar material y al bienestar psicológico basado en la experiencia y la evaluación que cada persona tiene de su situación de vida. Para esta particular mirada la persona tradicionalmente considerada como objeto, pasa a ser considerada como “sujeto y protagonista” y esto porque la calidad de vida nos plantea una realidad social y política basada necesariamente en el respeto a los derechos humanos. Entonces diríamos que las políticas públicas deberían estar pensadas en respuesta a garantizar la calidad de vida de la población, dado que la calidad de vida de los sujetos implica el desarrollo de cada persona, sintiéndose plena y haciendo una contribución al desarrollo de su comunidad.

Pensar entonces a la Universidad como actora social en el proceso de construcción de indicadores para la decisión de las políticas que permitan tomar un diagnóstico de las situaciones que la generan, nos plantea en principio la tradicional disyuntiva, acerca de si resulta más conveniente la utilización de indicadores cuantitativos o cualitativos, cuando en realidad lo que ocurre es que más que pensar que tipo de indicadores elegir, habría que pensar primero para que serían utilizados.

Y la crítica se establece en relación a los indicadores subjetivos, se basan en considerar que los mismos son inestables (dado que las percepciones y opiniones de las personas se basan más en puntos de vista personales que en hechos concretos observables) y no posibilitan la comparación entre poblaciones, dado las diferentes conceptualizaciones que producen los grupos humanos en relación a la percepción de una misma situación.

Pero las políticas públicas no se limitan a las cuestiones solamente materiales, sino que también abarcan asuntos que se relacionan con la mentalidad de las personas. Entonces necesitan que los policy makers realmente contraten  los resultados objetivos que pueden ser contrastados desde la observación externa, el estudio de la satisfacción subjetiva, resulta un indicador más acertado de la calidad de vida de los ciudadanos que debería ser considerado.

Es desde allí que resulta necesario que los policy makers cuenten con la información que suministran ambos sistemas de indicadores, los cuantitativos y los cualitativos, si la intención es generar políticas públicas que no sólo respondan a las condiciones externas de vida de los sujetos sino que también a su calidad de vida en términos multidimensionales.

Entonces si consideramos a la universidad como una organización que es parte de la comunidad e interactúa como una de las actoras sociales de los procesos de desarrollo, sus actividades tendrían que desarrollarse en forma activa no solo dentro de los edificios universitarios sino que extramuros, en el escenario comunitario. De esta manera identificaríamos el rol activo de la universidad en la construcción de diagnósticos situacionales de las necesidades de las comunidades, entendiendo por necesidades son sociales (más que individuales) e implican no solo una carencia, sino que también y en el mismo momento, una potencialidad de los sujetos.

Si colocamos a los sujetos como protagonistas reales de los procesos, entonces tendremos que utilizar no solo indicadores cuantitativos, sino que también que necesitaremos de la mirada cualitativa, que nos informe de las opiniones, percepciones y emociones de los sujetos, respetando sus particularidades culturales.

Entonces, para finalizar nuestra propuesta se centra en: construir un rol activo de la universidad en el proceso de generación de las políticas, participando en la etapa de construcción de indicadores desde la mirada de los sujetos protagonistas, que posibilite la construcción de diagnósticos situacionales comunitarios y participativos, que brinden información a los decisores de las políticas y faciliten entonces, la elección y ejecución de políticas públicas que respondan a las necesidades sociales de cada comunidad y que tiendan al mejoramiento de su calidad de vida.

Mgter. Juan Carlos Aguiló

Mgter. Juan Carlos Aguiló

Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Cuyo

Bueno, muchas gracias. Un gusto compartir la mesa con los colegas y una felicitación, por supuesto que ya se hizo ayer, por parte de las autoridades, a los organizadores y al equipo, del cual estamos muy orgullos en la facultad, por que la gran mayoría de ellos son graduados y futuros graduados nuestros.

 La verdad, cuando me planteaban los chicos del tema de Universidad en la construcción de políticas públicas pude ver una problemática personal, por que el primer acercamiento que me surgía el tema, probablemente muy sesgado por la promoción y quizás también por las formaciones profesionales queda una especie de inicio  de una comunicación o por lo menos de una dificultad en el tema de las vinculaciones sobre la Universidad (ya enseguida voy a plantear algunas dudas para hablar de la Universidad y no sobre sus diferentes intereses) y el tema de las políticas públicas.

 En principio, entonces, parecía que, intuitivamente, empezaba una baja relación en este tema, pensando en esto de la construcción de políticas públicas y quizás dejando de lado, que podrá ser evidente pero que no está mal mencionar, es si los profesionales, los graduados de la Universidad Pública aquellos de todo el país, pero lo que sucede en esta provincia sería un buen ejemplo, que son actores concretos en los diferentes lugares donde se les ejote, se les procese y se determine la política pública, sobretodo de aquellos que participen en espacios públicos. Actualmente en esta provincia tiene un Ministro de Economía que es graduado de esta facultad, alguien en el área social, que es graduado de la nuestra, tuvo un Ministro de Salud que es graduado de la Facultad de Medicina, que ahora cambió. Es decir, que en todos los estamentos del Estado aparecen, no solo en el Estado sino que también en las organizaciones de la sociedad civil más importantes aparecen nuestros graduados. Incluso esto motivó, como una anécdota, una discusión que tuvimos con el Gobierno actual de la provincia, en su momento hace unos años atrás, decidieron crear una Escuela de Gobierno, cosa que a nosotros nos pareció, nos irritó un poco por que vimos algunas dificultades, por que nosotros decíamos que la escuela de Gobierno del Gobierno de la Provincia es la Universidad en su conjunto.

 Lo cual no quiere decir que la Universidad tenga tareas sin lograr, no tenga materias pendientes, no tenga que mejorar, no tenga que mejorar en la capacitación de los funcionarios locales; pero parecía que había una tensión entre, algo que está siempre de esta manera presente o latente, en la Universidad Argentina que es cierta desconfianza que hay entre el poder político y la universidad.

 El sesgo negativo, que por supuesto es muy particular y personal, estaba también condicionado por unas constataciones que lo alimentaban, pensaba por ejemplo, cual es la incidencia general que tienen consejo de rectores y en la elaboración definitiva del presupuesto de las universidades, coincido y adhiero a lo que en la apertura el Licenciado Daniel López, que es un proyecto histórico pero no le sale lo que siempre le responde lo que ha elaborado el cuerpo de rectores. Y cuando hay ideas de participación, de aporte de la Universidad, son otro tipo de políticas que se han ido generando políticas públicas, podríamos discutir después si estamos de acuerdo con ella. Pienso por ejemplo, en la situación de la asignación universal por hijo, que ha sido discutida en la Universidad, pero no tengo claro si en la cocina de la decisión se tomó un papper de alguna de las universidades, o bueno también es un tema que abordaremos más adelante.

 Otro tema es el de las políticas de salud reproductiva, en las políticas de salud en general, la idea de la disposición de la política de medicamentos también, y en cuanto a eso las políticas de desarrollo agropecuarias, pero probablemente si hubo un sesgo negativo entonces. Y su vez, podríamos decir que si nos vamos un poquito más atrás podríamos preguntarnos si salieron de la universidad pública los papper que en la década del noventa van a desmantelar el Estado. Algunos de ellos salieron de algunos centros de pensamiento ligados a las universidades privadas, algunos de ellos son graduados de la Universidad pública que transfirieron críticamente una línea de pensamiento que ya todos conocemos. Bueno esto para hacer honor al título de sociólogo y empezar a dar una mirada negativa acerca de esto.

 Es cierto que, por lo menos desde las sociales y en general del mundo científico, hace poco el Ministro de Ciencia y Tecnología, nos reclamaba al Consejo de Decanos Sociales, la dificultad que tenemos de transmitir y hacer legible nuestros productos, como los son nuestros conocimientos y nuestras investigaciones y mucho más aún en las “Ciencias Duras”, ha respondido que él estaba muy enojado con una investigación que se le ha publicado en un diario sobre el tema del  impacto de esto en los modelos productivos, básicamente es eso.

   Pero la cuestión es como se llega a las decisiones políticas tanto ejecutivas como legislativas que se supone que estarían en el principio de algún circuito de inicio de  discusión y pensamiento y formulación de las políticas públicas.    Acá hay una mediación global manual en cuanto a la administración en políticas  públicas, seguramente, los estudiantes o graduados colegas en esto recordarán que están en su gráfico bastantes simplistas donde hay como una especie de cuadritos, círculos que se retroalimentan perfectamente, por supuesto, totalmente alejados de lo que pasa en la realidad.

 Y siempre en un costado izquierdo  aparece  algo como Demandas Sociales, como si esto fuera muy sencillo, como si todas fueran equivalentes, como si todo viniera de los mismos sectores, como si no existiera estructura de poder que a su vez estructura, valga la redundancia, esas demandas sociales; y lo que es muy gracioso  es que en alguno de esos cuadros que aparecen en los manuales que provienen de la academia norteamericana, que tiene un poco de la academia española, que son las demandas que no han podido ser procesadas entonces se diluyen.

 Esto es bastante ridículo, porque el que tenía problemas sociales, como se mencionaban recién, no es que se dejó de tenerla porque fueron procesadas por el sistema político, y además de que la demanda y el problema social siguen ahí, por una cuestión de relaciones de poder no fue incorporada en la tan famosa, y también descripta por estos manuales, agenda social. ¿Pero cómo se llega a la Agenda Pública? Y ahí avanzo un poquito más en salir de un poco de la mirada que empecé menos positiva, o menos optimista; en reconocer, en el último tiempo, si es cierto, me pongo a pensar que si puedo empezar a encontrar, contraejemplos al inicio de los comentarios, por ejemplo positivos: ley de servicios de comunicación audiovisual, con el perdón de las carreras de comunicación y de periodismo de todo el país, jugaron un rol central al igual que las organizaciones gubernamentales y las radios comunitarias.

 Pienso también que la Ley de Matrimonio Igualitario, el sector académico estuvo fuertemente apoyando, seguramente aportando letra al conocimiento, algo que es con lo que quiero ir finalizando. También hay unos deslices,  hace poco el actual vicepresidente  de la Nación, que no pienso mezclar este cualquier problema de tipo cultural, volvió a reflotar un tema que fracasó en la provincia de Mendoza que fue la ley de servicio cívico voluntario, yo tuve la suerte que lo publicaron que a mi me pareció patética porque acá fracaso y encima retoma eso de que a los chicos de algunos sectores hay que llevarlos a un cuartel para poder educarse. Es una visión muy clara de política pública.

 Hoy, como ejemplo muy claro, tenemos el proyecto de servicios financieros que intenta dejar atrás el proyecto de la dictadura. El proyecto de participación de ganancia de los productores. Que no deja de ser un tema netamente conflictivo pero en lo que se supone ver paper y aportes del sector académico y universitario junto con los políticos que lo están llevando adelante, que a su vez tienen su propia formación. Está mezclado esto, una  ley que vamos a enfrentar, y en la que adentro de la Universidad no vamos hacer un todo, que es el proyecto de ley de aborto. En nuestra Facultad, hay una muestra fotográfica muy interesante del grupo de mujeres que participó en el Encuentro de mujeres. Pero ni adentro ni de la Facultad el tratamiento va a tener un desarrollo tranquilo, al contrario va ser altamente conflictivo.

Y pensando un ejemplo de cómo las demandas, finalmente, son tomadas por esta multiprocesadora, bastante simplista, que dibuja los libros de políticas publicas, me acordaba de las demandas de mayor seguridad y de endurecimiento de penas, a partir de actores concretos que salieron a la calle y lograron el endurecimiento de la pena, la baja en la edad de imputabilidad. Y eso seguramente sin la participación de universitarios, o quizás si, que aportaron la posibilidad de algunos argumentos teóricos que permitan que pase por el proceso legislativo y se concrete en una política publica.

 Yo creo que los ejemplos sirven para plantear una duda para compartirla, yo no tengo tan claro el rol de la Universidad en las políticas públicas, más allá de sus grados y funciones. Si creo que, en los ejemplos se puede ver y hay contraejemplos, por ello, difícilmente nos pondremos de acuerdo sobre los temas conflictivos que tenemos que enfrentar dentro de sus docentes e investigadores de centros de estudios diferentes. Por ejemplo, estarán los que entienden que no tiene que hacerse desarrollo minero o los que entienden que contribuye a una mejora en la productividad y en los ingresos de estas ciudades en las que se aplica. No somos un todo y adentro hay conflictividad, bienvenida sea porque es lógica. Que creo que procesamos de la manera más democrática que podría tener el sistema. También, los extensionistas que están acá y que puede observarse el esfuerzo y la militancia. No todas tienen el mismo enfoque, pueden haber proyectos que se basan en el monocultivo de la soja, no se si va tener recepción de una complejidad adicional a esta clasificación tan sencilla de como se forma un política publica es la conflictividad que tiene que absorber, o no, la política pública y en la relación con la Universidad que nosotros a si mismos no somos una sola cosa y es uno de los grandes valores y cosas positivas.

 Quizás para esto, y para entrar en el núcleo de lo quería decir, hay un problema con el termino políticas públicas en el espacio que en el ingles es mas fácil y, que se puede usar dos palabras distintas, que una es policy entonces hablan de help policy, de social policy y, de politics, es decir, la acción política. Entonces uno se encuentra, en la academia norteamericana,  muchos trabajos sobre la política de las políticas públicas y cuales son las consecuencias de los factores de poder a la hora del acceso a la agenda y que después se confirme o no en política pública. Entonces, haciendo esta diferenciación y recordando que la mayoría de los actos hablaban de políticas públicas, no solo como acción sino como omisión, no solo cuando el estado actúa, no solo cuando estatiza o privatiza hay una política pública. También hay cuando deciden no actuar y para esto hay múltiples ejemplos. Pensemos en las personas con capacidades diferentes, en Argentina ¿estas personas no tienen ese problema? El problema existe, lo que sucede es que no existe como un problema socialializado lo suficiente para que ingrese a la agenda para que luego se tenga políticas, leyes, proyectos. En este problema, también la  Universidad va en la punta para el reconocimiento de este problema.

 Es política pública una acción como, se dijo ayer, la decisión, si ustedes quieren societal, que toma la Argentina a fines del siglo IX de tener una educación pública, laica, libre, gratuita y obligatoria. Una política pública central, constitutiva de nuestra sociedad y a su vez una política pública la que toma la Argentina, luego de la Reforma del XVIII, como se dijo acá, en tener una Universidad pública, gratuita de acceso para toda la ciudadanía; por supuesto con las dificultades que esto tiene. Cruzamos la cordillera y esto es absolutamente distinto, vamos a otros lugares y es absolutamente distinto, pero es una decisión de política pública que no está exenta de la discusión política, en el sentido de politics o de política, en cuanto a las definiciones, y que recordemos que en los ’90, hubieron algunos señores que dijeron hay que salvar las universidades y arancelarlas, y plantearon posiciones distintas. Y me arriesgaría a decir que hasta internamente, en alguno de nuestros claustros no estaríamos alejados de a puertas cerradas y sin grabadores perdidos alguien que diga “ché bueno podríamos cobrar 50 pesos”, por supuesto puertas abiertas en mesas nadie va a decir esto. Pero reitero, para la preocupación de tener cuidado con la simplificación y la unificación de esta diversidad de miradas.

 ¿Cómo se llega a este aseo de la política pública? Y apelando a que está no está acá, pero en las materias y en todos lados, hacemos uso de algunos de sus trabajos centrales, él nos recuerda que a principios del siglo XX cuando empiezan las primeras políticas sociales, no necesariamente, estas políticas sociales están en la agenda de los sectores obreros que están movilizados y están reclamando. El sector obrero está reclamando por jornada laboral, salario, reducción de la jornada laboral, descanso dominical, después van a tener los planteos sociales. Parte de la respuesta de las políticas sociales es en parte para legitimar a ese gobierno, ese gobierno del centenario, que fue objeto de apología en algún momento del bicentenario, el gobierno del centenario de la Ley de Migración, la Ley de Residencia, y que buscaba también socializar esa masa de inmigrantes que no era la que esperaba, que no era el sueño de la oligarquía de aquella época, de los inmigrantes rubios y profundamente educados, sino que llegaron aquellos anarquistas que pusieron en peligro a la sociedad.

 Entonces, frente a la visión técnica o simplista, naïf de algunos textos, de que esas demandas están fácilmente identificable lo que me interesaba para luego conectarlo, finalmente, ojala con los proyectos de extensión es que la construcción, la priorización, la detección, la sensibilización de los actores políticos y públicos es una disputa política, en el mejor sentido de la palabra que estamos recuperando  y que en estos últimos días hemos vuelto a poner en valor.  Desde la definición del problema que condiciona las definiciones de alternativa de solución y, consecuentemente, su implementación. Y pongo un ejemplo, rápido y concreto: el que exista pobreza o que exista indigencia, definida por una palabra “exclusión” que no es neutra y que tiene una cantidad de entendimiento y la idea misma de definir la pobreza como alusión de que está explicando esta visión política e ideológica, y las causas y las consecuencias y el porqué de una persona o de un hogar se encuentre en condiciones de pobreza, es decir, si la pobreza está ligada a indicios individuales, entonces los pobres son aquellos que son unos vagos que no se esfuerzan o la pobreza tiene que ver con que hay una disfuncionalidad cultural de la sociedad y por lo tanto, las respuestas son absolutamente distintas.

 La respuesta a la explicación individual de la pobreza son las políticas localizadas en los ’90 y la neobeneficiencia que viene como consecuencia; la respuesta a volver a entender a la pobreza como un fenómeno estructural como producto de la mala distribución de la riqueza, de algún mal funcionamiento de la economía, es volver a pensar en políticas sociales que reconozcan derechos, por ejemplo Asignación Universal por Hijo o políticas universales. Es decir, ya en la discusión de ese problema que no vasta con detectarlo sino que hay que explicarlo, conceptualizarlo para luego entre en esa agenda de una u otra manera. En ese proceso que no es neutro y que es profundamente político, se juega parte de la manera de intervenir sobre el problema. Es decir la percepción del problema, la definición de sus causas, la definición de las alternativas de solución, y la priorización luego de que alternativa legislativa y de acción política lo va a tener en cuenta, todo esto es un proceso político de discusión, entendiendo como dice la Dra. Graci a la política como la práctica social de producción de significados; y valga así de este momento de presencia casi omnipresente de los medios de comunicación si no es necesario recuperar la política en la discusión de los relatos que explican las condiciones sociales.

 Una segunda cosa, que no hay tiempo para trabajarlo, pero que no hay que perderla de vista, aún cuando, la explicación de ese tema que nos preocupa tenga la definición correcta y correcta es discutible, puede ser correcta para mi y no correcta para ustedes, por lo que podríamos encontrar cien definiciones distintas de correctas o adecuadas. Pase un proceso legislativo novedoso se concrete en una política cuando va a ejecutarse vuelve a recibir acciones en su contra, pensemos: Ley de Servicios Audiovisuales judicializada, la Ley de Matrimonio Igualitario pensaba que algunos jueces plantearon objeción de conciencia una figura de admisible para esta situación, pero que pone en duda todo ese otro proceso político, productivo en un sentido de generación de política que dio cuenta el parlamento argentino. Y ni que hablar de un tema que genera, y que en esta provincia es muy clave, en todas las provincias argentinas fuerte injerencia tiene la política la iglesia católica todo lo que tenga que ver con salud reproductiva, ni pensar en el tema del aborto; pero todo lo que tiene que ver con salud reproductiva, la protección de los derechos del niño y de la mujer, no solamente las corporaciones religiosas y la corporación médica, que en el cara a cara en el centro de salud dice “yo no aplico la información que tengo que entregar”.

Es decir, una política pública que fue definida prácticamente en la lucha del debate democrático en le parlamento, que puede haber tenido un enorme proceso productivo de incorporación de miradas, luego puede ser boicoteada en el último punto, en el eslabón complejo del funcionario público. Entonces, también hay contraejemplos positivos y bueno sigo con la pálida de otros ejemplos pero, tengo uno que me parece que es un ejemplo espectacular el de la Legislación Argentina, en la recientemente Ley aprobada de Protección de los Glaciares, aunque también tenemos algunas controversias ahí, y en esta provincia la del ordenamiento territorial como ya se mencionó.

Entonces me parecía que desde la universidad y pensando en el esfuerzo mismo de los proyectos de extensión, dejando por un momento de lado lo que nosotros como graduados o estudiantes o miembros de la universidad podamos hacer en nuestra actividad política para lo que hagamos en el lugar que sea, parte de lo que tengamos que hacer para lograr esa vinculación que está puesta en el título “Construcción de política pública y universidad” es que cuando estamos trabajando sobre ese problema, como Fabio decía ayer, que los proyectos de extensión vana  a los lugares donde hay problemas que no deseamos tener, que no nos gustan, que nos molestan, que nos joden como sociedad. Intervenimos con nuestros proyectos, intervenimos con transferencias; mi sensación es que intervenir en la mayor cantidad de situaciones mínimas pero que son valiosas, pero que generan conciencia y me parece que tiene que contribuir  a algo que está a punto de recuperación o en el proceso de Rosanvallon habla y parecía una contradicción la repolitización de la democracia, en el sentido de que no solamente estamos con ese proyecto de extensión que puede ser alimentario, de mejoras productivas, con campesinos, con personas en contexto de encierro, de salud reproductiva, con niños, con todos los que sean; sino que de eso hay que aprovechar, hay que hacer además y otra de las cosas que me pareció muy buena, en un corte de su último libro, el aspecto pedagógico de la política, el aspecto educativo de la política. ¿Y en que sentido? En que hay que construir nuevos relatos y la base de esa acción concreta tenemos yo no solo creo que la responsabilidad sino también la obligación, no solo de los proyectos de extensión que todos ustedes desarrollan sino en todas las actividades donde los universitarios nos tenemos que poner o podemos tener la posibilidad de tener micrófono, en ayudar a construir relatos diferentes los relatos que desmantele el sentir un dominante que todavía no cambia; por que no coincido con ayer que ya estamos en cambio de época, estamos en una época de cambios fuertes, profundos, y sobretodo que se ha expresado no querer volver atrás, pero no es que desapareció el sentido común neoliberal del discurso dominante de los medios y lamentablemente de muchos de los discursos de nuestros ciudadanos y ciudadanas. Entonces, como universitarios creo que además de esa acción concreta en el territorio, como algunos dicen con el barro en los zapatos, en distintas instancias que no son visibles para la política pública o la política en general, y eso ya es un aporte para los proyectos de extensión. Me parece que deberíamos redoblar la puesta y retomar esta provocación. Rosanvallon, en sus últimos libros en donde en uno de ellos está preocupado por la contrademocracia, es decir en el basamento político en las democracias y en donde habla de que hay que repolitizarla a la democracia, en el sentido que toma, que creo que tiene que ver con la definición de política que dice la Dra. Graci tenemos que contribuir a la discusión de que se construyan nuevos relatos que expliquen por que ocurren las cosas de determinada manera y que las cosas de la sociedad tiene que ver con los fenómenos naturales, no ocurren por milagro no se aparecen al viento, ni al granizo que nos cae en esta provincia ni a la helada que nos cayó antes de ayer y hoy, sino que tiene que ver con decisiones políticas que están ligadas a la estructura de la sociedad. Tenemos que buscar como es esa estructura de poder, tenemos que buscar como los medios hegemónicos  ocultan; y me parece que también sería un aporte más a este momento conflictivo pero tan productivo, tan interesante que nos motiva tanto y que está deviniendo la sociedad Argentina, pero que no está exento de  amenazas y que no está exento de los discursos que pretenden continuar con una explicación de sentido común proveniente del marco ideológico de otra cosmovisión que fue mayoritaria en los años 80 y 90.

Y para cerrar, daré un ejemplo aunque lamentable afirmación de otro mendocino  que lamentablemente tenemos en la política nacional  y que no es poco lo que voy a mencionar cuando dice que la asignación universal se va por la cloaca y la droga y el paco. Esta repitiendo el discurso paralizante y el discurso muy paralizante de los sectores pobres  que fue internalizado incluso en sectores medios bajos durante la década de los 90. Para algunos es evitable en el debate de disputa de fatalismo de la imposibilidad del statu quo, me parece que a todas las vinculaciones de estas distintas secciones que tengamos de universitario de las políticas públicas y con el mundo real de la política creo que debemos redoblar el esfuerzo definitivamente de hacer más políticas. Muchas Gracias.

 

María Inés Peralta

María Inés Peralta

Secretaria de Extensión. Universidad Nacional de Córdoba

Buenas a todos y a todas. Es un gusto también para mí poder estar participando en este espacio de reflexión sobre Extensión. Antes que nada tengo que decir que estoy en una total sintonía con los ejes centrales expresados por el Decano, eso hace que algunas de las cosas que quiero plantear las denuncie pero no las desarrolle para poderme centrar en algunas cuestiones que no se han planteado aún y que podemos debatir.

Por que una de las cosas que me planteaba al ver el título del panel “La Universidad en la construcción de políticas públicas”, yo también, directamente, la vinculé por que no pensar al tema como la dimensión de lo político en la universidad o el papel de la universidad en la política. O sea me fui directamente a esa segunda perspectiva que planteaba y también cuando él empezaba diciendo de este enfoque menos optimista y las desviaciones de la sociología que permite pasar a enfoques más prepositivos y así ser más optimista.

En esta segunda perspectiva que él planteaba, yo decía que justamente que cuando hablamos de políticas públicas hablamos, en definitiva, de acciones u omisiones que tiene que ver con las necesidades, los derechos, las demandas y las reivindicaciones de los ciudadanos y ciudadanas. Frente a eso si entendemos que las políticas públicas son eso, una de las primeras cosas que me parece que tenemos que preguntarnos como Universidades Nacionales Públicas es sobre nuestras capacidades de lectura y respuesta a las demandas sociales, entendida también como la planteaba el Decano, no como una demanda unilateral como la del mercado sino como la expresión de una agenda de temas y perspectivas de esos temas que surge en función de la colación de fuerzas y de un movimiento histórico particular. En la construcción de esa agenda, necesariamente tenemos que participar como universidad, y esa construcción es un proceso conformado por conflictos, escuchas, debates, de concertación de actores sociales y políticos. El desafío es reconocernos como actores sociales y políticos en esa construcción. Esto como una primera cuestión.

Después yo decía bueno, tendremos que, fundamentalmente, para ocupar ese lugar preguntarnos desde que lugar leemos las demandas y desde que lugar desde la universidad construimos esa agenda y ahí aparece 3 cuestiones fundamentales que fortalecen las universidades. Por un lado, el tema de la autonomía relativa del espacio público, o sea la presencia de la universidad en el medio implica ocupar una posición en el campo y relacionar ese campo con otros actores del público estatal, societal y privada. En ese espacio multiactoral, la universidad ha pretendido establecer una autonomía. Y eso es fundamental para rescatar y reemplatear en nuestras universidades públicas, pues relativamente la autonomía hay que entenderla como un principio intelectual y como un aspecto político fundamentalmente, por que esa posibilidad de autonomía relativa fortalece justamente la esencia argumentativa que significa la toma de decisiones en el marco de la economía. Esa es una fortalece fundamental par repensar la autonomía, por que justamente la esencia deliberativa y argumentativa del actual gobierno nos permite mirar los problemas, necesariamente desde el debate de los distintos claustros, desde las posiciones de sujetos distintas, que implica ser estudiantes o profesional, personal docente o no docente, y a su vez integrar los distintos claustros y las distintas posiciones políticas hay quines pertenecen a partidos políticos, otros partidos estudiantiles y otros independientes, lo cual es algo privilegiado para el debate. Justamente ahí está la posibilidad de establecer una autonomía, está claro que autonomía no es un regalo, ni es algo esencialista, sino que justamente al disputarlo se gana perfectamente y en la medida en que ese debate y esas argumentaciones se den se va a estar alimentando la legitimación de las universidades públicas en la sociedad.

Esto se expresa en concreto en muchas universidades, este planteo genérico se plantea y se expresa en cada una de las definiciones que la sociedad nos pide como universidad: en el tema de la Ley de medios, en la ley de bosques, la ley legislativa para la educación, el tema de la necesidad de las mujeres de decidir la interrupción del embarazo o no. en cada uno de esos debates concretos esta esencia deliberativa y argumentativa que tenemos y es ahí cuando tenemos que fortalecer nuestra autonomía universitaria. Este es uno de los tópicos del cual paramos para esta construcción de la agenda.

El otro lugar fundamental, son los posicionamientos epistemológicos, que desde el lugar del conocimiento tenemos que tener frente a los problemas. Entonces es necesario un posicionamiento epistemológico centrado, complejo centrado en el reconocimiento de la multidimensionalidad de los problemas; en la necesaria integralidad en las perspectivas de trabajo de tratamiento. Justamente parados en esta posición tanto para pensar la formación de nuestros profesionales, como la producción de conocimiento como pensar la intervención social, educativa y comunicativa que implica trabajar con el otro en el abordaje de los problemas.

Estas perspectivas, necesariamente vuelven a cada una de las disciplinas y a cada una de las perspectivas interdisciplinarias, realmente estar dispuestos a pensar la realidad desde este pensamiento complejo necesariamente vuelve la demanda social. En donde la idea de estos principios vuelve a interpelar los marcos teóricos interdisciplinarios y las perspectivas interdisciplinarias. Esa es la fortaleza también de la extensión a la hora de volver a pensar como vuelve el interior de la universidad, que enriquece al interior de la universidad. Esto es desde donde nos paramos.

Y la tercera cuestión, respecto desde la cual pararnos, y tiene que ver con la necesidad de plantearnos como una institución social, o sea mirarnos como una institución que define y se construye contextos históricos y particulares.

La relación universidad-sociedad, la relación universidad-sociedad civil, nunca va a ser la misma, sino que está justamente siempre revistiéndose en el marco de los contextos históricos. Y ese es un ejercicio muy saludable para hacer como universitarios como universidades. Nosotros por una cuestión absolutamente anecdótica en la universidad Nacional de Córdoba nos dimos cuenta que no sabíamos desde cuando estaba aprobado el articulo que define la Extensión universitaria en nuestro estatuto. Entonces nos pusimos a hacer una indagación documental en los archivos de la universidad, en la revista universitaria, en los archivos de consejo superior, de rectorado, etc, etc y pudimos reconstruir el significado asignado a la extensión en acciones concretas en resoluciones, de que se trataba y de que se hablaba cuando se hablaba de extensión y encontramos uno de los primeros escritos sobre Extensión del año 1914.

Y ahí empezamos a hacer una reconstrucción muy interesante, y encontramos como los primeros años del siglo XX el marco de las ideas liberales, la idea de que la razón y el conocimiento como herramientas suficientes para el desarrollo y el progreso nacional estaban presentes cuando se habla de la Extensión. Esa razón y ese conocimiento que la universidad podía llevar al mundo del trabajo siguiendo el modelo de las universidades europeas en ese momento, en esa época y claramente vinculadas a la cuestión social en contraposición por supuesto a la perspectiva socialista o anarquista. Después como en la década de los 20 y los 30 la Extensión hacia referencia a la divulgación cultural, a la influencia artístico científica bajo el formato de charlas y conferencias que predominantemente iban dirigidas a miembros de la comunidad universitaria o por lo menos a los sectores sociales que en ese momento accedían a la universidad. Esto se ve en el contenido de los temas y en el contenido del desarrollo de los temas. En la década del 40 aparece claramente el Estado como actor social de las universidades publicas. Esto tiene que ver con el fortalecimiento y la consolidación del Estado que sienta las bases del Estado de Bienestar. Pero ahí aparecen claramente las contrapartes estatales en convenios y acciones conjuntas con la universidad y aparecen otros temas la salud, la educación, el transporte, la comunicación, la producción industrial; aparecen nuevos sujetos destinatarios de esos temas las familias, los obreros, los docentes. Ya no solamente esta el formato de charlas o conferencias, empieza una forma mas sistemática de capacitación extensionista y aparecen otros actores y otras cedes donde estas acciones se dan, básicamente los sindicatos, la CGT la Unión de ferroviarios.

En la década del 50 se mantienen estos actores y aparecen otros temas muy incluidos por el crecimiento industrial y crecimiento urbano, a lo que impactó fuertemente en la década del 50 a la ciudad de Córdoba. Y además en esta década vemos un salto cualitativo en la extensión al interior de la universidad en el sentido de que comienza a haber reglamentaciones, creación de consejos departamentales desarrollos de las normativas que tiene que ver con otro lugar que empieza a ocupar la Extensión. Y en la década de los 60 los cursos toman, básicamente eran estrategias de capacitación, los cursos toman ejes centrales vinculados al modelo de desarrollo imperante. Evidenciándose la importancia estratégica que empieza a tener la universidad ya desde el 40 pero crecientemente en la formación de los pilares de la vida política del país. Acá también comienzan a haber convenios con organismos gubernamentales y también con organismos internacionales no universitarios.

Todo esto simplemente como un llamado de atención de que importante que es que nos podamos reconocer como una institución cuyas posiciones son construidas históricamente. Y reconocer la historia que cada universidad tiene es fundamental para poder pensarse en las nuevas definiciones que tomen. Entonces, claramente para reconocernos que estas definiciones de ninguna manera son neutrales o distantes y que tiene que ver con, van de la mano con el modelo de desarrollo de Estado imperante en cada momento histórico y de las concepciones teóricas y teológicas con las que se lee ese contexto histórico, ahí nos tenemos que meter nosotros, en esa permanente construcción.

Entonces decía, ya no somos la Universidad la reforma 18, ni de la esperanza desarrollista, ni de la revolucionara movida estudiantil, ni de la recuperación democrática, ni del gremialismo neoliberal. Hay nuevas definiciones que estamos tomando y que nos ubican en este hoy, que yo rescataría para este hoy, 2 ejes centrales, que me parece que transversalmente compartimos en las distintas universidades que venimos trabajando, básicamente, en estos espacios donde nos encontramos los extensionistas; que yo creo que es uno de los espacios donde con mayor claridad se expresa esta preocupación política. Esta preocupación por el lugar que ocupamos, hacia que  proyecto que apuntamos, a que sector fortalecemos o no.

Hay 2 ejes fundamentales, en el hoy, que me parecen que tiene que ver con el tema de la ciudadanía y los derechos humanos. Dos temas que tienen fortalezas particulares, el tema de la ciudadanía me parece que tiene una fortaleza desde un punto de vista teórico, en tanto nos remite la idea de derechos universales y particulares y una mirada dialéctica y totalizadora sobre sujetos, sus diversas posiciones y sus problemas; pero a su vez desde un punto de vista más político, me parece que la idea de ciudadanía no plantea un horizonte, una bandera común de reivindicación de igualdad, también de igualdad de diferencias. Y la defensa de los derechos humanos, que si bien, hace varios siglos que se ha consagrado la declaración de los derechos humanos, pueblos enteros siguen hoy reclamando, victimas de falta de igualdad, falta de libertad y la falta de dignidad. Estos 2 conceptos: ciudadanía y derechos humanos remiten necesariamente  al Estado no garante, al lugar del estado como garante no efectivo de sus derechos y de ese acceso de los derechos de los ciudadanos. Pero a su vez tienen una contra cara, que es en tanto se reconoce al estado como garante de derechos, la contra cara es la exigibilidad, que la sociedad civil puede reclamar a ese estado que tiene que garantizar derechos. Entonces, para mi los derechos humanos se ubica en ese escenario y ubicarnos  nosotros como Universidad en el escenario de esa interacción entre el estado y la Sociedad civil dentro de estos paradigmas actuales.

Todo esto para que hacer una síntesis y una propuesta en relación a mirarnos, mirar nuestras acciones extensionistas. Nosotros en Córdoba  nos propusimos el año pasado, cerrando una gestión, mirar, hacer una lectura analítica de las acciones de una Universidad de acciones que desarrollamos desde Extensión; y nos propusimos hacer una reflexión de sistematizar esto y hacer una elaboración teórica para encontrarle un hilo desde estas definiciones conceptuales y políticas que acabo de plantear. Y nos gustó lo que vimos. Dijimos haber esta clasificación de temas como los podemos clasificar, agrupar, encontrarle un hilo estratégico que defina la política extensionista y encontramos 3 líneas estratégicas de acción, que en función de esta reflexión actual las voy a ligar a unos aportes que hace Nancy Fraser en relación a la lucha por las necesidades y el tema de las políticas públicas en la era de la justicia.

Esta propuesta que plantea Nancy Fraser justamente ella plantea en el primer momento que la lucha es por instalar los temas en la agenda pública. Entonces visibilizar cuestiones, problemas que hoy no están puestos en la agenda pública es un desafío fundamental de cualquier preocupación política y desde la extensión en particular hacemos muchas acciones vinculadas a esto. Sensibilizar, a difundir, a comunicar y además tenemos experiencias muy enriquecedoras e innovadoras a cerca de diversísimos modos de sensibilizar, donde entra el arte, entra la difusión, entra la comunicación, entonces esa es una línea estratégica fundamental.

La otra línea que encontramos, que desarrollamos mucho tiene que ver con todo lo que sería formación, capacitación y asesoramiento. No por casualidad esta línea estratégica concentra la mayor cantidad de acciones, somos una institución educativa, y muchas de las demandas que la sociedad y las organizaciones nos hacen cuando se acercan, tiene mucho que ver con la formación. Ahora, en general en la extensión cuando hacemos capacitación, cuando hacemos asesoramiento, cuando hacemos formación, no enseñamos lo que ya se está enseñando a cerca de los problemas, en general hacemos planteos innovadores en esas propuestas de capacitación y de formación tratamos de desarrollar los paradigmas y las perspectivas sobre aquellos problemas que ya están puestos en la agenda que no son los que comúnmente se desarrollan, y esto enriquece enormemente a las universidades. Poder proponer otros paradigmas, otras perspectivas frente a esos problemas que han sido puestos en la agenda.

El decano también planteaba esto y Nancy Fraser dice que el segundo momento en las luchas por las necesidades es el momento de la lucha por la definición de las necesidades. Ya reconocido la necesidad como un problema, después viene otra lucha, que es definirla y las definimos de distintas maneras y en las definiciones entraban en juego los paradigmas teóricos. Entonces miremos si no es fundamental el papel que tenemos para aportar las universidades públicas en la definición de las necesidades. Y en definitiva eso se juega también cuando se discuten las leyes, cuando se discuten las perspectivas y los modos de definir las acciones que después se van a implementar, entonces esa es una segunda línea estratégica, en la cual hacemos muchísimas cosas desde la extensión, formación capacitación y asesoramiento. Presentando perspectivas innovadoras.

Y finalmente, el tema de la asignación de los recursos este es el tercer momento de la lucha por las necesidades que plantea Nancy Fraser porque en los enfoques tradicionales rápidamente se vinculaba: bueno hay una necesidad, rápidamente el debate iba a con que recursos resolvemos esa necesidad y obviaba esos momentos previos de disputa y de lucha de construcción de significados. Recién el tercer momento es el momento de la asignación de los recursos y yo ahí veía que muchas de las acciones que nosotros desarrollamos, nosotros las ubicamos en una línea estratégica que denominamos “análisis y propuestos sobre políticas públicas especificas”. Y acá también hay miles de experiencias, desde aquellas intervenciones concretas y particulares con proyectos de intervenciones en municipios locales y en ámbitos locales hasta la construcción de indicadores que planteaba recién la colega Tonon.

A veces decimos, las propuestas de extensión que implican estas propuestas concretas de intervención se quedan en lo micro, pero hay una serie de propuestas que pueden aportar claramente a las políticas macro, por ejemplo esta de construcción de indicadores. Cuanta energía invertimos en: definido una necesidad de una cierta manera, reconocer que es necesario construir otras herramientas, herramientas fundamentales de intervención de las políticas públicas que son inversiones y que tienen que ver con la asignación de recursos para repensar herramientas concretas de intervención. Pero no necesariamente tiene que ser solamente a nivel micro, porque a nivel micro si desarrollamos proyectos concretos de intervención pero a nivel macro tenemos muchísimos aportes para hacer también en relación a políticas públicas específicas en ciertas áreas. Entonces en síntesis, este ejercicio de mirar lo que hacemos cuando hacemos extensión, y a esas acciones pensarlas en clave de políticas públicas yo creo que es un desafío fundamental que nos debemos y que nos va a permitir también dar un salto cualitativo en la extensión. O sea, pensarla reubicándola como una línea estratégica fundamental para revalorizar el papel de las universidades  en las políticas públicas pensadas en este sentido de la dimensión de lo político o del aporte de la Universidad en la política.

Bueno eso sintéticamente para hacer unos aportes en el marco de lo que plantea el decano también.


Lic. Germán Pérez

Lic. Germán Pérez

Licenciado en Ciencias Políticas Profesor de grado y posgrado en temas de teoría social y movimientos sociales en las Universidades Nacionales de Mar del Plata, Buenos Aires, Cuyo y La plata y en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO).

Buenas tardes. Sinceros agradecimientos por la invitación, yo trabajo aquí, soy profesor de la maestría de Políticas Sociales. En realidad siempre venir a  Mendoza es un placer y tengo acá mucha gente que he ido conociendo en distintos cursos y haciendo amigos y sinceramente desde el punto de vista académico y por supuesto también desde el punto de vista del placer de estar en esta ciudad también es siempre un lindo momento poder llegar y por supuesto mucho más el orgullo de participar de este panel con tanta gente prestigiosa en lo social que es lo importante. Respecto a eso yo quería decir que en realidad yo soy el más, si se quiere, no sé si universitario, eso seguramente todos  debemos tener algún vínculo, lo que si yo soy el más académico del panel, mi tarea básicamente es de investigación y docencia, mi vínculo con extensión universitaria tiene más que ver con mi tarea hace un tiempo ya como codirector de un equipo de investigación en el Instituto Gino Germani en el cual estudiamos acción colectiva de protestas sociales y alrededor de esa temática tenemos una serie de proyectos de los denominados de extensión en los cuales yo diría, y esto sería una primera  cuestión que me gustaría comunicarles no se tratan solamente de compensar en todo caso lo que la sociedad en términos fiscales digamos o en términos de participación le otorga a la universidad sin lo cual la universidad no sería posible, sino tratar de que el conocimiento mismo se construya a partir de la extensión porque tenemos como una idea un poco compensatoria acerca de lo que es la extensión. A mí me gustaría decir aquí que por una serie de razones que ahora voy a tratar de enumerar de la manera más clara posible en realidad tiendo a pensar que hay condiciones para que la extensión se traslade más al centro de la producción del conocimiento universitario y no solamente esta función compensatoria de que como la sociedad en realidad le provee su propio sustento a la universidad, la universidad algún tipo de servicio tiene que prestar, eso tenía más que ver con una sociedad más vinculada al capitalismo industrial y a la idea de que la ciencia estaba vinculada a la tecnología de la producción. Hay una serie de cambios a partir de los cuales podemos repensar la ciencia y vincular de otro modo la extensión con la producción científica y con la calidad de la universidad.

Bueno dicho esto, en realidad como no me había puesto directamente a reflexionar, sí sobre la cuestión de la articulación de la universidad con actores sociales y movimientos sociales en particular pero no sobre el tema de la extensión, de hecho el congreso es un congreso nacional de extensión universitaria, me puse a pensar algunos ejes a conversar con algunos amigos que si se dedican a la extensión universitaria desde hace muchos años incluso se denominan extensionistas, el hecho de que exista un nombre para ese colectivo parece que hay un colectivo consolidado y una de las cosas que me gustaría en principio quizás un poco precisar es los términos de lo que estructura la comunicación, qué son movimientos sociales o  qué entendemos por movimientos sociales y en todo caso pensar un poco más qué cosa es una universidad, cosa que es curiosamente a esta altura del campeonato un poco más difusa de lo que es un movimiento social o más problemática y después tratar de ver algunas articulaciones entre esas dos instancias. En principio yo tomaría una definición clásica para mi gusto incluso muy vigente acerca de que son los movimientos sociales que data de principios de los 80 y dice que los movimientos sociales son algo así como el modo a través del cual una sociedad reflexiona acerca de sus principales conflictos, es su modo de organización, de construcción de una demanda, de construcción de un antagonismo, de construcción de un repertorio de acción  a partir del cual una sociedad ubica su principal conflicto y lo problematiza. Por supuesto que los conflictos en evolución de las sociedades humanas se han ido transformando y uno si tomara distintos los siglos XVII y XVIII por ejemplo en el conflicto de constitución del estado-nación el movimiento social de ese momento, ese desarrollo, eran los partidos políticos el problema es cómo construir un partido político y si había discusiones sobre si  esos partidos tenían que ser de cuadros o de elites, posteriormente de masas. Durante el siglo XX con la consolidación del capitalismo industrial el conflicto pasa a los problemas que tienen que ver con la organización, la distribución, con la producción básicamente como centro de la conflictividad entonces el movimiento social adquiere otra forma de organización, otra forma de conflicto, otros repertorios de acción y se pasa a llamar básicamente organizaciones sindicales. A partir de la crisis de eso que conocemos como estado de bienestar, sociedad salarial visto desde la perspectiva más positiva o sociedad disciplinaria desde la parte más crítica, es decir a fines de los años 50, aparece una nueva generación de conflictos más vinculados a lo que tiene que ver con las formas de vida, con formas de vida que estaban reprimidas dentro de ese modelo más productivista y de masas que era la sociedad industrial y que se expresan en el espacio público nuevamente a través de formas de organización-acción, demandas, identificación y eso es lo que conocemos como los nuevos movimientos sociales que es lo que en general tendemos a referirnos cuando hablamos actualmente de movimientos sociales, los más tradicionales, feminismo, ecologismo, pertenencias étnicas, jóvenes, es decir aquellos que remiten a la politización de las formas de vida directamente. Lo último que quisiera decir en definición acerca de qué es un movimiento social es que se trata por definición de instituciones con una estructura democrática porque lo que trata básicamente un movimiento social en su momento de centralidad histórica, en el momento en que se encuentra en el centro de lo que Alain Touraine llama la historicidad es decir cuando designa el principal conflicto de ese momento histórico, de lo que básicamente se trata es de constituir una comunidad política un conjunto de demandas, identidades, formas de acción que les había comentado podemos decir que cuando esto se estabiliza y asume algún tipo de forma se puede denominar o se denomina una comunidad política, una comunidad de intereses y de identidades políticas. Respecto a la universidad, porque en esto habría también que dar alguna idea y pensarlo también un poco en relación con los movimientos sociales, estuve mirando algunos textos, hay un texto muy famoso que se plantea un poco esta idea de la articulación entre universidad y actores sociales y movimientos sociales del año 82 de Clark Kerr y él dice una cosa que me pareció interesante como disparador, él la usa también irónicamente como un disparador, que es la siguiente, de las 85 instituciones que ya existían en 1520 con funciones similares a las actuales, 70 eran universidades, es decir, la universidad no es una institución moderna originalmente. ¿Cuál es el propósito de la universidad, qué es lo que la distingue de otras instituciones, qué produce la universidad? Básicamente produce un conocimiento de excelencia y además las formas y los procedimientos para transmitirlo y para actualizarlo. En ese sentido y siguiendo la comparación con los movimientos sociales, yo diría que la universidad por definición no es una institución democrática, no está destinada, su propósito no es construir una comunidad política, es una institución representativa, pero no es una institución democrática en el sentido de la construcción de una comunidad política entre agentes en las mismas condiciones de deliberar, en la medida que sigamos conservando el objetivo tradicional de la universidad…

Dicho esto me gustaría  invitarlos a pensar un poco en porqué razón, me parece, la extensión universitaria o la articulación de la universidad con movimientos sociales y con conflictos sociales, porque de eso se trata vincularse con movimientos sociales, adquirió y va a seguir adquiriendo, y es importante esta discusión una centralidad a lo que hace a la misma producción de conocimiento universitario y no ya a una función meramente compensatoria como podría tenerla en el modelo del capitalismo industrial. Yo creo que hay tres razones para que esto sea así, una razón es de tipo epistemológico, otra razón es de tipo teórico y por último  una tercera razón es de tipo político. Por supuesto las tres están vinculadas pero justamente como es una universidad tenemos que tratar de hacer distinciones analíticas. La cuestión epistemológica tiene que ver con la transformación acerca del concepto de qué es el conocimiento científico, la idea de la universidad como una universidad de élite y como la torre de marfil, tradicional metáfora para dar cuenta de la universidad como única productora de conocimiento válido, crítico, verificable, etc, era la idea positivista según la cual el único conocimiento verdadero era aquél que se ajustaba a un modelo de explicación que era el de las ciencias naturales y a un tipo de lenguaje de metodología específica, básicamente lógico-semántica desarrollado muy sofisticadamente por la filosofía de la ciencia misma, y lo que  hacía la filosofía de la ciencia era justamente desmarcar ese tipo de conocimiento de otros tres tipos de conocimientos para mostrar los que sí eran científicos y por lo tanto pasibles de tratamiento universitario, de los que no lo eran. Esos otros tres eran, la religión, la metafísica y el sentido común, es decir, había ahí una disputa que podríamos decir no era solo una disputa epistemológica sino también una disputa política por el control de una institución, que es la institución universitaria.

A partir de los años 60, con una serie de críticas que no vienen al caso porque no es esto una clase de epistemología, vamos a dar simplemente un lineamiento al respecto, se produce un cuestionamiento de esta idea de que la ciencia es solamente un tipo de explicación y un modelo de verificación del conocimiento que se ajusta al discurso de las ciencias naturales, esas críticas que son básicamente de esta idea positivista y que se ajustan o que provienen de lo que se conoce como giro interpretativo o giro lingüístico en la epistemología, lo que propone es que en realidad toda la verdad o lo que llamamos verdad, es un sistema de reglas que nos permite resolver un conjunto de problemas colectivos; lo que llamamos verdadero en el campo de la ciencia es distinto a lo que llamamos verdadero en el campo de la ética y es distinto a lo que llamamos verdadero en el campo de la política, ahora, ninguna de esas verdades tienen prioridad sobre las otras, todo depende del tipo de problema que nosotros queramos resolver, si nosotros queremos construir un buen gobierno con las reglas de la explicación de la fotosíntesis es probable que no lleguemos a un buen puerto, también si invertimos esa relación, si nosotros queremos explicar la fotosíntesis y utilizamos las reglas que nos dicen acerca de qué es verdadero cuando discutimos el problema de que es la justicia o que es un buen gobierno es probable que tampoco expliquemos muy bien lo que es la fotosíntesis. Esta idea muy rápida que se conoce como positivismo en epistemología abre toda una cuestión respecto de la función de la universidad, la universidad ya no es la portadora del único saber que puede reducir a todos los otros saberes y mostrar su vacuidad, mostrar su incoherencia, si no que de lo que se trata es que la universidad dispone de un tipo de saber y su problema va a ser vincularse con el resto de los saberes, no reducirlos. El problema es cuál es esa vinculación, qué es lo que puede aportar la universidad a partir de esta reforma, de esta transformación del estatuto del conocimiento científico. Básicamente lo que la universidad aporta es la capacidad crítica, no ya la idea de que es la única portadora de la verdad, sino que es aquella que puede dar cuenta o puede aportar una serie de procedimientos deliberativos y reflexivos que permitan vincular distintos tipos de discursos, que permitan abrir distintos tipos de discursos a ser discutidos, cuestionados y  vinculados con otro tipo de discursos, por ejemplo la ciencia y la política o la política y la estética. La universidad ya no tiene el monopolio de la verdad pero de lo que si dispone es de un conjunto de procedimientos crítico-deliberativos. Ese es el problema epistemológico, es decir intervenir ya no significa lo mismo, ya no significa la intervención tecnológica en términos  de que es la universidad la única que produce un conocimiento válido y verdadero, significa otra cosa, significa tratar con distintos discursos a través de una serie de procedimientos que llamamos teorías científicas.

Digo en respecto a esta primera razón, la extensión es muy importante al no ser un mero uso del conocimiento universitario si no que hay que ser un uso articulatorio, los otros conocimientos pueden ser tan enriquecedores para el conocimiento científico, como el científico para el conocimiento político o estético o el propio conocimiento o para el sentido común.

La segunda razón que me parece es fundamental, es de tipo teórico que tiene que ver con la transformación del capitalismo de las últimas décadas, por lo menos desde el fin digamos o desde la crisis del capitalismo mundial. Básicamente ahí la clave es entender que es el trabajo posfordista, que es el trabajo, que ya no es el trabajo fabril, es decir la mayor cantidad de trabajo que es el que casi todos hacemos permanentemente. Ese es un trabajo que implica mayor cantidad de competencias humanas básicas en la producción, ya no es solamente la extracción de la fuerza de un cuerpo sino que se trata de la movilización de una serie de capacidades que anteriormente estaban vinculadas a la reproducción de la mera vida humana, por ejemplo cada vez trabajamos mas cómo, cooperando, comunicándonos a través de los afectos, la movilización del lenguaje, usar una computadora es trabajar, ahora,  qué es usar una computadora, es movilizar un leguaje. Esa forma de trabajo, que muchos autores denominan posfordista es otra vez una forma que libera una capacidad y una cantidad de cooperación social que está disponible y que, ahí pasamos al tercer problema, y que es un problema político cómo se articula y a qué se articula esa capacidad de cooperación, esa capacidad de cooperación que para nosotros en muchos casos es tácita pero que en realidad manejamos una cantidad de lenguajes muy complejos en nuestra vida cotidiana y muchas veces lo hacemos para trabajar. Esto se nota mucho, en el  carácter difuso de la frontera entre tiempo de trabajo y tiempo de la vida, en el capitalismo fabril esa frontera era muy clara, había un período incluso marcado con un cronómetro y muchas veces con una tarjeta en el que uno trabajaba y había otro período claramente marcado fuera del cronómetro y fuera de la tarjeta en el que uno simplemente reproducía su vida, por ejemplo a través del consumo de la cultura de masas, la vida familiar. Actualmente no es clara esa frontera, uno se levanta y prende la computadora casi compulsivamente, qué está haciendo? está trabajando, está produciendo cooperación social, así se reproduce el capital hoy, a través de la reproducción del vínculo y la cooperación social, es decir la reproducción de capacidades humanas básicas. Ahora esa capacidad de producción que en los movimientos sociales es muy fuerte y muy importante, porque de eso se trata básicamente la capacidad de la auto-organización, la organización, la experimentación con formas locales, territoriales de organización. ¿Cómo se articula con el estado? ¿Cómo se articula con los reguladores trasnacionales del capital? Ese es el problema central de la intervención de la universidad, entrar en esa dinámica tan compleja que se produce en este modelo de capitalismo, entre organizaciones sociales con mucha capacidad de producción de cooperación social, con mucha capacidad de integración compleja, pero al mismo tiempo esa cooperación social no está siendo objeto de un problema político, adónde va a parar toda esa capacidad de organización social básicamente?. Y bueno me parece que ahí hay como dos (y con esto voy terminando) dimensiones, ahí está la verdadera disputa  donde me parece que la universidad tiene que intervenir, y en ese sentido la extensión es central, es fundamental; o bien esa capacidad, ese excedente de cooperación entra dentro de lo que yo llamo la lógica de las tecnologías de la pobreza compleja, es decir las tecnoburocracias para-estatales, que generan por ejemplo toda la patria consultoril, que todo el mundo más o menos algún tipo de contacto tuvimos, los que hacemos ciencias sociales en  algún momento de nuestro recorrido, es decir todas estas tecnologías que produce el Banco Mundial, que producen las ONGs, que vinculan ese excedente cooperativo con el mercado o bien con el aparato burocrático del estado. La función de la universidad tiene que ser que ese excedente cooperativo se expanda en un espacio público que no sea ni estatal ni mercantil, ni estatal quiere decir, ni burocrático ni mercantil, porque el estado tiene una doble cara, es un aparato burocrático pero también es el garante de derechos. En ese sentido creo que podríamos decir que frente a estas tecnologías burocráticas de la pobreza compleja porque tuvimos como tres momentos dentro de las políticas sociales, el de las políticas  universales, el momento de la focalización, pero ahora estamos como en otro momento donde  hay como un vocabulario nuevo que tiene que ver con el empoderamiento, recuperar la auto-organización, ahora, en función de qué, otorgada a qué, porqué a una ONG regulada por el banco mundial le importa la auto-organización comunitaria, porqué ya no individualiza. Bueno básicamente porque eso entra en una maquinaria de regulación trasnacional del capital que lo que captura es esa cooperación social, una producción democrática y a otro tipo de relación con el estado y a otro tipo de relación con el mercado. Creo que intervenir en esa disputa, hacer de esa cooperación social una experimentación democrática y a través de las capacidades de las instituciones universitarias que son principalmente cuales, otra vez lo mismo, la posibilidad de producir y provocar la crítica, de producir y provocar la interacción crítica, el debate y la deliberación, hay que rescatar esas capacidades cooperativas de las organizaciones sociales en función de una integración distinta al estado de derecho que permita que una mayor participación democrática vincule esas organizaciones con otra agenda política, una agenda política por ejemplo que se plantee el problema del desarrollo y no el problema del excedente, lo digo rápidamente, pero supongo que queda más o menos claro. Una agenda  política que se proponga la democratización de todos los reguladores no estatales, por ejemplo medios de comunicación, empresas, sindicatos. Esa agenda política es perfectamente posible porque las capacidades de organización y cooperación a nivel de los movimientos sociales están dadas, de lo que se trata es de que la universidad intervenga ahí políticamente en función de favorecer su productividad democrática y evitar su captura tecnocrática y mercantil, eso es o que quería decir, espero haberlo dicho de manera más o menos ordenada.

Verónica Maturano

Verónica Maturano

Integrante de la Unión de los Trabajadores Rurales sin Tierras(UST), Movimiento Nacional Campesino Indígena (MNCI).

Bueno, buenas tardes y muchas gracias por esta invitación para poder contarles de que se trata nuestra organización.

Nosotros somos una organización autónoma que estamos organizadas por comunidades, somos campesinos indígenas y abarcamos dentro de la provincia lo que es el sur, el Nihuil; el este, San Francisco, San Martín; en el norte es el Encón con el límite de San Juan y Jocolí donde tenemos nuestra sede central. Bueno todas esas sedes regionales, le llamamos regionales donde participan comunidades de compañeros de vecinos que están organizados en base a las problemáticas que tenemos diariamente en las comunidades de nuestros territorios que es en base a la tierra, el agua, no poder producir y de tener los medios de para poder garantizar los productos. La organización esta formada por distintas áreas, como dijo la compañera acá, yo soy del área de producción y comercialización donde producimos, las comunidades y los compañeros, los productos y tratamos de venderlos a través de difundir nuestras luchas que son las problemáticas que tenemos para producir esos productos. Esta el área de formación, de prácticas, donde tenemos talleres para avanzar, talleres de tierra de  producción y poder, de comunicación, que son compañeros que se están preparando para esto, para comunicar, salir, difundir, bueno son varias áreas y somos comunidades donde cada quince días tenemos reuniones donde nos vamos transmitiendo las necesidades que tenemos dentro de los territorios donde a veces tenemos problemáticas donde vienen grandes empresarios a querer comprarnos nuestras tierras, donde hace años que vivimos, donde nuestros abuelos, nuestros padres han crecido ahí y bueno tenemos nuestras leyes y somos reconocidos por el tiempo vivido allí.  A veces tenemos desalojos violentos con los compañeros que viven en esos territorios donde los empresarios compran esas tierras y no les importa quienes viven ahí sino que vienen directamente a desalojarnos. Tenemos problemas con el agua donde todavía no tenemos adjudicados derechos de agua y que estamos logrando como organización y personas organizadas hemos logrado y hemos obtenido muchos avances sobre lo que les estoy comentando, problemas del agua, de tierra donde antes existían desalojos  sabemos que ya no pueden existir más porque sabemos que hay derechos y leyes que nos amparan en esa problemática. Con el derecho al agua también es una lucha y estamos tratando de llegar a esto, poder lograr el agua de riego que mayormente son concentradas en grandes empresas de monocultivos que producen en cantidades y son pocos los que adquieren esas producciones y somos muchos los que necesitamos trabajar y poder cultivar en nuestra tierra. 

Somos una organización campesina e instamos a un movimiento nacional campesino indígena que surgió de las necesidades como organización de tener contacto con otras organizaciones dentro de nuestro propio país. Son doce organizaciones las que componen el Movimiento Nacional Campesino Indígena donde todos  tenemos espacio donde nos reunimos cada tres meses para ver como avanzamos en las problemáticas que vamos teniendo dentro de nuestras comunidades para mejorar las producciones, producciones que no son en cantidades de grandes hectáreas sino en parcelas donde viven nuestros compañeros, producimos y estamos produciendo bastante cantidad porque somos cada vez somos mas compañeros los que nos hemos logrado reunir  y meternos en la organización para poder discutir y poder lograr nuestras propias producciones sin agroquímicos, sino todo mas orgánico. Entonces somos doce organizaciones ya las que discutimos a nivel nacional las problemáticas que vamos teniendo dentro de nuestras comunidades, dentro de nuestra provincia y que tenemos espacio ahora para poder difundir nuestras luchas y que muchos más tengan conocimiento de los problemas que tenemos dentro de nuestro país y que a veces todo se va tapando y son muy pocas las ocasiones donde podemos exponer  lo que va sucediendo dentro de nuestro país y con nuestra alimentación que es nuestro mayor problema, ya que sería lo mejor poder conversar como movimiento y que tenemos el acceso a la tierra y nos falta el agua y cosas que podemos lograr porque sabemos que el estado nos tiene que reconocer, porque creemos que somos capaces de poder alimentar a un pueblo.

Bueno de esto se trata nuestra organización, la UST  “Unión de Trabajadores Rurales Sin Tierra” y que a través de compañeros que están dentro de la universidad podemos lograr  vender nuestros productos difundiendo nuestras problemáticas, no solo acá sino que como dije, somos muchas organizaciones en diferentes provincias, y eso es lo que hacemos y tratar cada vez más de concientizar de que es necesario estar organizados y poder tener autonomía de poder decidir, de poder plantear y de hacer cosas por nuestros propios medios.

José Quinteros

Integrante de la Unión de los Trabajadores Rurales sin Tierras, Movimiento Nacional Campesino Indígena.

Bueno, somos treinta grupos de base, unas quinientas familias y nuestra lucha como eje principal es el acceso a la tierra y a una alimentación digna. En varias oportunidades nuestros compañeros han sido desalojados por personas que ejercen el derecho dentro de esta universidad, como abogados que daban talleres acá y desalojaban en el campo. Un problema que nosotros siempre lo quisimos mostrar y no pasarlo por alto, porque a veces nuestros propios hijos venían a estudiar acá y los mismos abogados explicaban como era el sistema bien pero en el campo lo ejercían de otra forma. Un conflicto que estuvo muy al día, salio por muchos medios y a nuestros problemas era muy difícil darle la claridad necesaria a través de los periódicos y la televisión, pero miren para nosotros eso es muy difícil, como muy difícil es avanzar con muchos de los conflictos, entonces para nosotros tener esta oportunidad de poder contarles, quizá si nos largamos a hablar de todos los conflictos que tenemos se hará muy largo, muy extenso, entonces por ahí quizás compartir el momento con preguntas es mucho mas fácil para nosotros poder avanzar en este tema porque muchas se nos pasan, muchas cosas que por ahí mezquinamos en contarles entonces nos vemos mas fáciles de poder contestar preguntas que poder ir avanzando en algunos conflictos que por ahí como decimos en el campo de “meter la pata” pero es muy importante para nosotros poder contestar preguntas que hacerlas en este caso así es que si ustedes quisieran preguntar algo pueden hacerlo.

Rosa T. de Roisinblit

Rosa T. de Roisinblit

Vicepresidenta de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo

Buenas tardes a todas y a todos, ante todo quiero agradecer a los organizadores de este congreso, el hecho de haberme invitado sabiendo que nuestra especialidad, la especialidad de las Abuelas de Plaza de Mayo no es precisamente la cuestión universitaria y las políticas universitarias aunque allá en los años lejanos también transité por las aulas universitarias, hace tanto tiempo que ya prácticamente me he olvidado, soy una persona muy mayor.

Les quiero decir que estos últimos tiempos cuando voy a dar una charla siempre digo que estoy muy contenta porque hace 27 años que no tenemos mas golpes de estado, y eso es mucho decir, si tomamos en cuenta que desde 1930 hasta la actualidad son muy pocos los gobiernos que llegaron a terminar su mandato que en aquella época duraban seis años. Nosotros nos levantábamos a la mañana prendíamos la radio porque no había televisión y escuchábamos que hubo un golpe de estado los salvadores de la patria se hacían cargo del gobierno y así nos iba. En fin, es mucho decir 27 años sin golpes de estado y creo que no son muchos los países suramericanos que pueden decir lo mismo, sobre todo aquellos que durante la década del 70 cuando nosotras tuvimos golpes de estado hubo gobiernos de terrorismo de estado, también hubo en los países vecinos como Chile, Uruguay, Paraguay ni dudarlo no es cierto, Brasil, todos lo países de América Latina tenían también sus dictaduras, así es que nosotros creo que hemos avanzado bastante mejor en ese sentido.

La identidad de los pueblos se construye a partir de un proceso complejo donde el día a día establece la pertenencia y la ubicuidad, en ese curso la memoria colectiva permite conocernos, identificarnos como sociedad y nación, esa labor de identificación tiene en la condición humana contrastantes formas de reflexionar y accionar, aportando tendencias pragmáticas y pensamientos utópicos y simbólicos. Las expresiones sociales y sus recursos fijan la nación en un punto estableciendo así mismo los grados de civilización donde el derecho a lo largo de la historia ha contribuido esencialmente para consolidar a la razón y la civilización. Las abuelas han sido diseñadoras y constructoras de esos valores sociales, al protagonizar la experiencia del ser humano protegiendo la vida, la libertad, la dignidad, el honor y mantener la lucha contra el abuso del poder, esa tarea esencial se proyectó a la defensa de la democracia y la soberanía popular para que a través del tiempo y de la memoria las instituciones crezcan y eviten que se puedan repetir actos reñidos con la propia condición humana. La persecución, la desaparición y el asesinato de tantos miles de ciudadanos durante ese período oscuro de nuestro país que ocurrió en diversos puntos de nuestra tierra. Ante lo perdido, lo padecido y lo irreparable proponemos la memoria colectiva, exigimos verdad y justicia por lo absurdo, lo irracional y el accionar criminal, exigimos verdad y justicia por lo absurdo, lo irracional y el accionar criminal.

Rota la parálisis producida por el impacto de la desaparición, salimos a las calles y a las plazas con la intención de sobrevivir  y ser escuchadas, se dijo, son mujeres que transgreden la norma, esa trasgresión es la que nos salva de la locura y nos pone en el plano de la máxima expresión de la dignidad humana al cuestionar la lógica social y también aquella lógica antigua que funciona hace mas de veinte siglos y que asigna a la mujer el rol natural de madre, hija, esposa y hoy mujer ser humano. El propósito siniestro del terrorismo de estado era borrar la existencia verdadera de nuestros nietos, cambiándoles la familia, borrando su origen, su nombre, su historia, anulándoles su identidad. Niños y bebés fueron brutalmente separados de sus padres y llevados a destinos distintos desconocidos ingresando así en la categoría de desaparecidos creando una forma inédita de esclavitud en pleno siglo XX. En las últimas décadas el estudio de las ciencias sociales ha tomado un auge sorprendente y vemos que en la Argentina la juventud se dedica a profundizar cada vez más esa ciencia y es de esperar que gracias a ellos sea posible mejorar la condición humana.

La búsqueda de nuestros nietos y logró nuevos avances en la ciencia, y en distintas disciplinas y podemos decir sin duda que nos cabe la satisfacción, la tranquilidad de conciencia de haber colaborado en ello, probablemente ni nosotras mismas nos damos cuenta de la importancia que tiene haber desencadenado esos avances por medio de nuestra lucha, ya no solo en lo social, sino también en lo genético, en lo jurídico y en lo sicológico. Hace unos años más o menos, la iniciativa de un grupo de jóvenes, nietos restituidos, otros que nunca estuvieron desaparecidos pero que tienen sus padres desaparecidos y algunos simplemente solidarios que se acercaron a dar su apoyo, han conformado un conjunto de personas que se ocupan de recopilar datos sobre los progenitores de nuestros nietos, ellos localizan a familiares, amigos, compañeros de estudio o de trabajo, vecinos, etc, los visitan, los entrevistan, graban sus relatos, consiguen fotografías y por medio de los últimos adelantos de la tecnología arman un archivo histórico de cada uno con su cd, con cassette, con voces, con visual. Eso que en un principio alguno no le dio importancia fue tomando auge y hoy cuenta con más de cuarenta chicas y muchachos que ad-honorem se ocupan de eso. La actividad del archivo trasciende los límites de nuestro país, Abuelas de Plaza de Mayo y una integrante del grupo fuimos invitadas a dar charlas en el U.S. School University de Nueva York y también dictamos conferencias en tres universidades en Boston, Estados Unidos. Cada una de las historias permanecen guardadas en el archivo a la espera de algún nieto, el objetivo de este trabajo es entregarle en mano el contenido de la máxima información que se pudo recabar acerca de sus padres que así aún sin llegar a conocerlos, aún sin saber que paso con ellos, conocer su historia. Saber quienes eran y que gustos tenían. Dejamos para la conciencia universal esta reflexión: si un grupo de mujeres abuelas con mucho amor y dolor sin poder de conocimiento, sin poder económico ni político hemos podido reparar en parte el agravio infringido a nuestros nietos que refleja también el agravio a la niñez en general, qué podrían, qué no podrían revertir a favor de tantos niños sufrientes los poderes del estado, el parlamento, la justicia, en fin, los poderes del hombre que alguna vez fue niño.

Han pasado 33 años desde la creación de nuestra institución, nuestros nietos, nuestros nietos no son más bebés, el tiempo transcurre irremediablemente para ellos y para nosotras también, no hay que olvidarse que en el año 1977 y 76 nosotras ya éramos abuelitas y han transcurridos 33 años desde entonces y los hombres y mujeres, los niños nuestros son hoy hombres y mujeres mayores de edad, algunos de ellos están casados y tiene hijos a su vez, a esos chicos yo los denomino la cuarta generación. Nosotros somos la primera, nuestros hijos son la segunda, los nietos son la tercera y los hijos de esos nietos ya son la cuarta generación. Si siguen así algunos de ellos que todavía no hemos encontrado van a continuar por generaciones sin conocer su verdadera identidad y eso es lo que nosotras hemos estado persiguiendo todos estos años, que cada ser humano conozca su verdadera identidad es su derecho y es su deber además, eso es lo que yo pienso, eso es lo que nosotras hacemos durante todos estos años y siempre hay algo mas adelante, siempre hay algo mejor, algo nuevo. Ahora hemos creado un departamento que se llama Departamento de Presentación Espontánea, porque esos hombres y mujeres que ya son mayores de edad tienen muchas veces dudas sobre su identidad, por aquello de que a lo mejor no tienen nada en común con la gente que los crió. Tenemos un muchacho que mide dos metros, hace ya varios años que lo hemos recuperado, y qué tengo que hacer yo al lado de estos petisos decía él, otros con los gustos, que a uno le gusta escribir y a otro ni le interesa, a otro que le gusta ir a veranear o al hipódromo y al chico no le interesa eso, así es que vienen presentando sus dudas a la casa de las abuelas. Cuando nosotras empezamos no teníamos realmente a quien recurrir, no había ningún texto donde aprender lo que había que hacer, tuvimos que crear nuestra propia decisión recurriendo a nuestra propia creatividad para poder llegar a hacer algo. Y así como dije recién hemos abierto camino en la genética, hace un rato estuvimos hablando con un muchacho que nos estuvo contando sobre ese punto,  cierto la genética es una ciencia de la medicina que avanzó muchísimo en los últimos años pero nosotras hemos colaborado a eso porque antes de que nosotras el impulso del ADN para identificar a las personas poco se escuchaba de eso hasta que yo aprendí (porque yo no soy una científica) a decir ácido desoxirribonucleico, me costó un triunfo señores pero ya lo aprendí, ya lo sé decir, se lo puedo decir a ustedes. Nosotras empezamos con eso, ahora cuando hay que identificar a un asesino se recurre al ADN, para cualquier cosa esta el ADN presente y creo que nosotras hemos impulsado algo sobre el ADN. Hemos colaborado también, ni bien cayo la dictadura en la redacción de los artículos 7, 8 y 11 de la Convención por los Derechos del Niño, por eso el artículo 8 es el que se dice que es el argentino, y yo muchas veces descreo porque el artículo dice que cada niño tiene derecho a tener un nombre y yo digo esta mal, cada niño tiene derecho a tener su nombre porque nosotras no buscamos su nieto buscamos nuestro nieto que es distinto y para eso tuvimos que recurrir precisamente a los exámenes genéticos y ahora ya el ADN lo podemos encontrar en tantos lugares que ya si se quieren negar a sacarse sangre pueden hacerlo tranquilamente porque también podemos extraerlo de la raíz de los cabellos, de la dentadura, de una prenda íntima y me dijeron el otro día de una media usada por el roce, así es que podemos recurrir a otras formas alternativas para extraer el ADN y poder identificar a las personas. En fin yo creo que ya me estoy extendiendo.

 

Bueno, muchas gracias a todos.

Prof. Liliana Sevilla

Prof. Liliana Sevilla

Vicepresidente y fundadora de la Fundación Coordinadora Los Barrancos (CO.LO.BA.).

Directora del Centro Educativo-Comunitario "Arco Iris" (S.E.O.S J- 033 ) en el asentamiento Campo Pappa,  Godoy Cruz.

Bueno, buenas tardes. Cuando me invitaron y me dijeron era una conferencia, uno se pone en una situación un poco incómoda. Agradezco la invitación, hace muchos años que no transitaba este espacio de la universidad después de haber salido de ella y agradezco lo que han podido compartir el resto de los compañeros de esta mesa.

Con mucha sinceridad y mucho cariño nosotros hemos elaborado algunas imágenes con un poco de música. En realidad nos tomamos la libertad de denominar algunos hechos históricos muy en lo personal y en lo colectivo y lo denominamos nuestros días D y pudimos acercar hechos históricos que han significado poder haber formado CO.LO.BA y haber podido creer que la herramienta válida en el cambio de la dignidad y demás tiene que ver con la educación Esos, nuestros días D han significado para nosotros al fin poder devolvernos y devolver a otros dignidad, derechos, dedicación, derribar mitos, fronteras. Y nos atrevimos a tomar algunos dibujos de lo que es la dominación, lo que es la deuda externa, como nos dieron duro para disciplinar el accionar como se decía, lo que significó para nosotros, yo nací en la época del 50, dictadura, estudié en el marzo de 1976, inicié la carrera del profesorado de historia. La desesperanza fue algo que avanzó, que nos enmudeció, nos encegueció y creo que por querernos salvar cometimos algunas omisiones difíciles de revertir. La democracia condicionada, negociada, sujeta a un montón de ataduras nos fue dando un camino difícil y no por casualidad hemos puesto este tema “un pacto para vivir” porque hemos descubierto a lo largo de los años que la democracia tendrá miles de inconvenientes pero es la que nos ha garantizado o por lo menos para mí hoy estar aquí por mas déficit que tenga. Diagnósticos hemos hecho de todo lo que se nos ocurra. Todas esas imágenes tienen que ver con la población con la que nosotras trabajamos, tiene que ver con ilusiones de papel, corazón de cartón, bolsas de pena y tristeza, y sin embargo entes consultores, espacios académicos viven diagnosticando y muy pocas cosas se traducen en hechos concretos de políticas de estado. Arrancamos con la deuda externa, la deuda interna  es una habilidad perdida y lo que cuesta son agujeros en la vida. La desintegración social a veces desde el sistema formal educativo se cree que la familia es abandónica que no quiere a los hijos, que los ha parido para hacerlos sufrir y nosotros podemos decir que le han dado duro y parejo a las familias, mi marido ha sido desocupado durante tres veces de empresas del estado, habiendo artículos donde no se debía privatizar el subsuelo, artículo 49 de la Constitución que después fue por supuesto desechada. Los derechos y los deberes los hemos pisoteado y abandonado un montón de veces. Pero todas estas imágenes tienen que ver con el espíritu, con la fuerza, con las ganas que tiene la gente y esto de derribar mitos y fronteras no son cosas que nosotros le podemos pedir a la gente, a las comunidades por ahí en las que trabajamos, tienen que ver con nosotros, tiene que ver con el individuo, tiene que ver con darnos cuenta, con desandar caminos, desaprender y volver a aprender, derribar fronteras, vencer el egoísmo, buscar el desarrollo local donde esta la gente que menos tiene pero también significa el desafío a la universidad de decir que profesionales forma, para trabajar en una empresa privada y ganar 10.000 dólares, fantástico, si me toca a mí, si estoy del otro lado, si estoy en un bolsón de pobreza, que difícil que es. Derrotar la indiferencia creo que ha sido uno de los grandes desafíos. Yo recuerdo con mucho respeto y con mucho dolor hace muchísimos años cuando a las Madres de Plaza de Mayo se les decía viejas locas. Defender la inclusión es algo tremendamente difícil porque los modelos y las matrices de aprendizaje han sido crueles, muy crueles. Y esos cuencos donde tenemos la vida dentro son difíciles de romper porque después no sabríamos como armarlos, pero han habido decisiones políticas a las cuales uno se suma más allá de las diferencias. Y se dijo “Nunca Mas”, nunca mas en un juicio pero nunca mas en el abandono, nunca mas en la indiferencia, nunca mas en considerar al que se pone frente a una clase, un alumno sin luz, esa construcción colectiva del que te doy y dame lo que vos tenés, ese es el desafío, aprender a convivir sin miedos en las diferencias y en ámbitos donde realmente somos tan distintos, desde el olor y la textura a veces es difícil, aún creyendo que todos tenemos los mismos derechos, es sumamente difícil porque cada uno se atrinchera en lo que supuestamente cree, en lo que metodológicamente cree que le conviene, en lo que me salva y protege, donde el desafío es democratizar el conocimiento, encontrar las palabras adecuadas para enseñarle a alguien que no sabe y no conoce lo que se aprendió en un mundo académico. Romper algunas estructuras piramidales, que quizás deban existir no lo sé, desconozco, no quisiera indagar al respecto, respeto a quienes las consideren, pero una construcción circular donde nos podamos mirar todos a la cara, donde nos podamos escuchar, donde nos podamos querer, donde nos podamos amar, creo que eso va a cambiar muchas de las situaciones difíciles.

El otro desafío es poder construir redes y puentes, entre las necesidades y las oportunidades pero también depende de todos, no depende de la universidad, no depende de lo académico, no depende solamente de las comunidades empobrecidas y a veces lo pobre no significa no plata en el bolsillo ni en el banco, significa en la estructura mental, en el vaciamiento y en la privación cultural. Nosotros con nuestro trabajo y el trabajo de la comunidad decimos que se puede y que realmente se puede, no extrapolando revoluciones sino ayudando a que las comunidades alcancen y logren aquello que consideran su propia revolución. Colonizar es sencillo porque también es importante reconocer que somos seres individuales, que cada uno lee con los ojos que tiene, interpreta desde donde se para, pero también interpreta desde donde pisa. Yo creo que a veces no poder transitar algunos espacios implica la construcción de ciertos modelos inaplicables, cercenar presupuestos para que encajen aunque no sirvan para nada pero cumplir una forma y yo creo que el desafío de la universidad es sostener estos espacios a los cuales agradezco enormemente y felicito. Comparto con un montón de jóvenes extensionistas a los cuales quiero de corazón, porque ellos quieren también a la gente. Creo que no hay que tener miedo a la palabra pueblo, creo que no hay que tener miedo de mencionar el afecto y el vínculo. Hemos formado con un grupo de compañeros y compañeras una cooperativa para brindar en el Campo Pappa en una zona de basural a cielo abierto un servicio que no tienen en base a sus creencias que es velar a sus muertos, no hay un espacio, los grandes negocios del enterramiento no quieren a los pobres en sus salas velatorias entonces les ponen excusas y suben sus precios. Hemos podido con muchísimo esfuerzo, con los proyecto Mauricio López  poder proyectar (igual nos esta costando el dulce de leche) juntar el dinero para construir un centro comunitario  juntar el dinero para construir un centro comunitario dividido a la mitad, una parte va a ser el salón velatorio y la otra el centro comunitario para recuperar espacios culturales, que los bolsones de pobreza que contornea la periferia del área metropolitana carecen absolutamente de espacios, de recreación, de compartir, de crear, ellos van creando sus necesidades y a veces esos lugares son un ghetto donde se satisface desde lo sexual hasta lo alimentario, desde lo emocional hasta lo afectivo. Hacer esas redes que nosotros proponemos significa esto, dejémonos de apoyar en las diferencias, apoyémonos en las plenas visiones que seguramente nos van a hacer mejores personas y mas libres a todos.

Gracias por esta invitación, creo que la universidad tiene un gran desafío.


Ing. Gustavo Menéndez

Ing. Gustavo Menéndez

Secretario de Extensión de la Uiversidad Nacional del Litoral.
Ex Coordinador de la Red Nacional de Extensión del Consejo Interuniversitario Nacional

Amigas, amigos la verdad que me complace enormemente compartir este panel, en el que vamos a abordar uno de los temas centrales a la hora de tomar la universidad como objeto de estudio, porque no solamente significa la puerta de ingreso al análisis de una de sus funciones  sustantivas que es la extensión universitaria, sino que desde ahí interrogamos a las otras dos funciones sustantivas que es la docencia y la investigación. Sin lugar a dudas al plantear en términos de saberes para la transformación social implica justamente repensar nuestras prácticas, repensar qué es lo que estamos haciendo, imaginarnos nuevas formas de construcción de conocimiento, imaginarnos nuevas formas de excelencia en la formación de nuestros futuros profesionales.

Yo voy a empezar con algunos interrogantes que tienen que ver con el eje del panel. En realidad la pregunta que nos hacemos es si se produce este diálogo, este encuentro de saberes, quién tiene la palabra, a quién se le da la palabra, respetamos la palabra, existe un diálogo genuino y permanente, qué valoraciones hacemos acerca del diálogo Universidad-Sociedad, institucionalmente cómo la vemos, cómo la vemos en estos encuentros, en estos espacios, con qué actitud y desde qué lugar se promueve este diálogo, si existen “encuentros de saberes” o muchas veces es imposición de ciertos conocimientos, si se diseñan estrategias institucionales que favorezcan este “encuentro”.

O nos podemos seguir preguntando si cada acción de la  Universidad-Sociedad se da en términos de transformación social, qué mirada hacemos respecto a las prácticas universitarias en términos de intervención social, cómo se integra la extensión a la docencia y a la investigación en este “encuentro de saberes” y quién define los problemas, qué lugar se le da al “otro”.

 Algunas de estas preguntas les pueden parecer obvias o sus respuestas obvias pero en realidad solo como para tomar como referencia del trabajo realizado quiero contarles que de 100 proyectos de investigación seleccionados al azar del sistema científico del país más de 90 surgen  exclusivamente desde la visión del investigador. De 100 proyectos de extensión seleccionados al azar de congresos, mas de 50 no dan cuenta de manera clara de la participación de los actores sociales en la identificación del problema y en la formulación del proyecto. De 100 prácticas las mayorías de ellas responden más a necesidades académicas que sociales.

Y esto no quiere decir que no terminemos desarrollando conocimiento socialmente relevante, no quiere decir que los procesos de intervención no terminen siendo altamente productivos, altamente dialógicos o que se construya permanentemente con el otro, no quiere decir que las prácticas no cumplan su función académica y también lo que deja en términos sociales. Lo que sí habla de esto es el punto de partida, la actitud al diálogo, de qué manera nos predisponemos y reconocemos al otro desde el primer momento, no desde decir que tenemos el conocimiento y la ciencia y desde ahí intervenimos. Por estas razones el abordar el tema del diálogo y encuentros de saberes para la transformación social, como bien lo plantea Boaventura De Sousa Santos por ejemplo, nos  parece importante y esto es para tranquilidad de los moderadores, ya que no vamos a profundizar en cada una de las categorías de análisis pero sí me parece importante por lo menos enunciarlas.

Tomamos a la educación como categoría de análisis. Educación, desde una perspectiva socio-crítica,  como derecho social y humano fundamental; obviamente aquí aparece la formación ética, los procesos de formación integral, no solo como profesionales sino como futuros buenos profesionales, ciudadanos críticos e individuos comprometidos socialmente.

La Universidad, es categoría de análisis,  en esa delicada tensión permanente entre Autonomía, Pertinencia y Calidad; la relación conocimiento-Poder, está puesta en juego, debatida, analizada y la debemos analizar desde el término de muchos autores como Foucault, Habermas y Gidens en su genialidad de la doble hermenéutica, esa puesta en común o en conjunción entre los saberes y conocimientos. Por supuesto que como categoría de análisis también tenemos a la Sociedad en términos de inclusión-cohesión social. La comunicación-Educación, central en cada acción que desarrollamos con la comunidad, este es uno de los nudos gordianos cuando hablamos de extensión, interacción y construcción mutua. Pero por supuesto que también cuando hablamos de construcción, tenemos que hacer una especial consideración a lo que es la alteridad y la empatía, como nos metemos en el otro, como soy el otro, como reconozco al otro, como veo que el otro me reconoce y de qué manera establezco ese vínculo. No existe  diálogo si no empieza a jugar la alteridad y la empatía en un sentido altamente de humildad partiendo de considerar que el otro tiene por lo menos cosas iguales de importantes que decir y que quiere ser escuchado. Obviamente democracia y políticas públicas que ayer se lo abordó muy bien. Y hay una categoría más, los modelos de desarrollo. Esto es lo que le da la riqueza conceptual y multidimensional a la extensión universitaria porque cuando hablamos de extensión universitaria estamos hablando de una dimensión académica, de integración de funciones y por eso la consideramos a la extensión como una función sustantiva. Estamos hablando de una dimensión comunicacional dialógica, estamos hablando de una dimensión pedagógica y métodos de formación de ciudadanos críticos comprometidos socialmente. La pregunta que nos hacemos es cómo formamos ciudadanos críticos y comprometidos socialmente, obviamente que cuando hablamos de extensión tiene toda una dimensión social, cultural y socio productiva. De esto estamos hablando cuando hablamos de extensión universitaria, por ahí seguimos escuchando en algunos discursos, invitaciones a cambiar el nombre, a pensar en otro nombre, como vinculación o responsabilidad social, en realidad lo que nosotros decimos continuamente es que la extensión es darle contenido, significación incorporando toda esta riqueza conceptual y multidisciplinar.

Ahora, desde la institución universitaria el gran desafío es como vamos incorporando en otros ámbitos, el institucional, esto que llamamos institucionalización y como lo vamos incorporando en todos los términos comenzando desde dónde nos posicionamos en cuanto a principios y valores, desde el enfoque teórico conceptual y obviamente cuando hablamos de  incorporaciones empezamos a preguntarnos y revisar y mirar como están nuestros estatutos, nuestras reglamentaciones, nuestros planes de desarrollo institucional. Y empezamos a imaginarnos en políticas y no nos quedamos ahí sino que nos imaginamos los instrumentos de gestión y empezar a mirar las prácticas, de qué manera.

  Y cuando hablamos de las políticas de extensión, las más sintetizadas son algunas de estas:

  • La  Democratización del saber y del conocimiento.
  • La Búsqueda de la apropiación social del conocimiento.
  • La Formación de ciudadanos críticos y comprometidos, que en realidad esto está comenzando a estar presente en todas las facultades
  • Aportes hacia una sociedad más inclusiva, justa y solidaria.
  • Compromiso en la construcción de un modelo de desarrollo sustentable.
  • Responsabilidad y profundización en su misión social y cultural.

Ahora me quiero centrar en tres grandes estrategias  que les quiero dejar, como para invitar, como para convocar al análisis, al planteo porque en realidad cuando hablamos en términos de diálogo y en términos de transformación tenemos que revisar y repensar como hacemos la universidad. 

Primera estrategia central, la incorporación curricular de la extensión en la formación universitaria. La segunda, una modalidad que aparece como nueva pero que tiene años de desarrollo y que en los ámbitos científicos y tecnológicos está empezando a asomarse,  es pensar en nuevas modalidades de producción  de  conocimientos socialmente acordados. Una tercera estrategia que tiene que ver con sistemas integrados y construcción colectiva de espacios integrados, es decir, diseñar mecanismos que den cuenta de todo el proceso, desde la construcción misma del problema hasta la valoración de sus resultados en forma colectiva.

Yo rápidamente voy a dar un recorrido de estas tres grandes estrategias que por la visión que uno va teniendo de nuestro propio sistema universitario no solo en la Argentina sino en Latinoamérica y el Caribe son las tendencias que van apareciendo como nuevas y que están empezando a hacer camino. Desde el punto de vista conceptual, vuelven a aparecer las multidimensiones cuando hablamos de esta incorporación en términos sociales, en la construcción de espacios micro-sociales, en términos comunicacionales, de esta dimensión pedagógica de la extensión. Las prácticas de extensión desde una perspectiva socio-crítica. Y los procesos de enseñanza-aprendizaje desde la educación experiencial con algunas modalidades pero fundamentalmente en una central que tiene que ver con la elaboración del problema o los procesos de enseñanza aprendizaje y  que también lo planteaba Alicia Camilioni. Y cuando hablamos de esto institucionalmente nos preguntamos de qué manera lo incorporamos. Y si ustedes dicen bueno, esto no es fácil, por supuesto que no es fácil porque es un cambio de paradigma. Nuestra universidad, en el año 2007, y nuestro consejo superior estableció prácticas obligatorias en todas las carreras de grado de la universidad y después de dos años de profundos debates con centralidad en el tema, estamos empezándonos a poner de acuerdo en un conjunto de criterios que orientan y pautan este tipo de prácticas. En la filmina aparecen distintas estrategias para incorporar estas prácticas a los espacios curriculares. Ayer el extraordinario panel que trabajó este tema hacía comentarios en cuánto a algunos aportes que tienen que ver con pensar distintas dimensiones para llevar a cabo estas prácticas, distintos espacios, para no forzar los mecanismos. Por ejemplo, nosotros tenemos proyecto de extensión de cátedra, que se diseña especialmente con la cátedra pero estamos planteando un conjunto de espacios curriculares donde empezamos a incorporar estos tipos de prácticas.

Segunda estrategia, central en este panel, el diálogo y la construcción para la transformación social. Cómo construimos conocimiento, conocimiento para quién, para qué, qué tipo de sociedad imaginamos en esa construcción, cómo participan los actores sociales en esa construcción del conocimiento, quién dice que éste problema es relevante. Quién dice que este problema es importante, quién dice que éste es el problema. Esta nueva modalidad, empiezan a asomarse como las primeras experiencias en este tema, aunque ya hay caminos recorridos en Latinoamérica y el Caribe, en determinados ámbitos. Estamos hablando de que los actores sociales participan desde la identificación de los problemas, participan en el proceso de la construcción del conocimiento y lo que no es menos importante, y esto es lo distintivo de esta estrategia, los actores sociales fundamentalmente dan su opinión, su valoración acerca del conocimiento construido.

El desafío es éste, construir esta interfase, este espacio de construcción mutua, de construcción interactiva con la sociedad. Esto significa pasar de la modalidad tradicional, la que denominan muchos autores modalidad uno, donde se entiende que la comunidad académica plantea y define los problemas de manera lineal (esto tuvo mucho auge en la década de los 80 y parte de la década de los 90). El conocimiento es orientado por disciplinas. La homogeneidad es caracterizada por los actores, instituciones e intereses. Pasar de esta modalidad a la que nos convoca Gibbons, la modalidad dos, en la que se recupera una concepción de ciencia-tecnología-sociedad, donde la producción de los conocimientos está centrada en el contexto de una aplicación y en la integración interdisciplinaria. Se considera la heterogeneidad de los actores e intereses. Los actores sociales participan en todo el proceso, donde esto facilita la comunicación y la apropiación social del conocimiento porque forman parte del proceso mismo. Existen experiencias de referencia en la región: las agendas de investigación venezolanas que en su momento se instalaron fuertemente; la Mesa Nacional de Entidades de Cebada, que bien lo desarrollaba Carlos Abeledo; la mesa de concertación social brasilera o algunas experiencias de nuestro propio país.

En nuestra universidad llevamos la segunda convocatoria de proyectos de investigación orientados en esta modalidad: 15 proyectos de experiencias en la primera convocatoria, 50 ideas proyectos generados en esta modalidad están en proceso de evaluación. Justamente, los objetivos centrales del programa de investigación orientado a problemas sociales y productivos están explicitados en esta modalidad.

La última gran estrategia que se convoca para profundizar, donde muchas universidades están ya haciendo camino, con mucha riqueza de lo que se está planteando en términos de intervención y en términos de construcción, donde el desafío está puesto nuevamente en la mirada en la sociedad. De qué manera construimos el trabajo, de qué manera lo hacemos interactivo desde el momento mismo de identificar los problemas. Esto es lo que empezamos a llamar en algunas universidades “conducción de sistemas integrados”, donde tiene una parte muy importante lo territorial, lo social, esta construcción en el espacio y en el medio social. Están presentados algunos objetivos: vuelta a la democratización del saber y el conocimiento, la incorporación curricular, la integración de funciones. Lo que venimos planteando y seguramente lo que ha cruzado este congreso.

La universidad va trazando en estos temas estrategias, en el caso nuestro después de 16 años de experiencia en el sistema fuimos identificando, pensando y repensando modalidades de proyectos, las prácticas fundamentalmente en términos de construcción social. Los programas ocupan un espacio muy importante en esta integración entre programas y proyectos. Y este es un tema central en esta interacción, está en juego este triángulo virtuoso programas-proyectos-construcción territorial, que nos lleva a otro triángulo virtuoso de las políticas públicas-actores sociales-universidad, que ayer se habló de manera muy clara en el otro panel, en el rol de la universidad en la construcción de políticas públicas.

Por lo tanto y para concluir, cuando hablamos de encuentro de saberes para la transformación social estamos hablando no solamente de esta vocación de llegar al otro, de transmitir al otro y de poder contribuir al otro, sino también saber que nosotros también nos estamos transformando, nosotros mismos nos estamos mirando. Y este proceso es una transformación mutua.

Para finalmente terminar con lo que nos plantea Rodríguez José Gregorio, en esta relación imbricada, dice, interactiva, enriquecida en términos de construcción permanente, porque está demostrado que una universidad que dialoga, que se mete en los problemas, que participa intensamente, que se involucra, es una universidad que se enriquece día a día en términos de construcción de conocimiento, en términos sociales, en términos de nuevas currículas, de nuevas formas de aprendizaje y en términos de nuevas formas de intervención.

Muchas gracias.

Ing. Stella Bianchi

Ing. Stella Bianchi

Ex Rectora de la Universidad Nacional de Salta.
Ex Presidente de la Comisión de Extensión Universitaria del Comité Ejecutivo del Consejo Interuniversitario Nacional

Buenos días para todos y todas, también mi agradecimiento a esta hermosa universidad por la organización que nos permite compartir entre todos este momento. Como me presentaron como Rectora, debo decir que ya no lo soy, ahora puedo decir todo lo que quiero y lo que pienso en esta nueva etapa de mi vida. Así que, allí vamos.

Yo preparé una cosa y después de estar dos días aquí quisiera decir otra, porque estos días de intercambio, de escucharnos, de participar van enriqueciendo y nos van transformando.

Aunque parezca mentira para los que me conocen, cuando vi el tema yo me pregunté qué pasa con la extensión universitaria, con las experiencias de tantos años, qué pasa con esto de que sigue sin estar suficientemente valorada. Ayer me motivó un compañero de mi universidad de origen, la Universidad de La Plata, cuando hablaba de esta universidad esquizofrénica, y realmente me motivó a repensar esto de la extensión. Yo había preparado algo que tiene que ver con los imaginarios de la extensión, me empecé a preguntar dónde estamos con la extensión universitaria, qué pasó a lo largo de la historia de la universidad, sin intentar hacer historia y sin intentar coincidir con todos ustedes.

Siempre rescato a Joaquín V. González en su imaginario desde la Universidad Nacional de La Plata 1907, primera conferencia de extensión universitaria. Y él planteó para ese momento una idea muy clara y muy contundente, le da el carácter de legal a la extensión, la va como formalizando totalmente por primera vez, aparentemente. Y la erige resueltamente en una función permanente. Esta extensión universitaria es acorde a la época, como decían ayer algunos expositores. Es acorde a ese momento histórico, de tratar de captar la capacitación de las clases obreras, de darle alguna distracción y en ese sentido se planteó en La Plata el primer momento registrado de extensión en esos años. Aparece bajo la figura de las conferencias de día domingo, de encuentros con bibliotecas populares, organizaciones populares, con la misma universidad con distintos sectores de los trabajadores, a poder llegar a participar de conferencias y clases.

Obviamente destacamos el imaginario de la reforma, todos lo conocemos, donde se plantea muy fuertemente el concepto de extensión universitaria y compromiso con la sociedad, entre otros de los principios de la reforma universitaria. Y aquí según Brusilovsky, que hizo un estudio de los tantos que ha hecho sobre este tema, plantea que la función de la extensión se incorporó a la práctica universitaria. Destaca los valores que la orientaban, como la solidaridad con los trabajadores, la confianza en la acción emancipadora del conocimiento y que se trataba de generar conocimiento científico y técnico incorporando a la mayoría de la población en su construcción.  Es una de las definiciones y conceptualizaciones que aún hoy compartimos y perdura.

Me costó mucho entrar en el imaginario de la universidad peronista, de 1946 a 1955, etapa que sin duda contó con una confrontación muy fuerte en los claustros, tanto de los profesores como de los estudiantes. Me encontré con algo así como ese estado de bienestar donde desde el estado se toman políticas que tienden a favorecer a las clases trabajadoras para el ingreso a la universidad, como fueron la eliminación del examen de ingreso y del arancel, la implementación de becas y el boleto estudiantil, las relaciones con la CGT, gremios y trabajadores y la creación de la universidad obrera. Sin duda podemos pensar que esa creación hoy está en las manifestaciones de la Universidad Tecnológica Nacional, que tiene su origen en la universidad obrera, para los trabajadores. Así fue pensada, fue la forma de pensar en llevar los beneficios del conocimiento a todos los sectores de la sociedad.

Con la revolución libertadora en la Universidad de Buenos Aires florece la extensión universitaria por esta oposición tan fuerte entre los dos modelos, el peronista y el posterior. Fue la UBA la que levanta la bandera de la universidad para el pueblo. Es el rector Obero de la UBA el que plantea el rescate de los principios de la reforma y se crea en la UBA en ese momento el departamento de extensión universitaria. Se destaca el Centro de Desarrollo Integral en Isla Maciel, un programa integrado de extensión, se crea EUDEBA. Se marca indudablemente el gran programa de orientación vocacional de la UBA. En el 56 la UBA convoca a la primera reunión nacional de extensión universitaria. De ese momento destaco un enunciado político que para mí lo marca Risieri Frondizi, rector del año 58, cuando diagnostica que “el hambre, la miseria y la enfermedad que padece nuestra América confieren a la función social de la universidad una dimensión que no tienen las anteriores. Ésta es sin duda la misión más descuidada entre nosotros, aunque una de las más importantes. Hay miles de universitarios que no ven la necesidad de que se preste especial atención a esa tarea.”

Y llegó el imaginario de los 70, obviamente previo a todas las interrupciones y los golpes de estado que se sufrieron en Argentina y que interrumpieron no sólo los principios de la extensión universitaria, sino las políticas universitarias y las políticas de Estado que tenían que ver con la democracia. La nueva primavera camporista desató una vorágine de las actividades de extensión, como fueron los estudiantes de arquitectura con las viviendas populares, los estudiantes de derecho con las consultas gratuitas, los estudiantes de farmacia con la fabricación de medicamentos propios. Pero obviamente, la primavera fue demasiado corta y ya sabemos lo que pasó después. Es decir, una nueva interrupción muy drástica que llega al 83 con nuevamente una primavera democrática, un renacer de la extensión universitaria, del cogobierno, de la vida democrática en la extensión y las universidades.

Luego no aparece un golpe de estado militar, pero aparece la década de los noventa, una nueva década infame en la Argentina, y a pesar de que la famosa Ley de Educación Superior plantea tibiamente los principios de la extensión, es muy tibia, no la define. Y aquí vivimos la crisis universitaria, la gran crisis nacional. La universidad como un modelo de resistencia nuevamente, ante los recortes presupuestarios, ante esa campaña de descrédito contra la universidad pública; a pesar de eso muchas universidades sí siguieron, retomaron y continuaron el trabajo de la extensión.

Pero cuando se habla de los noventa, hablaron mucho y yo también quiero hablar, porque no tenemos que olvidar, porque fue el momento en que se implementó la degradación de los recursos naturales en el país, la privatización de las empresas estatales produjo desocupación y retroceso en muchas ciudades y pueblos; el abandono histórico de las comunidades aborígenes se fue acentuando por las políticas de esa época, las comunidades se hicieron invisibles a los ojos de los gobernantes; la universidad se profundizó como una universidad profesionalista, de la mano del accionar del Ministerio de Educación de la Nación que sólo declara de interés público a las carreras sujetas a las profesiones liberales. Se desarrolló la universidad de la venta de servicios, la de los indicadores de eficiencia pero no de pertinencia; la de los programas de incentivos que todos sufrimos, por muchos. Ese programa de incentivos se instaló en la Universidad, como una universidad que despreció la docencia y la extensión.

Y aquí está la reflexión, de qué estamos hablando, de qué imaginario de universidad estamos hablando, cuál es la imagen que tiene la universidad actual y qué imaginario elegiremos para lograr el encuentro positivo de saberes que queremos para la Trasformación Social. Y aquí podemos recordar algunos conceptos que son importantes para una política de Extensión, que hemos tratado en la Universidad de Mar del Plata: América Latina es el continente más desigual de este planeta, aunque también el de más riquezas naturales. Esta “pobreza paradojal” no debe pasar inadvertida para la Universidad, que debe incluir entre sus nuevas misiones la atención de esta problemática tan acuciante. Alguna vez leí “la existencia misma de la Extensión Universitaria, debe su origen a la existencia de una sociedad injusta. Es hora de asumir la responsabilidad que nos toca.

En el imaginario universitario actual yo encuentro dos ideas de Universidad: aquella Universidad resultado de la aplicación de políticas neoliberales, en la que se habla de “lo social”; junto a la otra Universidad, ésa donde el diploma que logran sus egresados aún representa la superación social; en donde existen proyectos y Programas de Extensión, de Voluntariado Universitario, de Alfabetización y de Investigación participativa, donde se practica el desarrollo de actividades con la sociedad.

Hoy la Universidad Argentina es muy demandada, por eso hay que mejorar la estructura productiva y de empleo, la inversión social, la lucha por la igualdad, la justicia social, la equidad de género, la defensa de nuestros patrimonios culturales y naturales, el respeto y defensa de los derechos humanos, el desarrollo sustentable, la inclusión de sectores vulnerables en el trabajo y la educación, la inserción laboral y responsable de graduados, el respeto a la diversidad y la interculturalidad.

¿Qué universidad pública debemos seguir construyendo? Y creo que la respuesta puede estar dada, entre otras cosas, en la necesidad de recuperar la Universidad Pública para que se transforme en una Universidad Latinoamericana, revirtiendo la figura de esa universidad escolarizada y profesionalista,  donde el positivismo relegó a un espacio menos jerarquizado a las Ciencias Sociales y Humanísticas.

Tomando en cuenta que nuestra práctica es una entre muchas otras que se producen y circulan socialmente, generando formas de conocimiento alternativas al académico (campesino, indígena-popular, técnico, artístico, religioso, cotidiano, etc.), creo que es necesario profundizar los principios de la Universidad Pública. Una vez me hicieron discutir acerca de qué era una Universidad Pública y respondí que es aquella que responde  a un mandato constitucional, que ejercita la Autonomía Universitaria (no la soberanía), brinda igualdad de oportunidades,  practica el laicanismo, es pluralista, desarrolla su calidad con pertinencia, y es la que hoy debe decir no a la Organización Mundial del Comercio.

Y en el cómo se hace esto, coincido con el planteamiento buscado, pero insisto en que es necesaria la interacción entre las Universidades de América Latina, para provocar una efectiva integración regional mediante la concreción de proyectos y programas conjuntos, incluyendo en todas las instancias evaluativas de la universidad las actividades de extensión al mismo nivel que la investigación y la docencia, valorando las acciones y resultados vinculados con la Extensión y la investigación en publicaciones latinoamericanas. Y logrando de esta manera el reconocimiento académico para los estudiantes. Yo creo que la Extensión está muy bien en cuanto al reconocimiento académico a las prácticas solidarias, pero creo como Gustavo que lo planteó recién, no podemos quedarnos solo con las prácticas solidarias. La Extensión es mucho más que eso. No nos podemos quedar  en la defensa de las cátedras, una cátedra, una solita es muy difícil que haga Extensión. Podrán ser prácticas, podrá mejorar sus prácticas, pero no confundir  con que solo eso es hacer Extensión Universitaria.

Como muchas universidades que fueron incorporando a sus planes de estudio los principios de los derechos humanos y de la protección ambiental. Integrándose a los espacios socio-históricos, haciendo propias las luchas populares y colaborando en la construcción de una comunidad solidaria. Profundizando el desarrollo de la ciencia para contribuir al mejoramiento de las condiciones de vida de nuestro pueblo. Debemos volver hablar de si la palabra pueblo, creo que eso es cierto también;  tenemos que participar activamente en la resistencia del deterioro de nuestro sistema, desarrollando producciones sustentables, incluyendo valores críticos y éticos contrastando la teoría y la práctica, incorporando la Extensión a la currícula, entre otras cosas, son algunas propuestas, pero son coincidentes con muchos de expositores que hay en este panel.

Yo propongo de otra forma, la Extensión Universitaria sólo será una actividad aislada de la comunidad que le brindará a la Universidad un “barniz” para mostrarse en los sectores sociales afines al poder, pero no podrá colaborar en la tarea de disminuir la pobreza paradojal.

Y esta es mi última reflexión. Si la Universidad Pública deba y se insertara realmente en éste su continente, el más desigual del planeta, el de la pobreza paradojal, si realmente somos capaces de construir la nueva imagen que es la de una universidad como la Universidad Nacional y Latinoamericana, podremos pensar que es posible el encuentro positivo de saberes para la Transformación Social.

Lic. Inés Vázquez

Lic. Inés Vázquez

Rectora de la Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo

Quiero agradecer a la Universidad Nacional de Cuyo por la invitación por tenernos en cuenta, y nos incluyan en el espacio de universidades nacionales. Ustedes saben que la Universidad Popular de Madres de Plaza de Mayo, este año ha obtenido el  reconocimiento oficial de su funcionamiento, por la ley vigente, es la ley de la época del imaginario mercantilista, como vos mencionabas Estela. Por esa Ley vigente caemos en el espacio de la Universidades Privadas que en nada nos identifica, para nosotros es un gran paso haber llegado a este momento. Pero nosotros defendemos la enseñanza Pública en todos sus niveles, y hacia ella vamos y no descartamos que en el proceso de profundización y de transformaciones que se están dando en nuestro país, también con la Fundación para América Latina queremos lograr un espacio de interés social y por que no más profunda en el espacio público, el espacio de las Universidades Nacionales. Así es que especialmente agradecemos esta oportunidad de hablar acá.

También, me parece muy interesante el tema del Congreso, también habla de estas transformaciones en los últimos años que las universidades nacionales tengan como temas la función de la Extensión; que no solo hablan de las transformaciones que se están dando sino de la intención desde la universidad pública de preparar un camino de transformación más sólido aún,  de estar mejor preparados para esas transformaciones que involucran al conjunto de la sociedad.

Dicho esto, voy a comenzar a compartir con ustedes estas reflexiones a partir de la experiencia de la Universidad de la Madres. Le puse un título: La Universidad Popular Madres Plaza de Mayo como Extensión del Movimiento Político - Social. La Universidad Popular Madres Plaza de Mayo nació en los años finales de la post dictadura, es como decir la suma oprobiosa del genocidio más impunidad sancionada por los demócratas, que gobernaron el país entre 1983 y 2003. Nació en el año 2000 a contra pelo de la economía liberal y la cultura posmoderna, de espaldas al Estado Terrorista y enjuiciador, al aliento de las Madres y del pueblo en su conjunto.

Conviene detenernos en ese momento de creación, ya que a partir de su cabal comprensión, nos proponemos resignificar el tema que nos reúne en este Congreso, es decir, el concepto de Extensión Universitaria, en su historia, en su presente. En pleno páramo de los 90, con la enseñanza  pública degradada y desvirtuada en sus tres niveles, con la desocupación planificada de millones de personas, junto con la superexplotación de los salvados, con la clausura de la justicia para los crímenes atroces de la última dictadura y la entrega de nuestros bienes naturales, culturales, productivos, son las Madres Plaza de Mayo, que alertan a nuestra sociedad acerca de la importancia de formar cuadros políticos capaces de dar claridad y continuidad a las luchas incesantes de los sectores populares. Para acometer semejante desafío tienen presente la experiencia generacional de miles de hijos e hijas quienes siendo muy jóvenes e incluso en el momento de sus secuestros y desapariciones por el poder genocida, eran dueños de una formación política notable y de una amplitud cultural atravesada de innovación y arraigo en el sentir popular.

Tal hacer revolucionario en manos de aquellos jóvenes, constituía la expresión profunda y audaz de años de acumulación creativa y combatiente contra los poderes dominantes; y su potencialidad transformadora venía dada, justamente por su naturaleza colectiva, consciente, y resulta plasmarse en actos de contundencia transformadora. Si el horizonte instalado en la post dictadura puede considerarse como el reverso de esa turbulencia renovadora, las Madres apuestan a contradecirlo sembrando para recrear la gran aventura de la justicia y la libertad. Entregar gestos de ruptura, allí donde el consenso neoliberal impone la invisibilidad de semejante, especialmente si es que padece si confunde la angustia, es un despojado y después de abrir la brecha de seguir construyendo la base de sustento del gran proyecto transformador.

Así la idea de una Universidad Popular de lucha y resistencia, combativa y revolucionaria, con amor al saber y con el compromiso con el cambio social, se abre paso de esta manera, al cambio del siglo. Estamos hablando de los años 1999 y 2000, 2001, ¿Dónde estaban entonces las y los intelectuales académicos, investigadores del sector dominado de la clase dominante, de este suelo argentino? ¿Cuáles eran sus desvelos, su aporte crítico, su proyecto transcendente? Para que fuera un grupo de jóvenes madres con poco recorrido en la enseñanza formal, aunque con una probada inteligencia política escasamente reconocida, por cierto,  en los ámbitos de poder, en la encargada de lanzar el desafío de una Universidad para la solidaridad, el encuentro, el crecimiento del sustento colectivo transformador. ¿Que ocurría en la Universidad pública, en suma para que fueran ellas y no la mayoría de graduados y graduadas, investigadores, estudiantes y docentes allí formados los que tomaron la iniciativa?

Para ser justos en el análisis debemos considerar que existía entonces, desde luego, significativos referentes intelectuales que han acompañado en distintos momentos a nuestro pueblo y a las propias madres, desde luego, como parte de el. Sin embargo, lo llamativo, es que a diferencia de la contundente inserción del campo intelectual en distintas experiencias que adeudan desde los años 60 y 70 en nuestro país, en América Latina y en Europa, experiencias de la que algunos de ellos, incluso habían formado, habían participado, habían formado parte para la época  en la que las Madres de Plaza de Mayo crean esta cita de honor, que es la universidad popular o congresos intelectuales mostraba una preferencia política grupal, una inserción de proyectos sociales que sean productivos y solidarios, que tengan el privilegio de la formación académica, el acceso a la información, la práctica en el debate crítico y el placer del estudio. Para ser siguiendo justos, debemos decir que estos mismos académicos y académicas, de algún modo desgajados por la propia desapropiación genocida del proceso dialéctico en el que las luchas emancipadoras sustituyan a nuestros intelectuales serán quienes primeros respondan al desafío de las Madres y a su proyecto académico político.

Y aquí quisiéramos introducirnos en la noción de extensión, para pensar, analizar  y con ella creer que estamos revisando y analizando la propia noción de Universidad a fin de elaborar el diálogo compartido, la idea de universidad que creemos válida, y auspiciosa para los tiempos, no sólo el que nos toca vivir, sino que construiremos gestar.

Como lo hemos señalado, en otras oportunidades, inocentemente en la apertura del Congreso estudiantil Latinoamérica Educa, que se ha realizado en setiembre pasado en la ciudad de La Plata, la pregunta por la extensión universitaria, no es la pregunta por un área de la institución universitaria, como puede ser la docencia  o la investigación, sino que es la pregunta por la noción misma de universidad, y en tal sentido presenta los términos en tensión, la disputa de ideas y construcciones simbólicas en que damos esta batalla cultural. Me explico, si la extensión se la ha entendido estoicamente, aun para el caso de proposiciones, experiencias comprometidas, solidarias como la prolongación o el conducto por el cual llegar a sectores populares o sociales diversos o construcciones de conocimiento no surgidas del propio seno popular, nuestra idea para que esta visión asimétrica deje de ser tal y se transforme, se basa en tres ejes primordiales que deberán articularse creativamente. Primero, cambiar la composición social de la universidad. Segundo, elaborar contenidos curriculares para que sean capaces de producir pensamientos y acción situados histórica y  regionalmente; no únicamente en el área al principio más permeable de las ciencias sociales, sino también en el área del desarrollo científico-tecnológico. Tercero, concebir al espacio universitario en su conjunto como un frente más en la compleja transformación de la relación y explotación de las sociedades capitalistas.

El propio término Extensión nos ubica en la idea gráfica de un  centro o eje a partir del cual se expande la actividad universitaria propiamente dicha. Ese centro debe extender  saberes y acciones desde si hacia fuera, porque algo por no decir casi todo en él no es parte del sujeto social al cual desea llegar. Ahora bien para el caso de nuestra experiencia puntual la Universidad de las Madres, cuál sería el centro cuál la posible periferia no es el propio acto de creación de esta diminuta en términos numérica experiencia que hace un momento reseñamos profundamente, el cepillo a contra pelo  del concepto de extensión incluyendo su formulación reformista. En este caso no son los habituales sujetos de la extensión universitaria quienes invirtieron la norma y crearon no ya un área o sección universitaria sino una universidad complejamente integrada donde el sujeto popular expresa su voluntad de formar y formarse como profesionales sensibles, altamente capacitados y comprometidos para el destino de  emancipación de los pueblos. Cuando en la universidad en el grado y posgrado tome la piel morena de nuestra tierra, cuando produzca conocimiento colectivo desde nuestra América grande y desde las pequeñas Américas o porciones de ella que somos cada sur región, cuando experimente y realice la ciencia y el desarrollo tecnológico que nuestro país requiere, sin tutelas ni contenciones impuestas a su potencial, cuando el anhelo de armonía de los seres humanos con la naturaleza, con sus semejantes y consigo mismo, orienten la producción de saberes esa Universidad será ella misma en su totalidad, extensión sí pero de las energías liberadoras de las ansias de transformación y mejoramiento de nuestros  pueblos. Universidad Nacional Popular y Revolucionaria no puede ser simplemente la que va hacia el pueblo, porque en esa formación teórico práctica esta todavía inscripto el hiato de la desigualdad y de la ajenidad. Universidad Popular y Revolucionaria deberá ser la que surge del pueblo y por eso no necesita de ir a su encuentro como sujetos externos, ya esta en él, ya es parte y expresión de él, investiga intercambia articula y aplica con espíritu innovador y responsabilidad ética los saberes construidos en la heterogeneidad popular.

Con diez años de existencia nuestra Universidad Popular tiene todo por elaborar uy aprender y estas ideas que estamos compartiendo quiero decirles, son desafíos que nos proponemos en primer lugar para nosotros mismos, aspiramos a gestar hombres y mujeres nuevos a transformar transformándonos, a ser críticos del sistema vigente sometiendo prioritariamente nuestra acción y devenir a esa crítica de cambios necesarios, intentamos caminos. Solo dos ejemplos para poner en común. Desde 2006 las madres construyen viviendas confortables y relaciones sociales dignificantes en los barrios mas postergados del país a través de la misión “Sueños compartidos”. En este año 2010 luego de un rico proceso de transformación en materia subjetiva protagonizada por hombres y mujeres del pueblo, la Universidad Popular cuenta con sus primeros estudiantes de grado provenientes del barrio del Pañuelo Blanco, antes conocido como ciudad oculta en la zona sur de Bs. As. Cambiar la composición social de la Universidad para que ésta no tenga que ir, desembarcar, llegar si no que sea expresión vital de las infinitas ansias de saber y de comprender del pueblo en estado de crecimiento y transformación.

Todos los martes y jueves de 16 a 20 hs la sede de la Universidad Popular recibe a un grupo de alrededor de 60 hombres y mujeres privados de su libertad que cursan el períodos de salidas transitorias, algunos de ellos están cumpliendo condenas de mas de 30 años y están saliendo, participan del grupo de teatro “Amplio salvatablas”, comparten allí sus saberes con estudiantes y docentes, exponen en nuestros congresos internacionales de economía política y derechos humanos, y de salud mental y derechos humanos; han formado los espacios “presos del teatro”, “presos de la literatura” y “detenidos en movimiento”. Algunos de los que han obtenido la libertad trabajan en distintos oficios en el ámbito de la universidad o son estudiantes de algunas de sus propuestas académicas. Concebir el espacio universitario en su conjunto como un frente más en la compleja transformación de las relaciones de opresión  y explotación de las sociedades capitalistas.

Para finalizar quiero decirles que el gran cambio, la gran diferencia, la realizaron las madres un 30 de abril de 1977 cuando nadie, absolutamente nadie creía que la plaza de mayo, lugar histórico de la identidad política y las luchas de nuestro pueblo eran sitios señalados para enfrentar a los genocidas, partieron la historia en dos y no han cesado en 33 años de existencia de entregar formas de liberación a la sociedad argentina y a la cultura revolucionaria. La Universidad Popular como el país todo tiene por delante el inmenso desafío de merecerlas.

Muchas gracias.

Roberto “Tato” Iglesias

Roberto “Tato” Iglesias

Licenciado en Sociología. Fundador de la Universidad Trashumante

Bueno, buen día a todos. Yo quiero agradecer realmente al rector y a las personas que me invitaron porque en realidad no me suelen invitar a este tipo de acontecimientos y bueno, me agradó bastante que lo hicieran y también a personas que… ustedes vieron que siempre en los congresos hay personas que lo invitan, escriben, te explican, te dicen donde tienen que ir; para mí fue muy importante técnicamente la eficacia que tuvieron y un poco la amorosidad como el que se contactó conmigo Roberto Salim, y quiero en la persona de él agradecer a todos los compañeros que estuvieron en la organización del congreso. Les pido un aplauso para ellos.

Yo tengo una mirada muy crítica del país, de la universidad y de extensión universitaria. Sé que es altamente peligroso ser crítico en general en el país y más en estos ámbitos pero lo voy a hacer con mucho cariño, porque creo que los críticos lo tienen que ser en todos los sistemas, sean capitalistas, socialistas pero siempre ofreciendo una mirada distinta a quién tiene el poder.

Roberto me decía que escriba algo, que iba a ser publicado en una revista con IDD o ISE o no sé, yo le dije que no me interesaba publicar en ninguna revista con referato, que jamás  publiqué en una revista con referato y que no iba a escribir nada porque iba a improvisar sobre la marcha lo que iba a decir de acuerdo a como me sintiera y que además no actualizo mi curriculum desde el año 2000. Muchas veces he quemado diplomas que me dan públicamente como una muestra de protesta frente a un sistema universitario donde, comparto lo que decía la rectora, pero creo que esta venciendo largamente el sector tecnocrático sobre aquellos que estamos teniendo una visión más popular de la universidad. La universidad para mí no solamente no es una universidad popular, que tendría que serlo ¿no?, como dijo la señora, sino que también ha perdido su esencia de universidad pública. La universidad se ha comercializado, es un centro de comercialización donde se venden títulos de posgrado y de máster, y hay una carrera terrible por puntaje. Yo no entiendo muy bien, porque nunca estuve dentro de estas cuestiones de escribir capítulos de libros para que te den puntaje, nunca escribí un libro y andar siempre atrás desesperadamente en ver como conseguir puntos para después poder tener cargos, me parece una cuestión que la rectora expuso muy interesante para mí, pues resumió muchas cosas de la historia de la universidad.

La dictadura militar rompió con la universidad pública, destruyó las ideas y destruyó a los hombres que tenían las ideas, destruyó la sociología y de paso mató también ya que estábamos, a los sociólogos o a los psicólogos y tantos otros. La Ley Federal de Educación y la Ley de Educación Superior dictadas en la época menemista no fueron después ni derogadas como ley ni derogadas espiritualmente y simbólicamente dentro de la universidad hasta nuestros días, por eso sigue vigente.

Yo quería contar (yo creo que la salida forma parte del conocimiento profesional) un poco, quizás muy brevemente el proyecto de donde nosotros nacemos, porque nosotros ya nacemos en el 83. Al regreso de la democracia muchos sociólogos y educadores populares sin saberlo en todo el país empezamos a trabajar de vuelta en la educación popular, en nuestro caso en la provincia de San Luis fundamos una organización que se llamó CEP “Centro de Educación Permanente” que le pusimos permanente porque nos daba miedo ponerle popular, estábamos en el 83, 84. Durante siete años hicimos trabajos en barrios de San Luis, para mí bien interesantes, tan interesantes que aquí marco dos cosas que están marcando nuestro destino. Tuvimos que irnos de los barrios porque el democrático hoy Gobernador Adolfo Rodríguez Saá empezó a apedrear no a nosotros sino a la gente que trabajaba con nosotros, a romperles la bicicleta, a perseguirlos, fue un fenómeno que se mantiene hoy en muchas provincias y en muchas localidades de compañeros que son luchadores y que son perseguidos en democracia y a veces asesinados, lamentablemente. Y lo otro fue que hubo una discusión interna en el grupo y nos peleamos, o sea, fragmentación que también sigue hasta nuestros días, no hay grupo que no este fragmentado, no hay organización que no esté dividida, como dice un amigo mío Nano Valvo “la izquierda es siempre divisible por dos” y parece que no podemos superar este acontecimiento. Bueno, desde ahí nos conformamos en un grupo que se llamó  “Sendas para la Educación Popular” y ya empezamos a recorrer el país pero en la educación formal, dando cursos para docentes, siempre desde una mirada de educación popular, siempre, la mirada de educación popular. Para hacerla corta hicimos allí (somos fanáticos de generar  redes de movimiento) una cosa que se llamó Taller de Talleristas, que acá lo hicimos en La Paz, en Mendoza, pero recorrimos varias provincias; todo esto sin un peso, ni de la universidad ni de nadie, era con costos propios hasta que empezamos a relacionarnos con artistas. Había un movimiento cultural muy fuerte desde Santiago del Estero, Córdoba, Salta, Jujuy y que se reflejaba en Córdoba, empezaron a aparecer nuevos poetas, nuevos actores, nuevos bailarines, nuevas formas de bailar que quizás venían de Juan Saavedra que después lo toma Silvia Servini (que estuvo mucho en Mendoza y en La Rioja), Raly Barrionuevo, los Coplanacu y muchos movimientos que nos relacionábamos, y empezamos a trabajar la idea del arte y la política pedagógica, que tenía para darle el arte al pensamiento político pedagógico y que tenía para darle la política pedagógica al arte, y así, como pensamos salir con un “circo criollo” a recorrer el país, no pudimos hacerlo, pero después si hicimos varias funciones. Una la hicimos en un lugar (local) de las Madres, en Solano.

Bueno después se nos ocurrió, en realidad les voy a ser franco, nos queríamos ir de la universidad, ya no soportábamos mas ni el tipo de alumnos que teníamos, discúlpenme los alumnos, pero que no les interesaba nada de nada, solamente estábamos hartos y podridos de vernos darles clases sin que quisieran aprender porque creo que en el fondo no querían aprender, me parece que era un jardín de infantes donde estaban reposando para poder ver si conseguían trabajo. Estoy hablando de la época del 90. Y aparte queríamos ver con nuestros propios ojos los problemas que habían en el país, entonces le pedimos al decano de la facultad un colectivo viejo que estaban por rematar allí, que era de unos biólogos que tenía por nombre El Quirquincho y cuando lo reformulamos, lo reactivamos salimos a recorrer el país en el año 98 y en el año 2000 hicimos dos giras. Hicimos 30.000 kilómetros, manejaba yo en aquel momento. Realizamos tantos talleres de educación popular y de construcción política pedagógica, no con la idea de formar cuadros, si no con la idea de que la gente pudiera acceder a otro tipo de conocimiento, entendiendo que llevábamos nosotros una universidad distinta, que escuchaba a la gente, que trataba de ver que problemas tenía, como analizaba esos problemas, cuáles eran las causas de esos problemas, etc. Obviamente en ninguna de las dos giras jamás nos llamo nadie de la universidad, a nadie le importaba si tenía algún problema, si necesitaba plata, si estábamos bien o si estaba vivo, jamás. Los únicos que nos despidieron fueron los no docentes, cuando me arreglaron el colectivo fueron los únicos que nos aplaudieron cuando nos fuimos, ni un docente ni un alumno, nadie.

Bueno esto fue generando toda una organización de educación popular que hoy se llama la “Red Trashumante de Educación Popular” que tiene grupos en muchas provincias y hoy, siguiendo un concepto de horizontalidad, son los chicos que fui conociendo en la ruta los que manejan el colectivo y los que están dando talleres por todo el país; ya llevamos cerca de 80.000 kilómetros recorridos. Ahora estamos arreglando El Quirquincho (que es el setentista en la década del 70) y vamos a hacer una gira por San Juan el año que viene, a pesar de que algunos profesores de aquí de Mendoza dicen que El Quirquincho jamás pasó el Arco del Desaguadero, bueno hemos hecho ya 80.000 kilómetros.

El decano de aquel momento que incluso fue rector de nuestra universidad a quién yo siempre le agradecí, porque él piensa totalmente distinto a lo que yo pienso, y siempre lo decía, “yo pienso distinto al profesor pero lo apoyo porque me parece que está bien la pluralidad y que pueda llevar adelante este proyecto”. Entonces él nos metió en extensión universitaria en el año 2000 y nos dieron 1500 pesos para apoyarnos, y nosotros quiero decirles que nos fuimos de extensión universitaria en el año 2008 nos seguían pagando los mismos 1.500 pesos del año 2000; pero no nos fuimos por eso sino porque ya no compartíamos en absoluto la política de extensión, las concepciones y las ideas.

Voy a poner dos ejemplos anecdóticos. Uno, yo lo traje a Paulo Freire a la Universidad de San Luis, yo era muy amigo de Paulo, era un acontecimiento para nosotros extraordinario, en plena época menemista llevarlo a Pablo a San Luis, ponerle un club de básquet de 3500 personas de todo el país, de Bolivia y de Chile escuchándolo, los taxistas no entendían nada y me preguntaban si era un gurú o un viejo que estaba vendiendo algo porque estuvo ahí dos horas hablando, y todo esto está reflejado en un libro que se llama el “Grito Manso” que lo publicó el siglo XXI. Y después lo trajimos a Eduardo Galeano. A Paulo la Universidad le dio nuestro Honoris Causa y a Galeano se lo ofreció también pero cuando vino e hizo conferencias pasaron cuatro años y no le habían dado el título de Doctor a Eduardo Galeano porque no era catedrático, tenía título secundario, no tenía máster, no tenía doctorados, no tenía cursos hechos, no había escrito capítulos de libros. Entonces yo le mando una carta, yo era muy amigo, rogándole, pidiéndole “por favor te pido mandame un currículum tuyo que lo necesito para demostrarle al consejo superior quién sos vos”. Nunca me voy a olvidar, lo tengo guardado, me mando un fax al rectorado que decía “Ridículum, soy escritor” y fue todo lo que me dijo. Cuando después de seis años la universidad entendió que Eduardo Galeano era escritor, uno de los más prestigiosos de América Latina, más traducido a idiomas extranjeros, le dieron el título pero no vino, le ofrecí venir y me dijo que no, que se lo mandaran por correo y así hice.

Otra anécdota que tiene que ver con esto, nosotros hemos trabajado mucho con el movimiento campesino de Santiago del Estero y estaba en el campo justamente hablando con un señor, Raimundo que se murió hace dos años y le pregunté cuál era su concepción de escuela porque nosotros estábamos trabajando en un proyecto de una escuela de formación de maestros campesinos y así me dijo muchas cosas, pero brevemente, era que para él la escuela campesina tenía que recordar cómo llegaron ahí los campesinos, cuál era su cultura, cuáles fueron sus luchas, cuáles fueron sus luchas de vida y de muerte, porqué mataron a muchos antepasados, donde estaban robando, los chicos tenían que saber de toda esta historia, recuperar el quechua, hacer una escuela de esto, me dijo un montón de cosas y  entonces yo (uno siempre comete errores como todo popular sociólogo) le pregunté donde había estudiado, no le pregunté por máster porque me pareció demasiado y me dijo que era analfabeto que era absolutamente analfabeto no sabía ni leer ni escribir. Entonces nosotros nos encontramos con una universidad que en realidad está haciendo analfabetos políticos. Yo daba sociología en primer año en la universidad y siempre preguntaba, escúchenme ¿Qué pasó en la batalla de Caseros? ¿Cuáles eran las ideas por las que se combatió? ¿Qué fue la Generación del 80? ¿Qué impacto político tuvo en 1914 la Ley Sáenz Peña? ¿Quién era Irigoyen, por qué le hicieron un golpe militar? ¿Qué fue la década infame? ¿Qué fue el GOU? ¿Qué fue FORJA? ¿Quién fue Perón y por qué también le hicieron un golpe militar? Y así sucesivamente no tenían ni la menor idea y llevaban catorce años dentro del sistema educativo, entonces no es casual que hubiera muchos proyectos como la Universidad de las Madres, el frente cultural Darío Santillán (que acá están algunos de sus integrantes) que están trabajando bachilleratos populares. Hay grupos que están empezando a trabajar con los campesinos en escuelas campesinas, por el MST hay un montón de escuelas fuera del estado; es más en México uno de mis nueve hijos, me gusta a mí tener hijos, que está en México, siete son mujeres y dos hombres, la mayor tiene cuarenta y el mas chiquito tiene cuatro (creo que es mío, así me han dicho, pero bueno) me dice, que ya en México se están haciendo escuelas para pobres, universidades para pobres, porque es cierto, en nuestras universidades no hay gente de los sectores populares ya no cursan mas y la gente de clase media baja están teniendo enormes dificultades.

En síntesis yo creo que la extensión se ha llenado de papeles, para hacer un proyecto uno tiene que llenar un montón de papeles con objetivos, metas, números de documentos, a mí me cansó y después hay que hacer diez mil papeles más para decir que es lo que se hizo y eso está matando de alguna manera la esencia. Yo creo que el nombre de extensión, que el Paulo Freire tiene un libro hermoso que se llama “Extensión o comunicación” donde explicaba esta cuestión, porque la universidad siempre estuvo atrás de un muro, la universidad para mí se está mirando a sí misma, se está mirando hacia adentro, no solo para el pulquerío de la pelea política partidaria que es constante y permanente sino también para ver quién es más inteligente, quién tiene más títulos, quién tiene más cosas, quién tiene más cuestiones, quién toma más concursos, quién derrota a más gente en los concursos, es todo realmente una pelea muy difícil de olvidar. Entonces Paulo decía ¿Por qué extensión? ¿Por qué extiende el que sabe al que no sabe, extiende el que está adentro al que está afuera?, entonces ya la propia palabra invalida que los sectores populares tienen saberes; pero bueno ya me queda poco tiempo, yo pensaba hablar una hora y media que es lo que hago siempre pero bueno no voy a poder. Yo digo esto, me acuerdo que Mauricio López, mendocino, nuestro primer rector de la Universidad Nacional de San Luis del cual también fui muy amigo y funcionario de él, cuando llegó a  la  Universidad  de San Luis ¿qué hizo? paró las clases cuatro meses, dijo, señores vengan, docentes, no docentes, alumnos vengan,  vamos a discutir la universidad que queremos. Estuvimos cuatro meses discutiendo los objetivos de la universidad, la universidad para quién, que tipo de profesor, que tipo de alumnos, etc, etc, etc. Hoy amén de que el Doctor Mauricio fuera desaparecido y muchos otros estuviéramos encarcelados, tuvimos muchos compañeros muertos y desaparecidos, pero a mí me parece que hoy la universidad pública tendría que sentarse a reflexionar un poco, tendría que revisar la Ley de Educación Superior, tendría que revisar su concepto de autarquía porque dejó de ser autárquica, tendría que revisar su concepto de autonomía porque dejó de ser autónoma; nosotros tenemos un Ministerio de Educación en el que baja las políticas, baja el presupuesto, baja las líneas y en base a eso nos estamos moviendo y tendríamos que revisar el concepto de extensión y tendríamos que estar todos sentados allí, alumnos, docentes, no docentes discutiendo y rediscutiendo que tipo de profesor queremos, que tipo de docente queremos, que tipo de país queremos. A mí me gusta pensar en la palabra revolución y a la palabra revolución yo siempre le agrego revolución en vocal, porque no podemos estar pensando siempre en la revolución rusa o pensando en lo que pasó en la década del 70, porque pasaron, lo que tenemos que rescatar de esas épocas es porque ganamos y porque perdimos, aprender de lo que perdimos, hacer una revolución que parta de ésta realidad, de ésta forma de crecer que estamos teniendo, de ésta posmodernidad, de éste neoliberalismo, de lo que sea; pero si perdemos de vista que tenemos que re revolucionar el sistema, que tenemos que transformar el sistema, va a ser muy difícil cambiar la Universidad y va a ser muy difícil cambiar el concepto de extensión.

Por último, tendría que explicarlo con más tiempo, pero, a mí me parece que hay que hacer estallar las instituciones, eso es un concepto de una psiquiatra francesa Maoní, que justamente lo concibió en la época del mayo francés, no es casual, como los conceptos iluminan posturas diferentes ¿no?. Ella hizo una experiencia con chicos especiales, los llevó de su pueblo a otro y en menos de un mes empezaron a hablar, empezaron a salir, a comprar al kiosco y entonces elaboró el concepto de que las instituciones hacen más especiales a los chicos especiales, las cárceles hacen más delincuentes a los presos, las escuelas más tontos a los chicos, entonces esa era un poco la idea de este concepto. Entonces como hacerlas estallar no quiere decir ponerles una bomba, quiere decir como cambiar lo instituido, como formular nuevos instituyentes para que verdaderamente dejemos de hablar y empecemos a hacer.

Bueno. Muchas gracias.


María Isabel Giacchino de Ribet

María Isabel Giacchino de Ribet

Coordinadora Nacional de Educación en Contextos de Encierro - Ministerio de Educación de la Nación

En primer lugar, gracias por la invitación a participar de este evento tan importante que, por lo que he visto, tiene un montón de actividades simultáneas que implican una capacidad logística importantísima.

Para comenzar, me gustaría explicar que la modalidad tiene dos nombres.

Según la ley de Educación es Educación en contexto de privación de la libertad, pero tiene otro nombre con la que ha sido aprobada dentro de la estructura del Ministerio de Educación que es Modalidad de Educación en contexto Encierro. Se puede llamar de las dos formas. En esta presentación vamos a tratar de hablar de la modalidad en contexto de encierro relacionándola con la Universidad. Hemos comenzado con un proyecto que en gran medida está inspirado en lo que está sucediendo aquí en Mendoza, la UBA ha sido pionera en esto, pero aquí en Mendoza están ocurriendo cosas muy interesantes a nivel universitario.

Y lo hemos denominado a este Proyecto “Campus Universitario en contexto de encierro”, porque en el campus universitario que se da en estos contextos no hay aulas pintadas de rosa, se da en las cárceles, y son viejas, sucias y con mal olor y, aunque sean nuevas, siguen siendo un lugar de encierro, por lo tato siguen siendo feas, cosas que marcan a las personas de manera profunda.

Yo quisiera retomar lo que dijo Mariana Castiglia: la modalidad en contexto de Encierro tiene por objetivo garantizar que un sector de la población, que se encuentra en contexto de encierro, invisibilizada para el resto de la población y que tiene muy pocas posibilidades de reclamar por ella, también tenga el real ejercicio del derecho a la educación sin discriminación. Los condenados o procesados, mujeres o varones, los travestis, los violadores, los criminales, todos tienen derecho a tener educación. Y desde la modalidad estamos generando distintos tipos de políticas ajustadas a estos grupos, que los órganos de gobierno tan bien clasificados los tienen. La escuela y la educación tienen la función de acercar personas de diferentes espacios gubernamentales y algunos no gubernamentales que quieren aportar a la educación en contextos de encierro.

¿A quiénes nos dirigimos?

Nos dirigimos a todas las personas que se encuentran en contexto de encierro: niños que se encuentran en rehabilitación, niños que viven en prisión con sus mamás o bajo la medida de prisión domiciliaria, adolescentes que están acusados de situación de delito, jóvenes en institutos cerrados. A todos los que no pueden ir a la escuela externa, la escuela va a ellos, para garantizarles la educación obligatoria (primaria y secundaria). También en cárceles para jóvenes y adultos que no han completado los niveles obligatorios, para garantizar que puedan llegar a la universidad. Porque después de muchos estudios que se han hecho, hemos visto que la mayor reincidencia se da cuando menos educación tiene. A mayor educación, menor reincidencia.

No quiere decir que trabajamos por la reincidencia, sino por el derecho a la educación. Una persona puede sostener la decisión de no delinquir cuando tiene cómo hacerlo, y cómo hacerlo puede ser tener una acreditación o título universitario; aunque la mayoría de los detenidos, el 93%, no ha terminado el colegio secundario. Cómo un detenido cuando sale puede conseguir trabajo si hoy a los chicos se les está pidiendo educación secundaria por lo menos.

Un futuro se construye a partir de que se toma un lápiz y se empieza a escribir el nombre propio o una carta a los hijos. Nos ocupamos de todos los niveles educativos, nivel inicial para los niños, educación primaria y secundaria para los que no han terminado, y universitaria para los que han terminado el secundario. Muchas veces ha pasado que el mismo CUD ha sido acusado de elitista porque tiene pocos alumnos, y tiene pocos alumnos porque hay gente, en la misma unidad penitenciaria, que no ha terminado el secundario y todos sabemos que la universidad tiene que ser para todos, para el pueblo. Pero para ello, tienen que tener el titulo del secundario, ahí es donde vienen las escuelas de jóvenes y adultos que ofrecen esta posibilidad y formas más rápidas de llegar. Como por ejemplo, el programa de alfabetización Encuentro o Fines. Quizás no son posibilidades que perduren en el tiempo, porque son programas a término, pero que en la actualidad son válidos. Articulamos, además, para que haya educación para el trabajo artístico en las Unidades.

La presencia de la Universidad en las Unidades Penitenciarias

Fíjense qué cambio se produjo: en el 2002 había 45.000 detenidos, entre ellos 11.000 estudiantes y de éstos últimos, 383 eran universitarios. Es decir, sólo el 0.85% de los detenidos eran universitarios. ¿Qué paso en estos años desde el 2002 al 2008? La ley de educación movilizó y aumentó la cantidad de estudiantes en un 89%, de 1100 a 2000, de los cuales 610 son universitarios, lo que equivale al 1.14%de los detenidos. Tenemos que seguir sosteniendo ese crecimiento.

Ahora voy a ser muy breve, les quiero contar que se están realizando experiencias muy interesantes, a cargo de las Universidades Nacionales. Por supuesto, la UBA fue la pionera, en 1989 comenzó con la Unidad de Devoto pero después lo extendió a las cárceles federales. Y con su propios programas académicos.

  • La Universidad Nacional de La Plata tiene una larga trayectoria de trabajo en la Unidad de 18 de Gorina y está dando ofertas en La plata, Gorina, Florencio Varela, Mercedes, San Nicolás, de las carreras de Derecho, Periodismo, Sociología e Historia.
  • La Universidad Nacional de Cuyo llega a los establecimientos de Alma Fuerte, El Borbollón, San Felipe y Boulogne Sur Mer con 12 carreras: Derecho, Sociología, Trabajo Social, Ciencias Políticas, Historia, Letras, Ciencias de la Educación y Filosofía, entre otras. Además de las carreras de grado hay propuestas de extensión, talleres de plástica, culturales, recreativas y una cuestión muy interesante que este año implementaron: orientación vocacional a cargo de psicopedagogas. Es maravilloso que hayan hecho esto y que hayan llevado las urnas para que voten los alumnos. Así que los felicito de corazón.
  • La Universidad de Córdoba en el Penal de Gral. San Martín, que ofrece Filosofía, Historia, Bibliotecología y Ciencias de la Educación.
  • La Universidad Nacional de Mar del Plata llega a las Unidades de Dolores y Olmos que se encuentran más cerca de La Plata pero llega la UNMdP con Derecho.
  • La Universidad Gral. San Martín, que dicta en la Unidad de José León Suárez Sociología y tiene una serie de talleres muy interesantes en extensión sobre informática, derechos humanos y otras propuestas. Ha generado, además, una serie de actividades de cultura, llevaron grupos musicales y se armo una fiesta bárbara.
  • La Universidad de Lomas de Zamora, que trabaja con Florencio Varela, ofrece la carrera de Periodismo.
  • La Universidad del Noroeste de Buenos Aires trabaja con la Unidad de Junín, y ofrece Derecho no sólo para los detenidos sino también para los agentes penitenciarios. Durante el 2011 va a trabajar junto con el Instituto Superior de Junín para dictar juntos la carrera.
  • La Universidad Nacional del Centro, en la Unidad de Olavarría, ofrece Antropología, Arqueología y Comunicación Social.
  • La Universidad del Litoral trabaja con Santa Fe de un modo distinto, con un centro multimedial que tiene y a través de aulas virtuales ofrecen tecnicaturas superiores en Higiene y Seguridad Alimentaria, Interiorismo y diseño y Previsión social.

Hay muchas otras Universidades que seguro están haciendo este tipo de acciones pero que lo desconocemos. Así que, en este mismo momento, los invito para compartir experiencias en un blog que se ha creado, que aprovechemos para intercambiar también que estamos haciendo, ya que es una alegría para todos, el primer paso que es conocer.

Nuevas Propuestas

Y vuelvo a la realidad, nuevas propuestas y cómo vamos a hacer para, de a poquito, ir transformando clases que da la Universidad en estos lugares de encierro en un campus universitario.

Por ahora es impensable porque, por ejemplo, en Cataluña la zona de la universitaria de una unidad penitenciaria tiene una pileta para natación y ¿está mal eso? No para nada todo lo contrario.

Campus universitario ¿Qué es? Brindar carreras de grado ¿cuáles? Hay que sondear los perfiles de los alumnos y ver las posibilidades de la universidad para brindarlas, hay carreras que requieren otras inversiones como laboratorios, etc.; y quizás no pueda afrontarlo. También empecemos a pensar carreras de posgrado, porque hay un tema, tenemos en las cárceles gente que ya esta con título universitario y que está cursando su segunda o tercer carrera. En Devoto, el que era presidente del centro de estudiantes estaba cursando su tercera carrera y quizás debemos empezar a pensar que en vez de tres carreras de grado, sea mejor empezar a especializarse en alguna de ellas.

Otra cosa a realizarse son talleres de extensión, bibliotecas, que aquí en Mendoza la biblioteca ha sido un factor dinamizador enorme y son pioneros también. Yo no les vine a hacer propaganda a Mendoza, pero se lo merecen porque tienen servicio de Internet dentro del espacio universitario en el cual funciona la biblioteca abierta (que se ha trabajado desde Nación) y está en online con la biblioteca de la UNCuyo. Entonces cuando se necesita un libro se lo pide y así se están haciendo interrelaciones interesantísimas.

También es interesante la experiencia de Centro de estudiantes. En Gorina existe, en UBA y en Florencio Varela también. Otros servicios, fotocopiadora, un barcito en los que puedan comprar alfajores. Realizar actividades culturales, yo leí los otros días, en el boletín de la UNCuyo, que se suspendió el ciclo de cine que iban a dar, pero que fantástico que hagan un ciclo de Cine.

Actividades deportivas y recreativas, por ejemplo, en Centros Penitenciarios de la Provincia de Buenos Aires se hicieron torneos de ajedrez, a partir de trabajos articulados. Entonces esto genera vida universitaria, no solamente una persona que estudia derecho o sociología sino un verdadero estudiante universitario, que es otra cosa, es una mente abierta. Esto tiene un avance tan grande, que fíjense lo que sale en los diarios, culpan a la universidad porque los presos delinquen en la cárcel, lo que pasa es mentira, nunca la educación puede ser causa de un delito. La educación abre la cabeza, la educación politiza. ¿Politiza en qué sentido? las personas conocen sus derechos, los reclama y saben cómo reclamarlos. Por ello, hay grandes sectores en la seguridad que no están muy contentos de que eso suceda. Les gusta la educación mientras amanse, domestique; no les gusta cuando pasa lo otro, de reclamar los derechos.

Por qué un campus universitario

Estamos convencidos de que tenemos que hacer el Campus Universitario por varios motivos: Lo dice la Ley de Educación Nacional, porque es una muy buena ley, que dice que la educación es para todos, que es un derecho y que no hay restricciones. Pero además, porque las personas que están en las cárceles no son todos delincuentes. Ni todos los que están en la cárcel son delincuentes, ni todos los delincuentes están en la cárcel. Porque en realidad, las cárceles están pobladas por personas que han transgredido la ley o se sospecha que han transgredido la ley y no tienen buenos abogados, porque quienes tienen buenos abogados pueden pasar el tiempo antes de ser juzgado fuera de la cárcel. Inclusive, puede estar condenado, como casos ilustres que han sido dados a conocer y que la TV publicita, y están afuera. Entonces, ¿quiénes están en las cárceles? Los pobres tipos, no los estoy victimizando, los pobres que desde chiquitos sufrieron ocultación de diversos derechos: derecho a la salud, al trabajo de sus padres, a la educación, a la vivienda, a una nutrición adecuada. Lo que les decía antes, 93% no finalizó el secundario, el 80% estaba desocupado cuando fue detenido porque no tenía oficio o profesión y, por ende, no tiene trabajo. Piensen ustedes ¿que harían si estuvieran en esa condición y tuvieran familia?

Nos lo dicen los Estudiantes de Córdoba, “el estudio no nos ha dado la dignidad” y es muy cierto, la dignidad ya la tienen con o sin estudio. El estudio no nos da la dignidad, nos da conciencia de que tenemos dignidad. “El estudio nos hizo acordar de que tenemos derechos y que podemos ejercerlos”.

Y un señor de Mendoza que no lo conocemos (Alberto Molina) dijo “éste es un paso más para alcanzar la real construcción de equidad e igualdad de oportunidades”, eso es muy importante, yo lo saque del boletín de la Universidad, “para lo cual se han de garantizar los recursos materiales, económicos y profesionales para equiparar las condiciones de los hombres y las mujeres”.

También hay un hombre que conocemos, Paulo Freire, que no murió porque él sigue presente, dijo “el futuro no se construye esperando que venga sino que hay que hacerlo transformando radicalmente, profundamente el ahora”. Los estudiantes cuando llegan a la Universidad, cuando han terminado el primario, secundario y han hecho cursos de formación para el trabajo, llegan a la universidad y son capaces de escribir algo como lo que les voy a leer ahora, que salió en el diario Tiempo Argentino el sábado 6 de noviembre, en la página 7:

“Los estudiantes universitarios de la Unidad 9 de La Plata lloramos, rezamos y quebramos con la ausencia de quien nos hizo pensar que un cambio colectivo era posible. Le transmitimos a la Señora Presidenta nuestro más sentido pésame y hacemos propicia la presente para agradecerle, tanto a usted como a su marido, todo lo que han hecho para devolvernos la esperanza y con ello, la, fuerza para volvernos protagonista de nuestro propio cambio. Durante largo tiempo no sólo perdimos la libertad sino la capacidad de creer, la oportunidad de crecer, la posibilidad de ser padres, de ser hijos, de ser personas. Alineados desde muy chicos por un sistema caníbal, muchos de nosotros nos encontramos hoy, por primera vez, con la oportunidad de acceder a la educación, con la posibilidad de elegir, de internalizar valores y poder serruchar esos barrotes que todos llevamos dentro. Pues comprendimos Señora, que sólo adquiriendo valores alcanzaremos la verdadera libertad. Hoy sentimos realmente que ha llegado el momento de aunar voluntades para luchar desde aquí y ahora por el país que anhelamos para nosotros y nuestros hijos. Por eso, le rogamos que nos permita hacer de estos depósitos de personas, que son las cárceles, una fuente de acceso a la educación y una gran cooperativa de trabajo. Estamos convencidos de que en su proyecto habrá un lugar para nosotros, pero necesitamos adquirir las herramientas para aprovecharlo. Muchos de nosotros jamás hemos tenido un trabajo regular ni un oficio, y es hoy el momento de emprender una nueva vida y de aportar nuestro granito de arena. Es el momento de que este modelo, el que apoyamos porque nos sentimos parte, no deje de crecer. Señora Presidenta, Señora madre, Señora esposa gracias por ser ejemplo de la fuerza y la imagen de la tenacidad y la voz de los que nunca tuvimos voz. No nos suelte la mano”.

Yo digo si hay chicos y chicas que son capaces de escribir esto, es porque se ha producido un cambio enorme en sus vidas a partir de la educación. Y la educación que vemos en la cárcel no es como lo que compramos en Garbarino o Frávega, que viene con garantía extendida. Nosotros no buscamos garantía de la no reincidencia, nosotros buscamos restablecer derechos y por eso es que hay personas que toman y nos dicen “no nos suelte la mano”.

Fíjense que hemos dicho 2002-2008, se ha producido un cambio enorme y ellos, los que están detenidos, nos están diciendo “nos dimos cuenta que hubo un cambio”. Eso a mi me conmovió, se dieron cuenta de que, desde hace 10 años, el Ministerio de Educación de la Nación está trabajando en estos contextos. De que en las provincias están trabajando en estos contextos, que hay universidades que han nombrado a personas para articular y que los destinatarios de todo nuestro esfuerzo se han dado cuenta y yo digo, qué mayor alegría podremos tener nosotros que eso. Y cierro ya, con el símbolo que hemos elegido para la Coordinación de Modalidad Educación en Contextos de Encierro que es un girasol. Lo hemos elegido por varios motivos, tiene mucho simbolismo. Por un lado, es una planta que busca la energía del sol y lo va siguiendo, si una planta puede dar un giro, ¿cómo una persona no lo puede dar? Por otro lado, es una planta sumamente útil, no sólo porque utilizando el fruto se puede obtener aceite, sino que el resto de su fruto sirve para abonar la tierra o darle alimento a los animales. Entonces decimos que el girasol es un símbolo, no de quien está en contexto de encierro, sino de la modalidad porque lo que buscamos es hacer política. Y hacer política es hacer un cambio. No subirse arriba de un cajón de manzanas y empezar a arengar a la gente, es generar acciones como hemos estado haciendo con gente de todo el país y de todos los niveles educativos para que las cosas cambien. Y los destinatarios de nuestra tarea se han dado cuenta, algunos quizás no, y permanentemente nos piden más. Mientras más educación se les da, más y más educación nos piden y eso es un signo maravilloso”.

Por último, se han ido multiplicando los tesistas que están investigando sobre estos temas. Hay una bibliotequita con libros específicos y permanentemente vienen a consultarlos y hay información on line que también consultan, estamos disponibles para darles una mano.

Ana Correa

Ana Correa

Licenciada en Psicología. Universidad Nacional de Córdoba

Buen día a todos y todas, muchísimas gracias por la invitación. La colega está visitando los establecimientos de educación en contexto de encierro, valoramos la posibilidad de encontrarnos, de compartir este trabajo y en muchos sentidos algunos problemas en común. Bueno, yo voy a contarles la experiencia de Córdoba, que ya lleva más de 10 años, se inicia en la puerta del Penal San Martín en 1999 por iniciativa de los estudiantes. Esta pregunta, qué hacemos aquí, nos la hicimos cuando comenzamos y la hacemos todo el tiempo. Es una alerta de lo que significa la educación en este contexto: no naturalizar el sentido de la educación, no naturalizar la universidad en ese espacio y seguir reflexionando todo el tiempo acerca de qué significa esta práctica.

Fundamentalmente, queremos que la universidad en la cárcel sea un campo de análisis. Y en este sentido tanto evoca la memoria como… el sentido de…

Fundamentalmente, éstos son los propósitos:

  • Promover un espacio de reflexión sobre la corresponsabilidad que tiene la universidad como institución en el ejercicio de ciudadanía. Si bien surge en el interés de implementar carreras dentro de las cárceles, sigue estando planteado como interés a lo largo de estos 10 años básicamente la promoción de la ciudadanía dentro de este espacio.
  • Problematizar la pena como objeto institucionalizado y como forma de resolución de los problemas en la sociedad.
  • Formación y capacitación en derechos humanos a los distintos sectores  no institucionalizados.

Cárceles y Universidad: cómo nace el proyecto

Las cárceles en Córdoba surgen en 1895 y recién en 1930 se comienza a hablar de educación en las cárceles. Recién en 1996 aparece la idea de derecho a aprender, es decir que la noción de educación tiene sus raigambres en historias sociales y políticas de la institución del servicio penitenciario pero también del sistema político argentino.

El inicio del programa La Universidad en la Cárcel es de 1999, a instancias del Centro de Estudiantes de la Facultad de Filosofía y Humanidades, desde la utopía de crear fisuras en los muros de la prisión. Y surge también orientado en el deseo de los estudiantes de seguir el proyecto UBA que ya tenía unos 10 años.

Las carreras que se dictan son Filosofía, Historia y Ciencias de la Educación, y fundamentalmente los primeros años el gran esfuerzo, además de impartir las carreras, es de la gestión de acuerdos para instalar el aula universitaria. Acuerdos que tienen que ver con el servicio penitenciario y acuerdos al interior de la Universidad.

En el año 2007, más recientemente, firmamos el convenio entre el Ministerio de Justicia, el Ministerio de Educación de la Provincia y la Universidad Nacional de Córdoba. Esto es para profundizar los proyectos, los programas que coadyuven a asumir en plenitud el pleno respeto de los derechos humanos por parte de todas las personas que interactúan en el ámbito del Servicio Penitenciario Provincial. Esto es un gran desafío, entendiendo a los derechos humanos no como un beneficio, palabra bastante asociada en los discursos del servicio penitenciario todo es mérito y beneficio si hay aceptación de las normas.  De hecho, esto no es un beneficio ni un mérito, sino una forma de construcción de una sociedad para todos. Pero también es un dispositivo que visibiliza una manera de construir al otro como objeto de la política de Estado. Dispone formas prácticas que en sí mismas mantienen vigente las normas y derechos. Esto es que los derechos humanos no se conocen ni se producen ni construyen adhesión si no es a través de su ejercicio, ampliando la construcción y la posibilidad de generar identidades. En este trabajo no hay manuales, no hay recetas, no hay cursos, sino que se hace  haciendo.

En estos diez años es mucha la producción que en la universidad se va realizando. Carreras hay desde la Facultad de Filosofía y Humanidades, de Psicología que se inicia pero después no se dicta más; de la Facultad de Derecho; también se  continúa con carreras que empiezan los estudiantes por fuera y se continúan con contrataciones; de la facultad de Farmacia. Y está el programa universitario en la cárcel que atiende a los proyectos de extensión, que se ha multiplicado, en este momento hay 500 sujetos hombres y mujeres que están beneficiados con estos proyectos y programas, y cerca de 211 personas del servicio penitenciario. Hay producción de libros y materiales, revistas, muestras artísticas y programas televisivos.

Participan varios equipos, generalmente interdisciplinarios, de la universidad, aún cuando forman parte de materias de las que no participa el titular de la cátedra. Hay becas de extensión universitaria, también recursos obtenidos por el programa de voluntariado, y también aportes del Ministerio de Justicia de Córdoba y del instituto que aporta el equipamiento de las bibliotecas. Además, se establecen encuentros y posibilidades de espacios entre el adentro y el afuera con familiares, organizaciones de la comunidad, docentes. Es decir que en 10 años se ha ido implementando y diversificando mucho la oferta de este trabajo que se hace al interior del Servicio Penitenciario. Los seminarios con los que se trabaja con la gente del servicio penitenciario son con agentes penitenciarios y el equipo interdisciplinario.

Las dificultades

Entre las dificultades más frecuentes que hemos tenido están los acuerdos interinstitucionales: es una lucha sistemática y permanente, junto a la pregunta qué hacemos aquí. Otra de las dificultades es la asimilación de la educación a la concepción de “tratamiento”, en esto más de una vez se aceptan en nombre de la educación, pero en realidad se asimilan al tratamiento. Es una lucha decir no a los informes del comportamiento de los estudiantes. Otra son los conflictos y desconfianzas entre los sectores. Y fundamentalmente el cuestionamiento de la legitimidad de los profesores en el conocimiento de la cárcel. Como que el que tiene el saber de qué es lo que ocurre allí siguen siendo los que allí están viviendo y encerrados. Lo digo por maestros y fundamentalmente por los profesionales que allí trabajan: psicólogos, abogados y trabajadores sociales.

También las insistencias, términos que aparecen repetitivamente y casi de manera naturalizadas: los dispositivos penitenciarios generan procesos de subjetivación basados en la dominación/sumisión/disciplinamiento. No obstante, siempre se da un resto o un exceso que no puede ser capturado por la institución y produce significaciones. Una frase que dijo recién la compañera: a mí la universidad no me devolvió nada, sólo me hizo recordar lo que era: un hombre.

Interferencias que provocan los Derechos Humanos

La universidad va produciendo nuevos planos de visibilidad en lo institucional, visibilidad en las prácticas. Hay una distancia entre los pactos internacionales, declaraciones y convenciones y las disposiciones que efectivizan las prácticas. Esta distancia produce primero confusión, luego desconfianza y violencia. Hay un conocimiento amplio de las leyes; ahora, los reglamentos que rigen las prácticas en los establecimientos no se condicen ni en el trato, ni en la alimentación, ni en el uso de los espacios cotidianos, ni en la relación con la familia. A veces reconocen que uno va desde este planteo y comienzan a asimilar sus propios discursos a lo que esperamos que digan, pero los reglamentos no han sido modificados.

Esto produce, cuando se trabaja con el personal, al principio cierta confusión o desconfianza, pero luego mucha violencia. Cuando hay un discurso que circula en torno a los derechos humanos la práctica se sigue rigiendo con los reglamentos.

La noción de obligatoriedad es otra interferencia: allí todo es obligatorio. Y  esa obligación está muy ligada a la noción de jerarquía, la desinformación y el escaso reconocimiento entre los pares. Estas prácticas contribuyen poco a generar sentido en torno a los derechos humanos.

Otra de las grandes cuestiones es que la cárcel irrumpe en la vida universitaria. Nada es indiferente y complaciente a la degradación y humillación silenciada. Esto de que cuando estamos en la cárcel qué hagamos o no, aparecen discursos ligados a los derechos, y la gran pregunta es qué hacemos con lo que nos dicen. Sobre todo para que no sean ellos nuevamente victimizados.

La cárcel traspasa los muros y conmueve los cimientos de teorías y metodologías. Qué metodologías usar y cómo concebir la noción de sujeto, de libertad, de normalidad, etc. También afecta actitudes, nos afecta, afecta nuestras representaciones de la cárcel, de quiénes la habitan y quiénes trabajamos en ella. Es toda una imagen de la persona que trabaja allí.

“La mejor cárcel es la que no existe”, dice Baratta, esa es una propuesta amplia, con la cual entendemos que nos quedan muchos desafíos, y es promover más acciones de integración entre el adentro y el afuera. Y un trabajo mucho más intenso a modo de prevención para luchar contra la judicialización de la pobreza, la selectividad del sistema penal, que sería un tema de marginación secundaria.

La pregunta de escenarios futuros es muy difícil pensarla, básicamente pensamos en términos propositivos de recursos para carreras universitarias en este espacio, mayor capacitación docente; acciones de coparticipación (agentes/profesionales, otros) en el cuidado y la asistencia; formación y capacitación para agentes de seguridad.

Gracias.

Nair Repollo

Nair Repollo

Coordinadora Programa UBAXXII - Facultad de Ciencias Exactas - Universidad de Buenos Aires

Les agradezco la invitación, vengo en reemplazo del Dr. Leandro Alperin, que es el Director del programa, es la cabeza política que depende directamente del Rectorado. Nosotros formamos un equipo de coordinadores, que también están presentes… y Paola Calcaño, coordinadoras del CBC. Cada facultad que suscribió al convenio tiene un coordinador. La UBA tiene 25 años de experiencia en lo que es contexto de encierro. Surgió como iniciativa de alumnos que estaban cursando carreras universitarias en situación de libres, por causas individuales estaban detenidos en Devoto, y enviaron a familiares a la universidad al CBC, que recién se estaba formando (estábamos en la vuelta a la democracia) para ver qué posibilidades había para que siguieran sus carreras universitarias dentro de la cárcel. Ahí se encontraron con la Lic. Ferrer, que es quien llevó a cabo todo el programa, tuvo la capacidad de escucha y no saber hasta dónde iba a llegar el programa. A partir de ahí se acercó a Devoto a hablar con los estudiantes, esto generó que empezaran a ver las primeras materias para muy poquitos. También el servicio penitenciario habrá pensado: esto no puede llegar muy lejos, y nos dejaron actuar. Y cuando dejaron actuar a  dos sectores tan importantes como la universidad y gente interesada en hacer cumplir sus derechos que no deben ser cercenados a pesar de estar recluidos, llegamos a la máxima expresión del programa que fue el Centro Universitario de Devoto. El centro universitario es una mini universidad, es un espacio que se construyó con el esfuerzo de la mayoría de los alumnos pioneros, con recursos que pusieron ellos mismos y con pocos que puso la universidad; porque el programa no tiene recursos propios, se sostiene con los recursos que aporta cada facultad que está en el programa. El Centro Universitario es una universidad, uno pasa una reja y está en pasillos que dan a aulas, bibliotecas.  Un poco lo que propone Isabel, yo estaba leyendo los ítems y estaba describiendo el Centro Universitario de Devoto. Toda la vida universitaria que puede ser posible en la cárcel estaba ahí dentro. Una propuesta muy fuerte de extensión, para tirar abajo esto de ser elitistas en la cárcel, la UBA tiene una política muy fuerte de extensión y lo plasmamos también en Devoto.

El origen del Centro Universitario de Devoto

El origen fue con carreras universitarias con la Facultad de Derecho, Ciencias Económicas, Ciencias Sociales y después se incorporó Psicología, Ciencias Exactas con talleres extracurriculares de computación y hace dos años se incorporó Filosofía y Letras. Todos partimos de la base del derecho y que empiecen a conocer sus derechos, más allá del derecho cercenado de la libertad ambulatoria. A partir de acá, empezamos a construir esta vida universitaria. Los alumnos se organizaron como centro de estudiantes, todos los años los estudiantes internos votan a listas para que los representen. Esos representantes son tanto hacia el interior de la cárcel como hacia las diferentes instituciones: la UBA, la procuración penitenciaria y los organismos que se acercan al centro universitario. O sea que la vida en el centro es una vida universitaria. Concurren de lunes a viernes alrededor de 120 ó 130 alumnos y además, por la extensión, entre 50 y 80 personas por día que no son alumnos regulares de la universidad, ya que por diferentes talleres o propuestas se les abren las puertas del Centro universitario.

Logros en estos años

Hemos logrado muchos cambios, Alperin siempre dice que logramos que cambiaran la violencia y la faca por el papel y el lápiz. Se ha instaurado una asesoría jurídica que ayudan a sus compañeros que no saben muy bien cómo son sus causas, desde el centro universitario se promueven acciones conjuntas hacia el interior de la cárcel o problemas individuales. Eso abrió una puerta muy grande, concurren muchos a la asesoría. Otra puerta muy grande es el proyecto Ave Fénix, que depende de la Secretaría de Extensión de la facultad de Ciencias Sociales, es un proyecto de trabajo social que trabaja con grupos que se inscriben y no tienen que ver con las carreras, sino que se plantean lo que es el encierro. Otra puerta es la facultad de ciencias exactas, con la que brindamos talleres extracurriculares de computación. El requisito para participar es que estén alfabetizados, por una cuestión básica de poder usar una computadora. Pero esas son las excusas para poder trabajar con esas personas, que lo más probable es que en su situación de libertad nunca se hubieran acercado a la universidad. Lo que proponemos desde la extensión es que se acerquen a la universidad, desmitificarla. Si está en ellos y surge la inquietud, inscribirse en una carrera.

Las carreras son las tradicionales, son largas, el fin último de la extensión es poder ellos incorporarse a la vida universitaria desde una actividad puntual, como trata de hacerlo la UBA con la comunidad. Y a partir de allí poder ellos empezar a herramentarse para estar preparados y si les interesa incursionar en la vida universitaria para plantearse situaciones que quizás antes no se hubieran planteado. Si desde allí se logra que se inserten en alguno de los estadios de la educación, porque la mayoría de nuestros alumnos no han terminado la primaria, eso ya es un logro importante para la universidad.

En el servicio penitenciario federal las escuelas primarias y secundarias están todas organizadas por el servicio penitenciario, tienen unos convenios medio extraños con las escuelas del distrito. Pero lo manejan arbitrariamente, con lo cual tenemos muy pocos alumnos en condiciones de empezar una carrera universitaria. En la población de la cárcel de Devoto y de Ezeiza con las mujeres ha crecido mucho la cantidad de extranjeros, con lo cual se dificulta el acceso, porque quizás terminaron el nivel en su país de origen, pero llegar a los papeles que los acrediten para ingresar a la universidad también les cuesta mucho tiempo. Si bien los requisitos para entrar a la universidad son los mismos que en el afuera, se contemplan los tiempos de espera de papeles.

Nuestros alumnos universitarios tienen libreta universitaria desde el CBC y número de inscripción de la facultad en la que se inscriben, por lo cual cuando quedan en libertad los perdemos, se diluyen en el mar de alumnos que tienen las facultades. Lo cual es una falla del programa, no sabemos cuántos se han graduado en el medio libres. Tenemos muchos graduados internos, esto de que haya más de un alumno que cursa más de dos carreras. Hemos tenido muchos que, en libertad, se acercan a la universidad para seguir sus estudios o para conseguir una orientación, cumplimos una función un poco olvidada por el Estado, que es contemplar qué pasa con las personas cuando salen en libertad.

Trabajamos la transición también para que puedan estudiar con las salidas transitorias, apostamos a que estudien en el medio libre, no fomentamos que si están saliendo con salidas transitorias se queden en el Centro Universitario sino que hacemos lo posible con los juzgados para que puedan cursar en los medios libres. Esto para que puedan también tener conciencia de lo que es cursar, porque por ejemplo en Devoto tienen un docente para 5 ó 6 alumnos, entonces llegar a una materia del CBC con 200 alumnos es un golpe muy fuerte.

Como es toda la vida universitaria la que se lleva adelante dentro del Centro, también hay muchas actividades que tienen que ver con difusión de otros organismos que están trabajando. Hace muy poco llevamos a la gente del Archivo de la memoria que está trabajando en lo que fue la ESMA para trabajar lo que fueron los derechos humanos en la época de la dictadura y lo que son violaciones de derechos humanos en la actualidad. Los guías se fueron impactados y nutridos de un montón de realidades que son actuales. Propiciamos siempre eso, es el trabajo entre facultades. Trabajamos siempre en conjunto tratando de nutrirlos en todos los aspectos.

La actualidad del Centro Universitario de Devoto

Todo esto llevó mucho tiempo y esfuerzo construir, desde cada facultad que hace malabares con sus presupuestos para continuar. Todo esto está siendo en este momento cercenado. Ese titular que mostraba Isabel hoy somos nosotros. No sé cuántos estaban al tanto, pero hace más o menos un mes y medio la vida universitaria no existe en el Centro Universitario. Todo lo extra curricular se cortó. Las chicas de Ave Fénix y Exactas somos los más golpeados en esto, porque la base de nuestro trabajo es lo extra curricular y la conexión de la cárcel con el centro universitario. Con la excusa de que la justicia está investigando secuestros virtuales, se dice que hay alumnos y también en un comunicado de prensa muy potencial del servicio penitenciario se dice que hay docentes implicados. Por supuesto, la universidad jamás va a obstaculizar a la justicia. Sabemos que dentro de las instituciones podemos vivir este tipo de circunstancias, pero eso no implica que se cercenen los derechos de las personas. Hoy en día no sabemos qué va a pasar, qué vuelta a atrás tendremos. Tenemos 7 compañeros en huelga de hambre en Devoto, uno de ellos ha sido trasladado a Marcos Paz. Los otros 6 siguen hace 20 días en huelga de hambre. Y la situación es rara, porque no tenemos respuesta.

La UBA suscribió a un convenio hace 25 años que sigue en vigencia pero que el servicio penitenciario decidió hacer a un lado, sin siquiera comunicárnoslo. Esto generó que desde la institución universidad se movilizaran todas las instancias. Consejo Superior pidió al Rectorado que se tomaran cartas en el asunto. El Rector se comunicó con el ministro de Justicia, pidió explicaciones mediante una nota y lo que tuvimos fue, se suponía, una reunión con la Dirección Nacional Del Servicio Penitenciario. Acudimos todos los coordinadores y nunca se presentó la autoridad máxima de ese órgano. Presentó el subdirector toda una escena muy bien armada que no nos dio ninguna información, porque obviamente no sabían nada, y ahora estamos esperando algún tipo de respuesta. Lo último que nos enteramos hoy, estando acá, es que Consejo Superior se expidió con una solicitada que salió en Página 12 y La Nación, para mover las cosas desde otro lado.

En definitiva, no sabemos qué va a pasar, ni siquiera nos podemos plantear un escenario de ejercicio, sino plantearnos un escenario para retrotraer las acciones del servicio penitenciario. Lo que hicieron fue recortar todos los alumnos extracurriculares, solamente bajan entre 30 y 40 alumnos al Centro Universitario. Allí vivían 10 personas que por mérito académico y que también votaban los mismos compañeros, que un poco también preservaban la infraestructura de la universidad. Esas personas fueron trasladadas a pabellones comunes y a nosotros, que tenemos un laboratorio de computación nos sacaron las computadoras y las pusieron en un aula que acondicionaron dentro del área de educación del servicio penitenciario, con una reja y candado. Y los docentes de exactas sólo pueden dar clases allí, por lo cual nos negamos y no estamos dando clases. Toda esta vida universitaria que funcionaba, en este momento no existe. Los alumnos también tienen mucho miedo, por las represalias, no se sabe hasta dónde pueden llegar. La única medida que tomaron es la huelga de hambre, ni siquiera armar batucadas, ni nada, porque no saben qué les puede deparar. Lo mínimo que les puede pasar es un traslado a Marcos Paz, que es mucho: ahí no llega la universidad, llega muy puntualmente.

Entonces estamos en una situación de alerta, me pedía el Dr. Alperin que los pusiera al tanto de esto. Es importante que todos lo sepan, porque sienta antecedentes para las otras universidades, si bien no dependen del servicio penitenciario federal. Pero esto significa que todo lo escrito y convenido no existe. Unilateralmente se ha dado por tierra. Como para plantearlo como estrategia todas las universidades que estamos en contexto de encierro. Esperamos que en otra próxima mesa pueda compartirles que se ha restablecido la situación y hablar de un nuevo convenio que la UBA nos estaba pidiendo.

Alberto Molina

Alberto Molina

Coordinador del Programa Educación en Contexto de Encierro - Secretaría de Extensión Universitaria - Universidad Nacional de Cuyo

Muy buenos días a todos y todas. Hay caritas de hambre ya, cerca del mediodía. Prometo ser breve, aunque con la técnica tenemos problemas. Bueno, primero quiero agradecer a todos ustedes. Más del 90 % de los que están acá están involucrados con el programa, involucrados emocionalmente con la educación en contexto de encierro. Ayer tuvimos un momento muy fuerte: dejamos inaugurado con muchas universidades del país el espacio de la Primera Reunión Interuniversitaria Nacional sobre Educación en Contexto de Encierro, porque no nos vemos la cara las universidades que estamos en cárcel. Somos alrededor de 9, las problemáticas son comunes: lidiar con un servicio penitenciario que tiene las mismas características, y con una mirada sobre la educación no como un derecho sino como un tratamiento.

En la UNCuyo iniciamos en 2008 en la Secretaría de Extensión Universitaria y la Secretaría Académica. Iniciamos con un programa que surge básicamente de estudiantes: Diego Arenas y David Sánchez, que en 2007 se inscriben a través de sus familias, son estudiantes regulares pero sin ninguna contención institucional. En 2008 llega la propuesta del Ministro de Educación de la Nación, Juan Carlos Tedesco, para que la Universidad se inserte formalmente en la educación penitenciaria. Par esto se realiza un convenio de cooperación académica y se va creando, como nuestros faros la UNC y la UBA, como iniciativa.

El objetivo del programa es contribuir a la formación integral y el desarrollo pleno de las mujeres y hombres detenidos en las unidades penitenciarias de la Provincia de Mendoza. Y aquí se da el primer quiebre con la ley de ejecución penal. Nosotros no creemos en la reinserción, que establece la ley. De qué reinserción vamos a hablar si muchos no estuvieron nunca insertos, el único conocimiento que tuvieron del Estado fue la cárcel.

Para esto, lo construimos desde dos principios metodológicos: la educación como derecho humano; por eso nuestra relación es con los sectores de educación, porque las unidades penitenciarias toman a la educación para el tratamiento de los internos, para que se reinserten o no, la educación sirve para que salgan menos delincuentes. Nosotros creemos que la educación es un derecho fundamental. Y la equidad como principio de la igualdad de oportunidades. En esto reconocemos la asimetría, no es lo mismo estudiar en el campus que adentro. Y esta falta de igualdad se reemplaza con políticas de recursos, con voluntad política y logrando, reconociendo esas diferencias reales, las condiciones para la igualdad.

Como breve desarrollo, firmamos un convenio de cooperación académica que implica al Ministerio de Justicia y DDHH de la Provincia, a la Dirección General de Escuelas, la UNCuyo y el Ministerio de Educación de la Nación. Se ha vencido hace un año, y esperamos, después de arduas negociaciones, poder firmarlo el próximo martes 23.

Las acciones realizadas hasta el momento

Una de ellas la promoción, ingreso e inscripción de los estudiantes detenidos. Tenemos 18 hombres y mujeres detenidos estudiantes de la UNCuyo, el 50 % equivale a estudiantes de Trabajo Social; luego siguen las carreras de Derecho, Letras y Sociología. La oferta universitaria en cárceles, qué carreras se ofrecen, un gran trabajo con las facultades: en nuestra universidad, a diferencia de otras universidades, se divide en facultades y no en departamentos. Cada una de ellas ha tomada una gran decisión política para la participación en este programa. Estas son las facultades que ofrecen sus carreras: Ciencias Políticas y Sociales, Derecho y Filosofía y Letras. Hoy tenemos la mayor oferta universitaria en cárceles del país. Y ha sido un trabajo realmente de las facultades, docentes y autoridades, en este proceso de recorrer caminos, porque firmamos un convenio suscripto desde arriba, faltó consulta con las facultades. Sin embargo, las facultades acompañaron las decisiones del Rectorado, Secretaria Académica y Secretaría De Extensión.

La conformación del equipo de tutores y tutoras estudiantiles, que ha sido fundamental. Los tutores están becados, asisten 4 horas presenciales en las unidades penitenciarias y 6 horas de trabajo logístico: fotocopias, inscripciones, carpetas… reciben una mínima beca y lo que más se valora en ellos es el compromiso. Muchos de ellos no han podido venir, están en las unidades penitenciarias y otros en el Congreso de Políticas Sociales en Córdoba. Ellos son los que realmente le ponen el cuerpo, con la importancia de la corporeidad en este trabajo: estar ahí, atravesar puertas, que te las abran, los vejámenes inconcientes que se operan sobre ellos. Además, tenemos coordinadores de facultades: el Dr. Mathus en Derecho y la Lic. Mary Salazar en Políticas, que con financiamiento del Rectorado contamos con ellos y nos ayudan con la gestión académica en las facultades.

Un elemento fundamental: las decisiones políticas se llevan a cabo a partir de una mesa de cogestión intersectorial. Acá no es la universidad la única presente, no podríamos entrar en la cárcel por más voluntad que tengamos. El convenio se traslada a una mesa de cogestión intersectorial, que periódicamente (una vez al mes) nos reunimos y decidimos cómo ingresamos: no dejan ingresar a los tutores, hay nueva forma de ingreso, no hay materiales… todo se discute ahí y esa mesa decide, en conjunto con el Ministerio de Educación de la Nación, Servicio Penitenciario y Dirección General de Escuelas. Ellos han ido permitiendo que nosotros podamos seguir, porque no es nuestro territorio y la Universidad va aprendiendo cada día más.

También quiero presentar el tema recursos: son absolutamente magros. Las decisiones políticas son importantes, hay un recurso amplio pero mucha inestabilidad.  No formamos parte del presupuesto de la Universidad, nos pasa a todas las universidades. Esto también es una decisión, que la universidad comparta, se apropie de estos espacios, y la única forma en que una institución demuestra que tiene vocación política para algo es con su presupuesto. El presupuesto nos demuestra si una institución está comprometida con algo o no. En relación a esto, se han hecho compras de materiales: libros, fotocopias.

También hemos realizado un ciclo de charlas, organizadas junto a las facultades de derecho y Ciencias Políticas. Trajimos a Camilo Blajakis junto a otras organizaciones sociales, con su testimonio de haber estado en instituciones privado de su libertad, fue, por las palabras de los internos estudiantes de nuestra universidad, un gran aliento para ellos.

También la realización de la Expo educativa y orientación vocacional: fue un gran salto para nosotros hacer orientación vocacional, que implica hablar de la libertad de la elección de la carrera. Hablar de libertad dentro de los muros, fue una experiencia sumamente rica. La profesora Lucy Morco y Marian Leiton  trabajaron en esto.

Un punto más, que teníamos fotos, son las voces de los estudiantes. Nuestra política es que los estudiantes sean sujetos cada vez más activos. Luego de la firma del convenio queremos que se conforme el centro de estudiantes dentro del programa educación en contextos de encierro. Nuestro programa abarca 4 unidades penitenciarias de Mendoza, y eso va a complejizarlo. Queremos que esa participación de los estudiantes se institucionalice. Hemos compartido la experiencia de otras universidades y descubrimos cuán necesaria es, aunque al servicio penitenciario y a algunos rectores esto los asuste. 

También queremos destacar la articulación con el Nivel Medio de la Provincia de Mendoza, con la participación de Alejandra Cairo, Francisco Isca, de los bibliotecarios, que hasta el año pasado en sus bibliotecas desarrollábamos las tutorías. Han sido nexos fundamentales para desarrollar concretamente el programa. También quiero mencionar a Mauricio Martínez, director de la Revista Oveja Negra, en el 2007 fue uno de los que nos hizo la propuesta. También quiero destacar el trabajo con Pablo Moreno, con las distintas jefaturas de educación de las unidades penitenciarias, pero es importante reconocer la labor de ellos.

Hoy nos toca estar a algunos en la gestión, todavía nos preguntamos por qué, pero es importante reconocer que desde una vocación militante de muchos años el aporte de mucha gente ha sido la razón por la cual estamos acá.

Las voces de algunos estudiantes

“… la educación te ayuda, te abre la cabeza (…) los nervios de examen me dan la sensación de que estoy vivo y que puedo dar… la educación es una herramienta básica, el hecho que estés estudiando no te ven como el delincuente, lo toman como ejemplo, motiva a los demás compañeros a poder estudiar.” Esto es lo que la educación va aportando a la construcción de la subjetividad, de la identidad de la persona.

“Me gustaría seguir avanzando, no quiero seguir enfrente de libros por doce horas, quiero compartir y avanzar con compañeros, creo que sería más productiva; presenciar una clase, intercambiar opiniones, eso es mucho más productivo…”

“Nunca hubiese podido estudiar o seguir una carrera universitaria, porque las condiciones económicas en las que se encontraba no le permitieron hacerse cargo de todos los gastos que ello implicaba: pasajes, libros, carpetas, fotocopias, útiles, comida, etc.”

“Necesito mantenerme en este ámbito, no quiero tiempo muerto, porque terminás haciendo boludeces, tengo que tener el tiempo ocupado en algo (…) cursar en la Facultad…”

Acá también se pinta de cuerpo entero cómo es estar en la cárcel: “…una vez ocurrió que los estudiantes sufrieron tantas denigraciones que al llegar al horario de la tutoría no pudieron hacer nada relacionado a la materia, pero sí vieron necesario hablar sobre lo ocurrido poniendo en la mesa las tristezas.” Muchas veces nuestra presencia en las cárceles impacta también en nosotros como universidad, en los tutores, los docentes que van a tomar una mesa de exámenes. Hay un crack, más que un clic. Se revisa qué sujetos estamos formando. Somos también cómplices de esa situación de encierro, porque la profesionalización con la que ellos tienen contacto son trabajadores sociales, psicólogos, formados en las universidades. No es que la universidad va a llevar solamente algo bonito, somos parte de ese sistema, con hombres y mujeres formados por nosotros, que operando en el ámbito profesional generan estas situaciones más de una vez. Son profesionales que, lejos de ver la educación como un derecho, están siendo funcionales a un sistema de reclusión, de quebranto y destrucción de la subjetividad, en hombres y mujeres que sólo están privados de su derecho de libertad ambulatoria.

La siguiente frase nos demuestra que estudiar en esas condiciones no es fácil, hasta la misma calma hace ruido: “Es difícil por más que estés diez horas sentado leyendo, tenés un ojo puesto en  cada lado… cuando hay mucha tranquilidad te ponés a pensar que puede ocurrir cualquiera, te ponés tenso, no lográs concentrarte.”

Y acá viene parte de los desafíos

Esto tiene que crecer, ser algo cada vez más importante. La última frase nos ayuda mucho, porque al principio el programa era esto, un ir construyéndonos de la nada, sin experiencia, no sabíamos qué tenían que hacer los tutores, leer la materia o no, cómo trabajar las emociones. Lo hemos ido construyendo entre todos.

Hoy estamos trabajando en un nuevo convenio, que tiene objetivos, pero simplemente queremos destacar que vamos a concentrar todas nuestras energías en las unidades de Boulogne Sur Mer y San Felipe, vamos a incluir a la cárcel de San Rafael de manera terciaria, hay hombres y mujeres que quieren estudiar en la universidad, lo que le pedimos al Sistema Penitenciario es que los traslade a la unidad Boulogne Sur Mer, ya que queda a 300 Km. aproximadamente. También está establecido en el convenio el tema de recursos: la universidad se auto impone realizar actividades de extensión, articular con el Sistema Integrado de Documentación, promover la investigación en este tema. El Ministerio de Justicia y Derechos Humanos, los dueños de casa entre comillas, tiene más obligaciones, este año han logrado, además de garantizar los espacios, poner una dotación mínima proporcional a 40 mil fotocopias anuales y todas las obligaciones pertinentes a ello. También pone a nuestra disposición el Registro Civil, ya que tenemos problemas para conseguir los DNI de los internos. Teniendo población concentrada en un edifico, que aún existan hombres y mujeres indocumentados es inconcebible.

En la relación con el Ministerio de Educación de la Nación, reconociendo su aporte en la construcción de la idea de la universidad en contexto de cárceles, y en la articulación para la resolución de conflictos, son sumamente importantes las acciones de Isabel y Gustavo. La Dirección General de Escuelas, que además de ponernos a disposición sus aulas y bibliotecas en las cárceles, se comprometen este año a designar un bibliotecario, un cargo para educación en contextos de encierro. La Mesa de Cogestión, en mayúsculas en este convenio, tema no menor, tiene el compromiso de presentar un informe semestral a las autoridades.

Queremos agradecer a las otras universidades, que en su camino de ensayo y error nos han ido dando un camino para recorrer, facilitando muchas cosas. También queremos destacar el trabajo de los tutores. Y segundo, esto lo charlábamos ayer en la reunión, esto tiene mucho de compromiso personal. Hoy le toca estar de moderadora en este panel, pero Mariana Castiglia ha sido fundamental para este programa, su compromiso personal. También quiero destacar a la Lic. Paula Petrelli, que desde la Secretaria de Extensión, como profesional hizo su tesis en Educación en Contextos de Encierro, ha aportado a esto.

También agradecer al Secretario de Extensión, Fabio Erreguerena, y a la Secretaria Académica, Estela Zalba. Esto es algo que se ha construido entre muchos, no todos presentes, pero que sus acciones, como los jefes de Sección Alumnos, han ido construyendo esto. Muchas gracias a todos.


Ing. Agr. Arturo Somoza

Ing. Agr. Arturo Somoza

Rector de la Universidad Nacional de Cuyo

Buenas tardes, unas breves palabras: los comentarios que hemos recibido en estos días han sido muy buenos con respecto a los trabajos realizados. Tanto las exposiciones como las mesas de debate, así que estamos muy contentos porque creo que ha habido un esfuerzo importante previo para realizar este evento. Había mucha expectativa, también habían los lógicos temores, porque siempre hasta último momento uno no sabe cómo van a salir las cosas.

 Estamos muy contentos de que se hayan cumplido los objetivos. Los comentarios que tenemos son de los más agradables, así que agradecerles a todos ustedes la presencia, al esfuerzo de quienes están acá, los que hoy nos acompañan y los aportes que han realizado, y esta sensación muy fuerte de que esto continúa con más fuerza, que se proyecta, que va a tener muchos resultados. Mi agradecimiento en nombre del secretario de Extensión, Licenciado Fabio Erreguerena, a todo el equipo de extensión que ha trabajado en nuestra universidad para que esto llegara en este momento de esta manera con esta conformidad y esta viabilidad.

 Muchas gracias.

Dr. Gustavo Kent

Dr. Gustavo Kent

Vicerrector de la Universidad Nacional de Cuyo

Muchas gracias, buenas tardes a todos. En realidad más que un salido querría hacer una reflexión respecto de lo que fue este congreso nacional. En realidad, fue un compromiso para nuestra universidad desde el punto de vista de la organización. Pero fue una obligación desde lo que sentimos que es la extensión universitaria. En muchos de los paneles y talleres he escuchado que nunca más se va a pensar a la extensión como la hermana menor de las funciones de la universidad. Y en buena hora que así sea. Desde hace mucho esto se tendría que haber clarificado. Se ha trabajado en ese sentido y se ha trabajado con esa orientación.

Hoy sentimos que la extensión más que nunca está cumpliendo el rol social que se le exige a la universidad. La extensión más que nunca está logrando llegar con distintas estrategias, con las propias políticas que se dan en cada uno de los ámbitos públicos, de las instituciones de ciencia y técnica de las universidades, está llegando a donde tenemos que llegar. Y tenemos que llegar con una visión absolutamente distinta de como en años anteriores se venía trabajando. Tenemos que llegar con esa mirada que implica el rigor científico, que implica la posibilidad de articular con otro desde la construcción conjunta y no desde esta pretensión que muchas veces hubo de ir a decir lo que había que hacer, sino de ira construir lo que se necesita para que desde todos los ámbitos se pueda crecer. Nosotros sentimos hoy, yo se lo decía a Fabio, un orgullo bastante particular, por lo que decía el Rector, porque todos los comentarios han sido muy buenos respecto de este encuentro, de este poder intercambiar experiencias, de este poder sentirnos compartir un proyecto en común, el proyecto de cómo las universidades nacionales tenemos que estar trabajando en función social. Entonces, si cumplimos eso, si seguimos trabajando, seguimos avanzando, vamos a sentir que estamos cumpliendo con una obligación esencial, desde la universidad pública, desde la universidad que nosotros sostenemos que es la universidad gratuita, inclusiva, que no expulsa sino que atrae. Desde esa universidad que tiene el compromiso con la sociedad porque sabemos que somos pocos los que tenemos el privilegio de estar, en relación con todos aquellos que no están dentro de la universidad con los que tenemos que compartir lo que hacemos acá. Entonces, en ese sentido, creemos que este congreso fue un éxito. Y en ese sentido también sabemos que sólo fue un paso. Sigamos creciendo, sigamos avanzando. Fabio, felicitaciones a vos, a tu equipo, sé que desde la universidad hicimos lo mejor que pudimos y ésta es la casa de todos ustedes. Muchísimas gracias.

Lic. Gustavo Menéndez

Lic. Gustavo Menéndez

Secretario de Extensión de la Universidad Nacional del Litoral

Buenas tardes a todos y todas. La verdad, es que como cierre espectacular de este congreso quería hacerles una propuesta que en realidad es sintetizar en una expresión lo que fue este congreso. En primer lugar, les quiero pedir un fuerte aplauso para la Universidad Nacional de Cuyo. Y en es te marco un nuevo aplauso para la secretaría de extensión y todo su equipo. La verdad es que en el comienzo del congreso, el acto de apertura, nos preguntábamos que iba a dejar este congreso, que podía llegar a dejar. Y decíamos también que lo que nos dejaba este congreso dependía de la construcción colectiva de todos. Los aportes, las reflexiones, los aportes, los debates, las experiencias que cada uno trajo a este congreso. Sin lugar a dudas, haciendo un recorrido de los congresos anteriores, este congreso suma aportes cuali y cuantitativos de calidad, en los trabajos, en el compromiso social de la universidad, en la reflexión y la profundidad de cada una de las instancias. Comentábamos entre colegas uno de los temas distintivos de este congreso: la cantidad de participantes en cada una de las instancias de trabajo, de presentación de trabajos. Y eso es realmente muy importante porque es el esfuerzo colectivo, el esfuerzo de las universidades presentando sus experiencias y sus trabajos. Lo que dejó cada una de las conferencias, que sin lugar a dudas socializó planteos y debates que se siguen dando en nuestras universidades. También sin lugar a dudas dejó planteados avances sustanciales en lo que nos estamos planteando en las nuevas concepciones de formación e incorporación curricular de la extensión, la dimensión de la educación experiencial, nuevas formas en los procesos de enseñanza aprendizaje. Se dejó planteado en la agenda el tema de la producción social del conocimiento, la construcción del conocimiento en nuevas modalidades donde los actores sociales son actores centrales, desde el momento mismo de la identificación del problema. Y también se dejó planteado el hecho de revisar nuestras prácticas, fundamentalmente lo que hace al trabajo social, lo que hace al trabajo territorial, al trabajo con la comunidad. Dar una vuelta importante a lo que sería este tema de la construcción desde el principio de alteridad, con principios de reconocer al otro en cada situación, en cada problema, ponernos en el lugar del otro, decíamos de ser el otro a la hora de plantear cada línea, cada trabajo, cada acción. También dejó este congreso el valor del trabajo colectivo, el trabajo asociativo, el trabajo en red, lo que significa mirar las regiones en forma conjunta, de poder asociarnos en equipos, en programas, entre universidades; para abordar la complejidad de los problemas en la sociedad actual, que implican distintas miradas, distintas intervenciones, que implican miradas interdisciplinarias, aportes desde distintos lugares. En conclusión, de este congreso nos llevamos muchas cosas. Han sido pasos fundamentales en el campo de la extensión las conclusiones que deja este congreso. Muchas gracias.

Prof. Alejandra Flaquer

Prof. Alejandra Flaquer

Coordinadora de la Red de Extensión Universitaria del Consejo Interuniversitario Nacional

Muy buenas tardes a todos, en primer lugar quería agradecerle al secretario de Extensión Fabio Erreguerena y al rector y vicerrector de la Universidad Nacional de Cuyo por habernos recibido en este lugar, para reunirnos tantas personas de distintos lugares del país y países vecinos, donde podamos trabajar en forma conjunta y exponer los resultados de los trabajos de todo el año, que realmente son muy auspiciosos. En este momento les estoy hablando en nombre de la Red de Extensión Universitaria que es una red que funciona en el ámbito del Consejo Interuniversitario Nacional y que está compuesta por todos los secretarios de extensión de las Universidades Nacionales. El sistema nacional está compuesto por un poco más de cuarenta universidades nacionales, a este congreso y al plenario de la Red asistieron 32 secretarios de extensión, además de 6 universidades sin normalizar, de las que vinieron 4 secretarios de extensión. Fíjense ustedes la participación que hay en este trabajo que nos convoca, que es la extensión. Piensen que en este trabajo que es realmente colectivo estamos trabajando más del 75% de las universidades del sistema. En este ámbito de la red nosotros consensuamos políticas que después vamos a aplicar en nuestro trabajo cotidiano, cuyo emergente es el trabajo que ustedes realizan todos los días en el territorio. Nosotros estamos trabajando en algunas líneas, para que observen cómo se transluce en el trabajo de este cuarto congreso nacional, que es de alguna manera la traducción de todo lo que nosotros intentamos trabajar en el ámbito de la red. El tercer congreso, en mayo del año pasado en Santa fe, que la organizó la Universidad del Litoral, se presentaron 400 ponencias; en el de cuyo se presentaron 700. Fíjense entonces cómo hemos crecido en esta forma de trabajar, en esta cuestión de asumir el compromiso social en las instituciones de educación superior.

También les quería comentar que en el ámbito de la red tenemos un Banco Nacional de Evaluadores de Proyectos de Extensión donde están representados 25 universidades nacionales. También les quería comentar cuáles son los lineamientos que venimos trabajando desde hace dos años, cuando se creó la red, y que se proyectan para el año que viene. Estamos trabajando en la institucionalización de la extensión universitaria, es decir, que todas las prácticas de la extensión se institucionalicen, se aprueben a través de los consejos superiores, a través de resoluciones; y sean acreditadas todas las prácticas realizadas como docentes, estudiantes y graduados, que todos tengan sus certificados de aprobación. También trabajamos en la ponderación y acreditación para los docentes y estudiantes, la acreditación para los docentes en los concursos, para los estudiantes en la inserción curricular. También estamos trabajando en el rol de las universidades nacionales en la creación de políticas públicas, todo lo que ustedes hacen muchas veces se traduce en políticas públicas.

También estamos trabajando en temas presupuestarios, hay un acuerdo plenario (Nº681/09) que les invito a conocer, donde nosotros trazamos lineamientos para el fortalecimiento de la extensión, y ahí comenzamos a trazar las primeras líneas políticas de nuestro trabajo, que es fundamentalmente a través de programas y proyectos de extensión, que nos permiten visualizar el trabajo de las instituciones de educación superior a través del compromiso social, la pertinencia, la calidad, la inserción curricular. Por esto, me parece más que auspicioso un cuarto congreso nacional y un decimoprimero congreso iberoamericano, donde no solamente vamos a trabajar entre nosotros sin con los hermanos latinoamericanos, que les puedo asegurar que vienen y de muchos países sé que también han venido, es muy rica la experiencia del intercambio con ellos, porque realmente hay un antes y un después. Los invito a participar del congreso iberoamericano, los invito a que estén pendientes de la información que emitimos desde la red, porque realmente es importante, creo que les va a servir mucho para su trabajo.

Les agradezco, porque sin ustedes, por más que nosotros delineáramos políticas, no podríamos hacerlo. Muy amables.

Lic. Fabio Erreguerena

Lic. Fabio Erreguerena

Secretario de Extensión de la Universidad Nacional de Cuyo

Esta terminado el Congreso, como muchos han visto en el programa y era parte de los objetivos de este encuentro, que sea un encuentro-encuentros, aprovechar instancias de las presencias que se suponía y efectivamente fue así, multitudinaria de las universidades nacionales, de distintos actores sociales involucrados en las problemáticas de la extensión y hacer distintos encuentros de temáticas más específicas ya que formaban parte de la agenda de trabajo de la Secretaría de Extensión u otros soportes institucionales pero que sin dudas estaban presentes.

Es así como en estos días se hizo la primera reunión Interuniversitaria Nacional sobre Educación en Contextos de Encierro, se estuvo trabajando toda la tarde del jueves y hoy a la mañana hubo un panel sobre esta temática con la presencia de autoridades nacionales, las coordinaciones nacionales y referentes de todas las universidades que están trabajando sobre esto, y donde en dos fructificas jornadas de trabajo intercambiaron y discutieron sobre las problemáticas comunes compartidas otras  más específicas pero todos problemas que hacían a la temática. No solo estuvieron presentes los que trabajan en estas áreas si no también el Juez de Ejecución Penal que trabaja aquí en la provincia, el Doctor Mathus y Margarita Camus Jueza de Ejecución Penal de San Juan, la Vicerrectora de la Universidad Nacional de San Juan, secretarios académicos porque en el caso de la UNCuyo esto es un programa que hacemos en conjunto con la secretaría académica del rectorado. Así es que en este encuentro donde se determinó suscribir un documento con distintos planteos y solidaridad con una compleja situación que se está viviendo en el centro universitario de Devoto de la UBA que hoy ha habido  una solicitada nacional con esa temática. Así es que éste por ejemplo fue uno de los muy productivos encuentros en el marco de este gran encuentro después del Congreso.

Otra actividad fue el II Foro de Observatorios Universitarios estuvimos trabajando en la jornada del miércoles donde también produjeron un documento final de trabajo. También como mencionaba Gustavo se hizo en Santa Rosa La Pampa, hará aproximadamente un mes atrás, el ENELEX que es el Encuentro de Estudiantes Latinoamericanos de Extensión donde también se produjeron documentos, y que al igual que los documentos de todos estos espacios van a estar colgados de la página junto con las conclusiones del Congreso y lo expresaban los alumnos en el marco del Congreso Iberoamericano va a haber una nueva reedición de esta iniciativa que reúne a estudiantes de Uruguay, de Argentina y de Brasil, así que esta es una iniciativa que me parece importante destacar porque el movimiento estudiantil es la parte más activa, más dinámica y es el nervio central de la extensión.

El plenario de la REXUNI como mencionaba Alejandra se trabajó todo el jueves en la tarde, se trabajaron ocho puntos que tienen que ver con las políticas diarias y esta estrategia del sistema universitario y esta relación con los distintos ministerios sobre  problemáticas presupuestarias, problemáticas que tienen que ver con distintas actividades que se están desarrollando y distintos desafíos por delante y que en Cuyo también la renovación no solo de la coordinación sino de todo su comité ejecutivo; así es que ese también fue otro espacio interesante que se dio en el marco del Congreso.

Como es un lugar común decir que se intenta generar un espacio de discusión, que posibilite el dialogo, la charla y el debate, es un lugar común decir que se produce pero realmente ustedes han estado, hay como un consenso unánime de que se pudo discutir, hubo tiempo para discutir, hubo posibilidad de discutir, de intercambiar experiencias, de intercambiar puntos de vista sobre la misma temática, intercambiar modos de abordaje sobre eso, sobre los distintos problemas de los distintos ejes temáticos así que eso es algo que me parece muy destacable. Si bien era un objetivo, si bien está claro que todo congreso se lo propone y busca no siempre se concreta y creo que esta vez se ha logrado, creemos que sin duda se pudieron abordar los ejes temáticos, se pudo avanzar sobre problemáticas, sobre abordajes que muchas veces por distintos problemas hay complicaciones definitivamente se pudo trabajar. Hubo 53 mesas organizadas temáticamente con esta idea de favorecer la participación y favorecer el intercambio. Pasaba algo muy interesante, que muchas veces habían mucho mas publico en las mesas de trabajo que en las conferencias paneles, mostrando claramente esta ansiedad de mostrar el trabajo que uno hace pero conocer el trabajo que hace el otro, participar en la difusión, hubo mucha gente en las mesas de trabajo que también muchas veces no es fácil de lograr a pesar de haber 1200 inscriptos de haber entre las universidades nacionales, las distintas delegaciones de la UTN, de las universidades fuera del país habían más de 150 universidades involucradas, había mucha presencia en cada una de las mesas de trabajo. En el caso de la REXUNI, tenemos el record absoluto de presencia, había 32 acreditados con voto pero eran 36 universidades, si no me equivoco lo que está representado en todo el funcionamiento, teniendo en cuenta que 42 o 44 universidades.

El panel del Eje 1 “La práctica de la extensión como herramienta de la formación universitaria  integral” se discutió fuertemente y se mostró todos los avances que hay en una incorporación a la curricular de la extensión, mostrando que eso no es algo solamente que se plantea, sino que es algo absolutamente posible, es algo vital para la mejora de la calidad educativa. La extensión debe estar involucrada en el proceso pedagógico, debe estar sostenido en un matriz de docencia, en una matriz de investigación. Los paneles que abordaron esta temática y las distintas experiencias que se vivieron mostraron la riqueza de los resultados de nuestros errores.

Las distintas discusiones que hubo sobre otro de los ejes que es la Universidad en la construcción de las Políticas Publicas, quedó claro y hubo un fuerte consenso sobre la necesidad de que la Universidad juegue un papel, un rol en la culminación y en la promoción de las Políticas Públicas, pero también con una necesaria participación de la comunidad a la cual está dirigida esa Política Pública, esta lógica de existencia de diálogo y de que canales bidireccionales de ida y vuelta; que toda política debe de tener en su formulación y concepción una instancia de articulación con las poblaciones a las cuales van dirigidas.

También tuvimos un panel y un debate sobre El rol de la mujer y el arte latinoamericano, en relación a esta problemática hubo una muestra sobre este tema, que ustedes habrán visto y que tiene que ver con los 100 años del Congreso Femenino que se hizo en 1910, donde 5 artistas de nuestra Universidad muestran con toda la potencia que tienen en el arte. Finalmente pudimos escuchar a los distintos referentes nacionales y los locales; y las distintas políticas públicas que están más vinculadas con las redes de Extensión, dentro de lo que se llama el programa Voluntariado Universitario, en el caso de la Universidad Nacional de Cuyo , el programa de Inclusión Social vinculada y que coordina el Sr. Vicerrector. También estuvo las referencias nacionales sobre la educación solidaria, estuvo Inés Tapia mostrando junto con otros paneles un fuerte soporte conceptual y teórico acerca de cómo concretar el compromiso social y como se puede cristalizar esa gran consciencia.

Luego hubo un panel muy intenso, muy emotivo y de mucha discusión en cuanto a los movimientos sociales y de cómo la universidad intenta vincularse  los distintos actores sociales, vino Vicente  y docentes del Gran Buenos Aires y de Mar del Plata que expuso de una manera más académica, pero también con la mirada única e insustituible  de las organizaciones sociales, también estuvieron presentes una militante, que es un ejemplo de vida, Rosa de Roisinblit, de la Asociación Abuelas de Plaza de Mayo, también de la coordinadora de los Barrancos, que es una ONG que trabaja con la Universidad Nacional de Cuyo y el referente del Movimiento Nacional Campesino Indígena. Bueno este es un breve repaso, las conclusiones va a estar más elaboradas próximamente en la página de la Secretaría de Extensión.

Nos llevamos con esto la satisfacción de haber visto que realmente se pudo discutir, se pudo problematizar que es la extensión, que no lo es; se pudo reflexionar sobre las prácticas, se pudo discutir e intercambiar ideas de cómo jerarquizar la Extensión, como institucionalizarla, como comunicarla con la misión institucional de la Extensión. Desde la universidad creemos que en ese sentido el Congreso ha posibilitado un  pequeño salto cualitativo que es imprescindible para la ejecución que tiene historia, tiene potencia tiene toda una agenda de problemas que tiene resolver. Creo que este salto cualitativo, no tengo duda de que va a continuar en el Congreso Iberoamericano que realizan los colegas del Litoral; bueno y expresarles el agradecimiento de haber venido hasta acá. Para nosotros ha sido realmente mucho trabajo, pero también y sobretodo los últimos días lo hemos disfrutado mucho de hacerlo y quiero agradecer a la gente que trabajó, quienes fueron los que hicieron posible hubiésemos podido estar a la altura de las circunstancias, veo algunos acá, que son la gente que trabajó, estuvo en los diferentes lugares, que se amaneció, que sufrió con este tema de Aerolíneas, que ocurrió justo ahora; por eso nuevamente agradecerles que sin dudas no podríamos poder hacerlo sin el compromiso que ustedes mostraron en el trabajo. (APLAUSOS)  

Lic. Gustavo Nieto

Lic. Gustavo Nieto

Coordinador General de la organización del IV Congreso de Extensión Universitaria y las IX Jornadas Nacionales  de Extensión Universitaria

Ayer un poco en el festival de música popular, una de las chicas hacía entrevistas y preguntaba que fue lo mejor que nos dejó este Congreso, lo mejor es que ya terminaba decía yo, y lo peor el Coordinador General. Esto un poco para romper el molde. Entre todos trabajamos mucho hace un año, como yo siempre digo “LA EXTENSIÓN ES UNA PASIÓN” y eso es lo que movilizó que trabajáramos de esta manera que lo hicimos; siempre por fuera del horario de trabajo, en nuestras casas también, postergando cuestiones personales, de la vida académica. Y lo hacemos por que nos sentimos militantes de nuestra Universidad Pública, militantes del compromiso social del tener una universidad sostenida con el esfuerzo de los sectores populares, sobretodo. Entonces más que un esfuerzo es un deber por eso es no nos importa estar cansados y demás.

También reflexionábamos que este IV Congreso llega en un momento, marca una época y un cambio de época de Latinoamérica, Argentina, que se viven aires de cambio. No sé si lo perciben pero hay una sensación de esperanza, de que el esfuerzo que hacemos ahora va a valer la pena porque ese horizonte utópico está cada más cerca. Ese horizonte utópico yo creo que es igualdad social, la transformación social, y bueno el sueño de nuestros padres era el hacer una patria para todos. Así que en la cuna de San Martín, gracias al equipo, a cada uno de ustedes, a los representantes de cada facultad y nos encontramos en el camino de la transformación.

Gracias.